Por Agroempresario.com
En una movida judicial que podría cambiar el rumbo de la gestión y explotación de las Cataratas del Iguazú, la Justicia Federal de Brasil dictó una decisión que afecta directamente al Parque Nacional Iguazú, ubicado en la frontera entre Brasil y Argentina. Esta decisión marca un nuevo capítulo en la disputa legal sobre el territorio que, desde 1986, forma parte de la gestión del gobierno federal. Con el fallo, el estado de Paraná obtendría el control sobre un área equivalente a más de 1.500 canchas de fútbol, lo que incluye parte de los recursos generados por el turismo en la región, famosa por ser una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.
El Tribunal Regional Federal de la 4ª Región (TRF-4) emitió el fallo el 5 de febrero pasado, otorgando a Paraná una porción de las 1.085 hectáreas que componen el parque, un terreno cuya propiedad había estado en disputa durante más de un siglo. El estado de Paraná, en su lucha por la recuperación de esta franja territorial, presentó un recurso después de que el Tribunal de Foz do Iguaçu fallara a favor del gobierno federal.
El origen de la disputa data de 1910, cuando la Unión brasileña cedió el territorio a un particular llamado Jesús Val, quien luego lo vendió al estado de Paraná en 1919. A pesar de que el área fue registrada oficialmente por Paraná en el registro civil de Foz do Iguaçu, la propiedad continuó siendo reclamada por el gobierno federal, que consideraba el terreno de la región como parte de la franja fronteriza nacional, vital para la defensa territorial.
El juez Luiz Antonio Bonat, quien dictó el fallo, explicó que el área no está desocupada, ya que fue concedida en su momento a un particular y, por lo tanto, debe ser considerada propiedad privada. Esto cambia la interpretación histórica de la zona y redefine la titularidad, afectando el control que el gobierno federal había mantenido sobre la zona.
Para Paraná, la victoria representa una oportunidad significativa. A partir de la decisión, el estado podrá acceder a parte de los ingresos provenientes del turismo generado por la visita a las Cataratas del Iguazú. Esta es una de las atracciones turísticas más importantes del país, recibiendo miles de turistas cada año de todo el mundo. El fiscal del caso, Júlio da Costa Aveiro, celebró la decisión, resaltando que la transferencia de los recursos turísticos tendrá un impacto positivo en la economía local y en la conservación ambiental.
El diputado estadual Luiz Fernando Guerra celebró el fallo y destacó la importancia de reinvertir las ganancias generadas por el parque en el desarrollo del estado. "Esta es una victoria para toda la población de Paraná, ya que traerá beneficios económicos y sociales para la región, además de fortalecer la preservación de este patrimonio natural", afirmó el parlamentario.
A pesar de la victoria para Paraná, la administración actual del Parque Nacional Iguazú, que está a cargo de la concesionaria Urbia Cataratas SA, ha anunciado su intención de apelar la decisión. En un comunicado oficial, el Parque señaló que la decisión podría ser revisada por el gobierno federal, a través de organismos como el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio) y el Ministerio de Medio Ambiente.
Actualmente, el gobierno federal recibe el 7% de la recaudación bruta de las entradas al parque. Con el fallo a favor de Paraná, los ingresos derivados del turismo podrían ser transferidos a la administración del estado. Esta redistribución de recursos genera incertidumbre sobre el futuro de la administración del parque y sobre cómo se gestionan los fondos que actualmente benefician al ICMBio.
La disputa por las Cataratas del Iguazú pone de manifiesto las complejidades de la administración de los recursos naturales y la gestión turística en Brasil. Aunque la medida es vista como una victoria para Paraná, también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y la conservación del parque. Las autoridades nacionales aún tienen la última palabra en esta disputa legal, pero el fallo del TRF-4 marca un cambio importante en el panorama de las Cataratas del Iguazú.