El proyecto anunciado este octubre convierte a Argentina en protagonista de la nueva economía de la inteligencia artificial. La firma de una carta de intención (LOI) entre OpenAI y Sur Energy formaliza la exploración de un gran centro de datos de IA en la Patagonia con un potencial de inversión de hasta US$ 25.000 millones y una capacidad de hasta 500 MW, según confirmó la empresa desarrolladora.
Bajo el nombre de Stargate Argentina, el centro se plantea como el primero de la familia “Stargate” de OpenAI en América Latina, orientado a alimentar la próxima generación de modelos de IA. Sur Energy será el desarrollador energético e infrastructural del complejo, y OpenAI actuará como offtaker —es decir, comprador del cómputo generado— para asegurar la escala y factibilidad del proyecto. El plan aprovechará el marco del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) vigente en Argentina para atraer inversiones de gran escala.

La región fue seleccionada por su abundante energía renovable y sus condiciones climáticas favorables para grandes centros de datos, como temperaturas más frías que facilitan el enfriamiento. Argentina presenta, además, una creciente adopción de servicios de IA, con un ecosistema tecnológico robusto y un alto nivel de talento especializado. OpenAI estima que cerca del 30 % de la población argentina utiliza sus servicios, una proporción líder en la región.
Existe también una dimensión geopolítica: la alineación entre el Gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, y los valores de apertura tecnológica y energética que busca OpenAI. Según Kargieman, “la relación entre Milei y Donald Trump también fue un factor que contribuyó”.
De aprobarse y escalarse a plena capacidad, la exportación de cómputo impulsada por este centro podría generar US$ 1.000 millones anuales desde el inicio, constituyendo una nueva vertical exportadora para el país. El desarrollo también generará miles de puestos de trabajo durante la etapa de construcción y empleo calificado durante la operación y el mantenimiento de la infraestructura tecnológica.
El proyecto posicionará a la Argentina como un nodo clave en la infraestructura de IA global, capaz de atraer ecosistemas complementarios —desde software y servicios digitales hasta centros de investigación— y diversificar su oferta tecnológica.

Aunque la cifra de US$ 25.000 millones representa el monto máximo en plena escala, la fase inicial comenzará con una inversión menor (alrededor de 100 MW) y crecerá de manera progresiva hasta alcanzar los 500 MW. Las provincias candidatas para albergar el proyecto en la Patagonia son Neuquén, Río Negro y Chubut, donde se analizan factores como disponibilidad energética, infraestructura eléctrica y conectividad de fibra óptica. El inicio de la construcción está previsto entre 2026 y 2027, según adelantó Kargieman, quien remarcó que se trata de un proyecto de largo plazo, con horizonte de 20 a 30 años.
Emiliano Kargieman, al frente de Sur Energy, es también fundador y CEO de Satellogic, compañía argentina de satélites que cotiza en la bolsa de Estados Unidos y exporta servicios de observación terrestre. Sur Energy, surgida del fondo Sur Ventures, se especializa en infraestructura de datos alimentada por energías limpias y busca convertir al país en proveedor regional de cómputo de inteligencia artificial.
El anuncio marca un punto de inflexión estratégico para Argentina. Más allá de los sectores tradicionales, el país se proyecta hacia la infraestructura crítica de la inteligencia artificial. Según Forbes, el proyecto Stargate Argentina podría abrir una nueva era para el desarrollo tecnológico y exportador nacional, aunque su concreción dependerá de factores clave: la ejecución de la infraestructura, la estabilidad regulatoria y la escala de inversión efectiva. Por primera vez, el sur del país podría transformarse en un epicentro global del cómputo de IA, integrando energía limpia, innovación y visión estratégica en una misma apuesta.