Guillermo Francos, exjefe de Gabinete del gobierno de Javier Milei, atraviesa una nueva etapa profesional lejos de la primera línea política. Luego de su salida del Ejecutivo nacional, el dirigente decidió volcar buena parte de su tiempo y atención a la actividad privada y, en particular, a un emprendimiento productivo vinculado al sector agropecuario: la producción de huevos de gallina en una granja ubicada en el partido bonaerense de Roque Pérez, a unos 200 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. El giro resulta relevante no solo por el perfil del protagonista, sino también por el mensaje que envía sobre el vínculo entre política, empresa y producción en el interior del país.
Francos aseguró que su alejamiento del Gobierno no estuvo marcado por conflictos ni resentimientos. Por el contrario, describió su paso por la función pública como parte de un recorrido personal más amplio. “Son procesos y circunstancias, sin rencores”, explicó, al tiempo que subrayó que la política sigue siendo una dimensión central de su vida. Según afirmó, su salida no implica un retiro definitivo del debate público, sino un cambio de rol: continuar observando y participando “desde afuera”.

Más allá de esa definición, el exfuncionario reconoció que en el presente su prioridad está puesta en el sector privado. Se definió como emprendedor y remarcó que, además de su trayectoria política, siempre mantuvo vínculos con actividades productivas. En ese marco, cobró protagonismo su participación en Ovo-Prime S.A., una empresa dedicada a la producción de huevos que opera desde hace más de una década en el interior de la provincia de Buenos Aires.
La firma es copropiedad de Francos junto al empresario Eduardo Joaquín Ordóñez y comenzó a funcionar en 2011. Se trata de una granja de gallinas ponedoras que, según datos aportados por el propio Francos, alberga actualmente entre 300.000 y 450.000 aves, con una producción diaria cercana a un huevo por animal. La escala del emprendimiento la ubica entre los proyectos avícolas de relevancia en la región, tanto por volumen como por nivel de tecnificación.
El exjefe de Gabinete explicó que su rol dentro de la empresa no es operativo en el día a día, aunque sí participa en decisiones estratégicas y acompaña el desarrollo general del negocio. Durante muchos años, la gestión estuvo principalmente en manos de su socio, especialista en el rubro. Sin embargo, tras su salida del Gobierno, Francos señaló que hoy puede involucrarse con mayor frecuencia. “Ahora, afuera del Gobierno, me ocupo un poco más”, reconoció, aludiendo al cambio de ritmo que implicó dejar la función pública.
En sus declaraciones, también se refirió a las particularidades del mercado del huevo, al que describió como un sector atravesado por fuertes ciclos. Según explicó, se trata de una actividad sensible a los movimientos de oferta y demanda, donde los períodos de buenos precios suelen incentivar nuevas inversiones que, con el tiempo, presionan sobre la rentabilidad. “El huevo tiene etapas: a veces está muy mal, otras muy bien. Ahora está en una fase de descenso”, afirmó, y agregó que cuando un segmento muestra buenos resultados, suele atraer a más productores, generando desequilibrios temporales.
Uno de los aspectos distintivos de Ovo-Prime es su apuesta por la tecnología aplicada a la producción avícola. La empresa fue pionera en la Argentina en incorporar una clasificadora Ardenta 300, un equipo de alta capacidad diseñado para la clasificación y el embalaje automatizado de huevos. Esta inversión formó parte de un plan de crecimiento orientado a mejorar la eficiencia, la calidad del producto y la escala productiva, en un contexto donde la competitividad depende cada vez más de la innovación y la optimización de procesos.
La incorporación de tecnología de punta permitió a la firma mejorar los estándares de uniformidad, reducir costos operativos y responder con mayor flexibilidad a las exigencias del mercado. En un sector donde los márgenes suelen ser ajustados, este tipo de inversiones resulta clave para sostener la actividad a largo plazo y enfrentar escenarios de volatilidad.
Aunque hoy su foco esté puesto en el ámbito empresarial, Francos no dejó de expresar su mirada sobre la coyuntura política. Aseguró percibir un respaldo social a la gestión del presidente Javier Milei, especialmente luego de las elecciones, y sostuvo que ese apoyo se manifiesta en el contacto cotidiano con la gente. En ese sentido, definió al mandatario como una figura con un estilo rupturista, orientado a resultados, y destacó su capacidad intelectual.
Esa valoración convive con una visión más amplia sobre el rol del Estado y del sector privado en la economía argentina. La experiencia de Francos, que combina décadas de participación política con emprendimientos productivos, le permite trazar puentes entre ambos mundos. Su regreso a una actividad vinculada al agro no es casual: se trata de uno de los sectores históricos de generación de valor, empleo y divisas para el país.

El caso de la granja avícola en Roque Pérez también pone en foco la importancia del interior productivo y de las economías regionales. La producción de huevos es una actividad intensiva en trabajo, con encadenamientos que van desde la provisión de insumos hasta la logística y la comercialización. En ese sentido, emprendimientos como Ovo-Prime cumplen un rol relevante en el entramado económico local.
Para Francos, esta etapa representa una oportunidad de reencontrarse con una faceta más ligada a la gestión empresarial y al contacto directo con los desafíos productivos. Sin abandonar su identidad política, el exfuncionario parece apostar a un equilibrio entre la reflexión pública y la acción privada, en un contexto donde la frontera entre ambos espacios es cada vez más permeable.
La transición del despacho oficial a la granja avícola sintetiza, en definitiva, un recorrido singular: el de un dirigente que, tras ocupar uno de los cargos más relevantes del Poder Ejecutivo, decidió volver a poner los pies en la tierra productiva, con la mirada puesta en el agro, la tecnología y el desarrollo empresarial como ejes de su nueva etapa.