Las Cuevas de Acsibi, uno de los principales atractivos turísticos de los Valles Calchaquíes en Salta, recuperaron oficialmente el nombre con el que se popularizaron a nivel nacional e internacional. El proceso se dio luego de una disputa judicial impulsada por su descubridor y promotor turístico, Fido Abán, quien obtuvo una medida cautelar para proteger la marca registrada del sitio. La decisión resulta relevante porque permite preservar la identidad de un destino que se convirtió en referencia del turismo de naturaleza en el norte argentino.
Según informó La Nación en una nota firmada por Franco Spinetta, la historia de Acsibi está estrechamente ligada a la trayectoria de Fido Abán, quien descubrió las formaciones siendo un niño durante recorridas en la Finca Montenieva, ubicada cerca de Seclantás.

A unos 15 kilómetros de esa localidad salteña, las cuevas sorprenden por sus paredes rojizas de arenisca, cañones estrechos y formaciones geológicas que generan paisajes comparados con escenarios de otro planeta. El acceso requiere atravesar caminos de montaña en vehículos 4x4 y completar una caminata por el interior de la quebrada.
El nombre Acsibi, elegido por Abán, proviene de la lengua kakán y significa “lugar donde está la luz” o “lugar donde está el fuego”. Para su impulsor, el término representa no solo una característica visual del paisaje, sino también una dimensión cultural y espiritual vinculada a antiguas tradiciones andinas.

La controversia comenzó años después de que el sitio alcanzara reconocimiento turístico. En 2014, Abán registró legalmente la marca “Cuevas y Quebrada de Acsibi”. Sin embargo, en 2018 la zona fue incorporada al sistema provincial de áreas protegidas y comenzó a ser identificada oficialmente como Quebrada del Rincón.
De acuerdo con la publicación de La Nación, el cambio generó diferencias entre el emprendedor y distintos actores locales vinculados a la actividad turística. Abán sostuvo que la modificación afectaba una marca construida durante más de dos décadas de trabajo de promoción y desarrollo del destino.
Tras iniciar acciones legales, el caso llegó al Juzgado Federal de Salta N.º 1. Allí se dictó una medida cautelar que ordenó el cese del uso de la denominación “Cuevas y Quebradas de Acsibi” por parte de terceros en redes sociales y otros espacios de promoción vinculados a la marca registrada.

La resolución representa un punto de inflexión para el futuro del emprendimiento. Abán anunció planes para ampliar la oferta turística mediante nuevas experiencias vinculadas al turismo de naturaleza y aventura, incluyendo recorridos a caballo, circuitos de mountain bike y mejoras en infraestructura para los visitantes.
Más allá del aspecto legal, el caso también pone en evidencia el valor de la propiedad intelectual aplicada al turismo, especialmente en destinos emergentes donde la identidad de marca puede convertirse en un activo estratégico para el desarrollo económico local.

Las Cuevas de Acsibi continúan siendo uno de los paisajes más singulares de Salta y de los Valles Calchaquíes. Con la recuperación de su nombre original, el destino inicia una nueva etapa enfocada en fortalecer una propuesta turística basada en la conservación ambiental, la cultura local y experiencias de bajo impacto.