Si alguna vez te preguntaste cómo mantener tu jardín con menos esfuerzo, una de las respuestas puede ser el mulching. Esta técnica, también conocida como cobertura de suelo, es un verdadero salvavidas para cualquier jardinero, desde principiantes hasta expertos.
Ahora bien, ¿qué es exactamente el mulching y por qué deberías sumarlo a tu rutina verde? En esta nueva sección (acá podemos poner el nombre de la nueva seccipon) te contamos todo.
¿Qué es el mulching?
Primero lo primero. Podríamos decir que el mulching es el arte de cubrir la superficie del suelo con diferentes materiales, tanto orgánicos como inorgánicos. ¿El objetivo? Proteger y mejorar la tierra.
Imitando el proceso natural de los bosques (donde las hojas se caen y se descomponen), esta técnica ayuda a conservar la humedad, evitar la erosión y mantener alejadas las malas hierbas.
Beneficios del mulching
-Retiene la humedad: reduce la evaporación del agua, ideal para ahorrar riego en verano.
-Bloquea malezas: impide que las semillas de las malas hierbas germinen y crezcan.
Protege las raíces: las resguarda del frío en invierno y del calor extremo en verano.
-Mejora la calidad del suelo: si usás mulch orgánico, este se descompone y enriquece la tierra con nutrientes.
-Reduce la erosión: evita que el viento y la lluvia arrastren la capa fértil del suelo
Tipos de mulching
Existen dos grandes tipos de mulch y cada uno tiene sus ventajas:
1. Mulching orgánico.
-Este tipo de cobertura se compone de materiales naturales que, con el tiempo, se descomponen y mejoran la estructura del suelo. Algunos ejemplos:
-Ramas y hojas trituradas: lo más fácil de conseguir, ideal para un mulching casero.
-Corteza de pino: duradera y con una estética muy prolija.
-Residuos de poda: excelente para el compostaje en el lugar.
-Paja y heno: perfectos para huertas, retienen bien la humedad.
-Cáscaras de frutos secos: aportan una textura diferente y son biodegradables.
2. Mulching inorgánico.
-Estos materiales no se descomponen, por lo que son ideales si buscás una solución de bajo mantenimiento.
-Piedras decorativas o grava: duran años y son ideales para xeropaisajismo.
-Plástico negro o geotextil: usado en cultivos comerciales para bloquear malezas y conservar humedad.
-Láminas de caucho reciclado: resistentes y útiles en espacios con alto tránsito.
Cómo aplicar el mulching correctamente
-Prepará el suelo: eliminá malezas y nivelá la tierra.
-Elegí el mulch adecuado: depende del tipo de plantas y del efecto que quieras lograr.
-Aplicalo con el espesor correcto: de 5 a 10 cm es ideal; menos puede ser ineficaz y más puede dificultar la oxigenación.
-Evitá el contacto con los tallos: dejá unos centímetros de espacio para evitar problemas de humedad y hongos.
-Mantenelo y renovalo: si usás mulch orgánico, reponelo una vez al año; si es inorgánico, revisá que no se compacte demasiado.
De Raizar.com