En el marco del congreso “Argentina Supermercado del Mundo”, Pablo Borrelli, gerente general de Ovis 21, presentó el manejo holístico en pastoreo y la regeneración de tierras. Para enmarcar esta metodología, explicó el contexto ecológico actual en referencia al pasado y el futuro (tendencia a la cual nos dirigimos si no revertimos la situación lo antes posible).
“El año pasado, por primera vez, el dióxido de carbono atmosférico pasó las 400 partes por millón durante todo el año. Para algunos científicos comenzó el antropoceno, una era en la cual la especie humana tiene más impacto sobre el planeta que las fuerzas geológicas, que los eventos naturales”, comenzó Borrelli y explicó que, según datos provistos por la NASA, “desde 1950 los niveles de dióxido de carbono son totalmente anormales” y por eso estamos en un proceso de calentamiento global, en el cual evidenciamos eventos extraordinarios como fuertes sequías, lluvias, nevadas y huracanes. “Los riesgos de la agricultura van aumentando y este aumento de riesgos incluso llega a la seguridad alimentaria de muchos países”, aseveró Borrelli. Asimismo, sostuvo que “la concentración de dióxido de carbono en el aire se traduce en la acidificación de los mares”, lo cual perjudica severamente a los arrecifes de coral y a los hielos continentales y polares; por consiguiente, se genera un ascenso del nivel de los océanos, el cual se estima que llegará a incrementarse dos metros para el 2100.
Para entender cómo tratar el problema de cambio climático, el gerente general de Ovis 21 comparó el nivel de dióxido de carbono en el aire con el agua que puede haber en una bañadera: “El nivel de agua de la bañadera va a depender de cuán abiertas estén las canillas, que son las emisiones, y cuán destapados estén los sumideros, que son los océanos y los suelos”; si bien parte de combatir el cambio climático tiene que ver con cómo cerramos la canilla, también tenemos que cambiar la forma en que manejamos la agricultura y ganadería (es decir, hacer un mejor tratamiento de los sumideros). “La agricultura es responsable de una cuarta parte de las emisiones por la deforestación, la erosión de los suelos agrícolas, la huella de carbono de los insumos agrícolas”, afirmó Borrelli y agregó que la ganadería produce desertificación y emisión de metano.
¿Cómo están hoy los sumideros? El gerente general de Ovis 21 señaló que hay dos grandes sumideros que son los océanos y los pastizales. Por un lado, “el mar no puede absorber más carbono, no quisiéramos que lo haga porque está cambiando su química y todo su ecosistema”, afirmó. Por el otro, “la agricultura, en términos amplios la forma en que producimos alimentos y fibra, es la actividad más destructiva que tiene el planeta”, ya que producimos “entre 3 y 7 toneladas de suelo erosionado por cada tonelada de alimento que producimos y estamos perdiendo la biología de los suelos con la cantidad de productos biocidas que estamos aplicando”. En resumen, “los sumideros, que son por donde debería salir el carbono, están tapados”, concluyó Borrelli.
Para revertir esta situación, en Ovis 21 están trabajando “con una metodología de manejo que se llama manejo holístico” que creó Allan Savory, un biólogo de Zimbabwe. “Básicamente, lo que hace el manejo holístico es definir un contexto para tomar decisiones y provee metodologías de planificación que nos permiten manejar el pastoreo, manejar las finanzas y desarrollar planificación de paisajes; todo esto en un marco de manejo adaptativo”, describió Borrelli. Esta metodología se puede realizar en cualquier lugar, en cualquier tamaño de predio y no tiene barreras tecnológicas, económicas o culturales. “Su insumo básico es educar a los que toman las decisiones”, aseguró.
El gerente general de Ovis 21 comentó que conoció esta técnica porque “fracasamos con lo que habíamos querido hacer” que era mejorar la desertificación a partir de una reducción de cargas y menos ovejas. “Nosotros habíamos llegado a creer que producir y conservar eran opuestos, que era conflictivo”, expresó y afirmó que encontraron, en el manejo holístico, la forma de conciliar ambos conceptos y entendieron que “producción y conservación se requieren mutuamente, al menos en los ambientes áridos”.
Según Borrelli, imitando los movimientos de los herbívoros en estado natural, cuando se agrupaban y movían en presencia de un depredador, se hace el manejo holístico y, así, se genera la regeneración de tierras al aumentar la cobertura del suelo, la infiltración de agua, la biodiversidad y la complejidad de los sistemas. De esta forma, la productividad primaria es capaz de secuestrar carbono del aire y almacenarlo establemente en moléculas de humus en el subsuelo.
“Nosotros desarrollamos un estándar para medir regeneración; creamos el standard grass que, básicamente, es el primer protocolo de manejo adaptativo de pastizales que nos permite documentar la regeneración de las tierras”, indicó Borrelli. Los resultados obtenidos demuestran que los predios con manejo holístico tienen una tendencia creciente en el índice de salud de pastizales, mientras que los predios con manejo tradicional tienen a bajar.
En torno al concepto de supermercado del mundo, el gerente general de Ovis 21 concluyó que “el lugar donde nos tendríamos que posicionar es en los negocios de ganadería y agricultura regenerativa porque resolvemos varios problemas a la vez regenerando la tierra y nos posicionamos mejor para el escenario que viene”.