Por Agroempresario.com
En el extremo norte de La Rioja, al pie del Nevado de Famatina, se encuentra Famatina, un pueblo de altura que fue preseleccionado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como uno de los más bellos del planeta. Con apenas 7.000 habitantes, combina tradición, gastronomía y naturaleza, y se posiciona como un destino imperdible en el turismo cultural y de aventura.
Recorrer las calles de Famatina es viajar al pasado. Sus casas de adobe, la arquitectura colonial, las capillas antiguas y la serenidad del entorno transmiten la esencia de los pueblos de altura. Con veranos calurosos e inviernos templados, el clima permite disfrutar durante todo el año de sus paisajes y experiencias culturales.
La identidad local también se refleja en su gastronomía. Platos como el locro, la chanfaina, las empanadas riojanas y los dulces caseros, junto a los reconocidos vinos de altura, son parte fundamental de la experiencia de quienes lo visitan.
Famatina se encuentra sobre la Ruta Nacional 40 y la Ruta Provincial 78, lo que lo convierte en un destino accesible. Está ubicado a 15 horas en auto desde la Ciudad de Buenos Aires, a 8 desde Mendoza y a solo 2 horas desde la capital riojana. Esta conectividad lo transforma en un punto ideal para el turismo nacional e internacional.
Uno de los grandes atractivos es el Cañón del Ocre, a pocos kilómetros del pueblo. Sus paredes rojizas, amarillas y anaranjadas, producto de la oxidación de minerales, conforman un escenario único. Este recorrido suele combinarse con el histórico Camino del Inca (Qhapaq Ñan) y la Mina La Mejicana, creando un circuito cultural y natural inolvidable.
Además, el pueblo ofrece senderos hacia miradores como La Cruz, con vistas panorámicas de la cordillera. Entre los recorridos más destacados está el Circuito Encantado, donde se encuentra la enigmática Cueva de las Brujas.
Los amantes del aire libre encuentran en Famatina un destino ideal. Trekking, paseos en bicicleta y caminatas guiadas permiten explorar montañas, quebradas y valles fértiles. En estas travesías es común avistar cóndores, guanacos y otras especies autóctonas, lo que refuerza el vínculo entre turismo y conservación ambiental.
La elección de la ONU posiciona a Famatina como uno de los pueblos más lindos del mundo, un reconocimiento que impulsa su desarrollo turístico y pone en valor su riqueza cultural, histórica y natural. Para los viajeros que buscan autenticidad, paisajes únicos y hospitalidad local, este rincón riojano se convierte en una cita obligada.