Hace aproximadamente cuatro años, Luis Urdangarín incorporó un biodigestor en su feedlot ubicado en Carlos Tejedor, Buenos Aires. Con el equipo instalado, produce biogás y genera energía eléctrica que vende a la red.
Con una recolección de 10.000 litros de efluentes diarios, de los cuales el 90% son líquidos, se generan 1.000 KW y fertilizantes para usar en el establecimiento.
Gracias a la reutilización de los efluentes, se evita la contaminación y se cuida el suelo y la napa. Además, con los fertilizantes como sub-producto, se reducen los costos en insumos.
Según Javier Tonoli, director comercial de Rota Guido para Europa Occidental, nuestro país tiene un gran potencial para replicar este sistema de agregado de valor dentro de los establecimientos vacunos: “Con 53 millones de vacas, la Argentina tiene potencial para generar energía a partir de efluentes”, destacó y lo comparó con Francia que, con 20 millones de cabezas, sigue extendiendo esta tecnología.