El gobernador Ricardo Quintela recibió, en la Residencia Oficial de La Rioja, al alcalde de Copiapó, Maglio Cicardi Neyra, junto a una delegación del municipio chileno, para avanzar en una agenda bilateral destinada a fortalecer la integración regional y acelerar las gestiones vinculadas a la apertura y operatividad del Paso Internacional Pircas Negras, un corredor considerado estratégico para el desarrollo comercial, turístico y cultural entre ambas jurisdicciones.
El encuentro, que reunió a autoridades provinciales y representantes del gobierno municipal de Copiapó, se centró en la necesidad de consolidar la conectividad fronteriza y mejorar la coordinación institucional en temas logísticos, administrativos y de infraestructura. La reunión adquirió relevancia, según expresaron desde ambos lados de la cordillera, por el impacto que puede tener Pircas Negras en la competitividad regional y en la diversificación de rutas de salida para la producción local hacia los puertos del Pacífico.
Durante la mesa de trabajo, los equipos técnicos abordaron los requisitos pendientes para asegurar la operatividad del paso, actualmente habilitado de manera estacional. Según informaron fuentes provinciales, se intercambió documentación y se compartieron evaluaciones sobre los procedimientos que deben armonizar los organismos de ambos países para garantizar un tránsito seguro y continuo.
El corredor, ubicado en la cordillera riojana, es considerado una opción complementaria al Paso de San Francisco, que hoy funciona los siete días de la semana y se ha convertido en un caso de referencia. Las autoridades chilenas remarcaron que optimizar el uso de Pircas Negras permitiría ampliar las alternativas logísticas para el transporte de cargas y mejorar la competitividad de las economías regionales en los mercados de exportación.
Tras la reunión, el alcalde Cicardi Neyra destacó el clima de cooperación alcanzado. “Estamos conformes con el diálogo mantenido y con la disposición expresada para avanzar en las gestiones necesarias”, expresó, al tiempo que agradeció la recepción en La Rioja y valoró la continuidad del trabajo conjunto.
Desde el gobierno riojano interpretan que el avance en materia fronteriza no solo contribuirá a dinamizar el comercio bilateral, sino que también generará mayores oportunidades para la industria turística y reforzará la integración cultural, dos ejes que la provincia busca potenciar como parte de su estrategia de desarrollo.
Además de los aspectos vinculados a la infraestructura y los procedimientos fronterizos, la delegación de Copiapó presentó una serie de iniciativas orientadas a profundizar los intercambios culturales entre ambas regiones. Las autoridades chilenas invitaron a La Rioja a participar en un encuentro literario que se llevará a cabo próximamente en Copiapó, con el objetivo de fortalecer la vinculación histórica, educativa y artística entre ambas comunidades.
El Departamento de Cultura de Copiapó, representado por Mauricio Ceriche Neira, detalló el alcance de las actividades programadas y compartió propuestas para futuras colaboraciones institucionales, incluyendo intercambios artísticos, capacitaciones y participación conjunta en festivales regionales.
Por su parte, el ministro de Turismo y Culturas riojano, Gustavo Luna, subrayó el potencial que representa la construcción de una agenda cultural integrada para atraer visitantes y posicionar a ambas regiones como polos de intercambio. En este sentido, destacó que el corredor Pircas Negras puede funcionar como una vía de circulación no solo comercial, sino también turística, facilitando el tránsito de actividades culturales binacionales.
Parte de la jornada estuvo destinada a revisar los aspectos administrativos que requieren articulación entre los organismos de ambos países, particularmente en materia de seguridad, vialidad, controles fronterizos y funcionamiento operativo. El administrador provincial de Vialidad, Jorge Escudero, expuso sobre los trabajos de infraestructura necesarios del lado argentino, mientras que la Directora de Seguridad Municipal de Copiapó, Abigail Bravo Valladares, junto al inspector Camilo Tapia Toro, detallaron los protocolos que Chile considera prioritarios para garantizar el tránsito seguro en zonas de alta montaña.
La presencia de autoridades legislativas, como la vicegobernadora Teresita Madera, la senadora nacional Florencia López y los diputados nacionales Gabriela Pedrali y Ricardo Herrera, aportó respaldo institucional a las gestiones. Según comentaron fuentes provinciales, la participación de representantes del Congreso busca asegurar que los acuerdos alcanzados puedan avanzar también en términos normativos y presupuestarios si los gobiernos de ambos países los consideran necesarios.
El intendente de la Capital riojana, Armando Molina, subrayó a su vez la importancia de que las ciudades involucradas fortalezcan sus vínculos, no solo en materia de infraestructura, sino también en la construcción de una red de cooperación permanente que permita prever necesidades futuras y generar oportunidades para emprendedores, productores y organizaciones culturales.
La relación entre La Rioja y la Región de Atacama tiene larga data, especialmente en lo referente a la integración productiva y comercial. A lo largo de la última década, ambos gobiernos han impulsado diversas iniciativas para mejorar la conectividad cordillerana, aunque las condiciones climáticas y la complejidad territorial del corredor han demorado su operatividad plena.
No obstante, la provincia sostiene que el desarrollo de este paso es una prioridad estratégica. La posibilidad de utilizar puertos chilenos para la salida de productos locales —como alimentos, vinos, minerales y manufacturas— permitiría reducir costos logísticos y ampliar mercados, especialmente para pymes exportadoras. De acuerdo con funcionarios provinciales, el corredor también podría dinamizar el flujo turístico, al generar un circuito binacional atractivo para visitantes interesados en la cordillera, las culturas locales y los paisajes del noroeste argentino y el norte chileno.
En esta última reunión, tanto el gobierno riojano como el municipio de Copiapó coincidieron en que el avance del proyecto requiere continuidad política, cooperación técnica y una agenda sostenida en el tiempo. Según evaluaron, el clima de entendimiento alcanzado constituye una base sólida para avanzar hacia etapas más concretas, en coordinación con los gobiernos nacionales de ambos países.
Para los dos territorios, la habilitación estable del Paso Internacional Pircas Negras se proyecta como una oportunidad de integración profunda, con impacto directo en sectores productivos, turísticos y culturales. La agenda conjunta continuará en las próximas semanas con nuevos intercambios de equipos técnicos y la planificación de futuros encuentros institucionales.