En el extremo sur continental de Argentina, en la provincia de Santa Cruz, Cabo Vírgenes se erige como un destino emblemático que combina historia, naturaleza y conservación. El lugar es reconocido por ser el kilómetro cero de la Ruta Nacional 40 y por albergar una de las colonias de pingüinos de Magallanes más importantes del país, convirtiéndose en un punto de interés tanto para turistas como para investigadores. Su relevancia radica en ofrecer un contacto directo con ecosistemas marinos y terrestres prácticamente intactos, al mismo tiempo que preserva la memoria de exploraciones y asentamientos históricos.
El acceso al cabo suele iniciarse desde Río Gallegos, siguiendo la Ruta Provincial Nº 1, que atraviesa la estepa patagónica y campos históricos como Chimen Aike, El Cóndor y Cerro Redondo, hasta llegar a la Estancia Monte Dinero, que hoy funciona como alojamiento y ofrece la casa de té “Al fin y al cabo”. Desde allí, unos kilómetros de camino de ripio conducen al cabo, rodeado de pastizales y con vistas abiertas al Océano Atlántico.

La pingüinera de Cabo Vírgenes es el principal atractivo de la zona. Durante la temporada reproductiva, miles de pingüinos de Magallanes habitan la costa, entrando y saliendo del mar, defendiendo sus nidos y alimentando a sus crías. Mientras otras colonias de la Patagonia muestran signos de declive, la población de Cabo Vírgenes se mantiene estable y productiva gracias a la conservación del hábitat terrestre y la riqueza de los recursos marinos. Los visitantes recorren senderos señalizados y observan comportamientos naturales de las aves, desde disputas territoriales hasta la crianza de los polluelos. Las mareas amplias modifican el paisaje varias veces al día, obligando a los pingüinos a recorrer distintos tramos hasta llegar al agua según la altura del mar.
El Faro Cabo Vírgenes, inaugurado en 1904 y pintado de blanco y negro, domina la costa y vigila la Boca Oriental del Estrecho de Magallanes, una de las áreas más complejas para la navegación. En días despejados, desde allí se puede distinguir Punta Dungeness y la costa norte de Tierra del Fuego. El cabo fue bautizado por la expedición de Fernando de Magallanes el 21 de octubre de 1520, día de Santa Úrsula y las Once Mil Vírgenes, y cerca del lugar se instaló la efímera Ciudad del Nombre de Jesús, uno de los primeros asentamientos españoles en la región. Desde 2003, el museo del faro exhibe objetos, fotografías y paneles que relatan la vida de los torreros, naufragios y rescates, completando la experiencia histórica del visitante.

Frente a las costas se desarrollan bosques submarinos de macroalgas (Macrocystis pyrifera), que cumplen un papel fundamental en la conservación marina: ofrecen refugio y sitio de cría para peces e invertebrados, amortiguan la fuerza de las olas, producen oxígeno y almacenan carbono. Estos ecosistemas sostienen gran parte de la vida marina que alimenta a los pingüinos, y su estudio es objeto de investigación de instituciones como la Fundación Por el Mar, el Consejo Agrario de Santa Cruz, WCS Argentina y la Universidad de la Patagonia, que monitorean los recorridos de las aves y las áreas clave para la salud de la colonia.
El turismo responsable es un componente central de la visita. La reserva impone normas estrictas: no ingresar con mascotas, retirar la basura, respetar los senderos delimitados, evitar ruidos fuertes y no tocar los nidos ni acercarse demasiado a los animales. Estas reglas buscan garantizar la conservación del entorno y la continuidad de la biodiversidad local.

Cabo Vírgenes se presenta como un lugar donde convergen la historia y la naturaleza. No solo simboliza el inicio de la Ruta 40, sino que ofrece un espacio único para observar la vida cotidiana de miles de pingüinos, explorar ecosistemas marinos y terrestres y contemplar paisajes patagónicos que se mantienen prácticamente intactos. Para los visitantes, es una oportunidad de reconectar con la naturaleza, conocer la memoria de exploraciones fundacionales y descubrir la riqueza de la Patagonia austral a pocos kilómetros de los caminos principales de la provincia.