El Gobierno de Corrientes ratificó su acompañamiento al sector arrocero en el inicio de la campaña 2025–2026, en un contexto atravesado por desafíos climáticos y un escenario de mercados exigente. El ministro de Producción, Walter Chávez, mantuvo un encuentro con autoridades de la Asociación Correntina de Plantadores de Arroz (ACPA) para evaluar la situación productiva, anticipar impactos sobre la calidad del cultivo y coordinar herramientas de apoyo a una de las economías regionales más relevantes de la provincia. La reunión se realizó a fines de diciembre, cuando la campaña ya se encuentra en pleno desarrollo y comienza a definirse el rumbo de la próxima cosecha.
Durante el encuentro participaron el presidente de la ACPA, Enrique Borssatto, el protesorero Gabriel Scarafia y el asesor Jorge Fedre, quienes expusieron el estado actual de los lotes, la evolución de las siembras tempranas y tardías, y las principales preocupaciones del sector. El diálogo se centró en el comportamiento del clima, la calidad esperada del grano, los costos de producción y la necesidad de sostener la competitividad en un mercado cada vez más ajustado.

El ministro Chávez subrayó que el arroz ocupa un lugar estratégico en la matriz productiva correntina por su impacto directo en la producción, el empleo y el desarrollo territorial. En ese sentido, remarcó la importancia de sostener instancias de intercambio permanente con los productores para anticipar problemas y articular respuestas. “El arroz es una de las economías regionales más importantes de Corrientes, por el impacto que tiene en la producción, el empleo y el desarrollo de nuestras localidades. Por eso es fundamental mantener estos espacios de diálogo directo con los productores”, afirmó.
La campaña en curso presenta particularidades que obligan a un seguimiento fino. Si bien el clima no habría afectado de manera generalizada al cultivo, desde el sector advierten complicaciones puntuales asociadas a siembras tardías y a eventos de lluvias en etapas sensibles del desarrollo del arroz. Estas condiciones, explicaron los referentes de la ACPA, podrían incidir más en la calidad que en el volumen final cosechado, un factor clave a la hora de definir precios y destinos comerciales.

En ese marco, Borssatto señaló que el impacto climático no se manifiesta de forma homogénea. “El clima no tiene tanta afectación sobre el cultivo, sólo estaría complicando a la siembra tardía en algunos lotes”, indicó. Sin embargo, advirtió que habrá que esperar el inicio de la cosecha para evaluar con mayor precisión la calidad del grano. “Las plantaciones que se sembraron primero y atravesaron una semana de lluvias podrían tener una pérdida importante de calidad, no tanto de volumen”, sostuvo, marcando uno de los principales focos de atención de la campaña.
Desde el Gobierno provincial destacaron que estos factores refuerzan la necesidad de acompañar al sector con políticas activas y previsibilidad. Chávez remarcó que la administración provincial trabaja para escuchar las demandas de los productores y articular herramientas que permitan atravesar la campaña con mayor solidez. “Estamos atravesando una campaña con desafíos, principalmente vinculados al clima y a los mercados, y desde el Gobierno de la Provincia trabajamos para acompañar al sector arrocero, escuchando sus necesidades y fortaleciendo su competitividad”, señaló.
El arroz es una actividad intensiva en capital y empleo, con fuerte presencia en el interior correntino y un entramado productivo que incluye a productores, contratistas, molinos, transportistas y proveedores de servicios. Por eso, cualquier variación en el rendimiento o en la calidad del cultivo tiene un efecto directo sobre la economía regional. En este contexto, el acompañamiento estatal se vuelve clave para sostener la inversión y evitar que los vaivenes climáticos o de mercado frenen el desarrollo del sector.
Además del clima, otro de los ejes analizados fue el escenario de mercados, tanto a nivel interno como externo. Los productores expusieron las dificultades vinculadas a costos, márgenes y condiciones de comercialización, en un contexto internacional competitivo y con precios que exigen eficiencia y escala. Desde la cartera productiva señalaron que el seguimiento del mercado es permanente y que se trabaja en coordinación con otros organismos para facilitar el acceso a herramientas que mejoren la inserción del arroz correntino.

El diálogo también abordó la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructura productiva, especialmente en sistemas de riego, caminos rurales y logística, factores determinantes para la competitividad del arroz. Corrientes es una de las principales provincias arroceras del país y su desempeño incide directamente en el posicionamiento argentino en los mercados regionales e internacionales. Por eso, sostener la producción y mejorar la calidad es una prioridad compartida entre el sector público y el privado.
Chávez reafirmó el compromiso de continuar trabajando de manera conjunta con la ACPA y los productores, con una agenda que incluya no solo el acompañamiento coyuntural, sino también una mirada de mediano y largo plazo. El objetivo, indicaron desde el Ministerio, es fortalecer una economía regional estratégica y promover un crecimiento sostenible que genere empleo y valor agregado en el territorio.

La campaña 2025–2026 avanza así con expectativas moderadas, pero con un seguimiento cercano de los factores que pueden incidir en el resultado final. La evaluación de la calidad del grano, el comportamiento de las siembras tardías y la evolución de los mercados serán determinantes en los próximos meses. En ese escenario, el respaldo institucional aparece como una señal clave para el sector.
“Ratificamos nuestro compromiso de seguir acompañando a quienes producen e invierten en Corrientes”, expresó el ministro al cierre del encuentro, y remarcó que el trabajo conjunto es el camino para sostener y potenciar una actividad que forma parte de la identidad productiva de la provincia. Con diálogo, previsibilidad y políticas de apoyo, el Gobierno provincial busca que el arroz continúe siendo uno de los motores del desarrollo correntino, aun en un contexto desafiante.
