Uruguay cerró 2025 con un dólar mayorista a 39,04 pesos, una depreciación acumulada del 11,19% que genera preocupación tanto en el sector productivo como en el gobierno de Yamandú Orsi, informó Infoabe. La trayectoria de la divisa afecta la competitividad de las empresas locales y plantea un escenario inédito: por primera vez, el país enfrenta el riesgo de sobrecumplir la meta de inflación.
El ministro de Economía, Gabriel Oddone, reconoció que la situación es “incómoda” para el equipo económico y que no están conformes con la evolución del tipo de cambio ni con sus posibles efectos. Según explicó, factores estacionales en diciembre y enero provocan transacciones particulares que influyen en la apreciación del peso. Esto, sumado a la convergencia de la tasa de inflación por debajo de la meta, genera desafíos adicionales para la política macroeconómica.

Uruguay mantiene su inflación dentro del rango objetivo del Banco Central del Uruguay (BCU) desde hace 30 meses. El rango establecido es de 3% a 6%, con un objetivo central de 4,5%. El Índice de Precios al Consumo acumulado a 12 meses cerró en 4,09%. “Para nosotros, y para las autoridades del Banco Central, es tan inconveniente un incumplimiento de la meta por encima como por debajo”, explicó Oddone, destacando que la política económica busca consistencia y resultados sostenibles, no efectos pasajeros.
El presidente del BCU, Guillermo Tolosa, coincidió en señalar la excepcionalidad del escenario: “Cumplir la meta de inflación es un desafío creciente, pero por primera vez con riesgo de sobrecumplir o errarle por abajo”. Tolosa agregó que usualmente la apreciación del tipo de cambio ayuda a cumplir la meta, pero en esta ocasión representa un obstáculo.

Para enfrentar este contexto, el BCU aplicó a fin de año un recorte en la tasa de interés de referencia de 8,0% a 7,5% y dejó abierta la posibilidad de implementar en 2026 una política monetaria más expansiva, destinada a estimular la actividad económica y acercar la inflación al objetivo deseado sin generar distorsiones.
El equipo económico uruguayo trabaja en mecanismos de flexibilización para mantener la meta inflacionaria sin efectos colaterales negativos, mientras observa la evolución del dólar y los indicadores económicos con especial atención. La situación refleja la complejidad de gestionar la política monetaria en un entorno de apreciación cambiaria y estabilidad de precios, que en este caso genera un desafío inédito para las autoridades del país.
