El avance del salmón Chinook en la Patagonia: ciencia, impacto ambiental y un debate abierto

Introducido hace cinco décadas, el salmón Chinook se expandió por casi todas las cuencas patagónicas y hoy desafía a la gestión ambiental y productiva

El avance del salmón Chinook en la Patagonia: ciencia, impacto ambiental y un debate abierto
sábado 03 de enero de 2026

En apenas cinco décadas, el salmón Chinook logró establecer poblaciones en casi todas las cuencas fluviales del sur argentino, transformándose en uno de los casos más rápidos y extensos de expansión de una especie no nativa en la Patagonia. Investigaciones recientes realizadas por equipos científicos argentinos permitieron reconstruir cómo, cuándo y por dónde este pez de gran porte colonizó ríos que desembocan tanto en el océano Pacífico como en el Atlántico, un proceso que hoy plantea interrogantes ambientales, sociales y económicos de alcance regional.

El Chinook (Oncorhynchus tshawytscha), originario de América del Norte, es el mayor de los salmones del Pacífico. Puede superar el metro y medio de longitud y alcanzar pesos de hasta 60 kilos. Su ciclo de vida es anádromo: nace en ríos de agua dulce, migra al océano para crecer y, tras varios años, regresa con alta precisión al curso fluvial de origen para reproducirse y morir. Esa estrategia, altamente exitosa en su ambiente nativo, encontró en el sur de Sudamérica condiciones favorables que facilitaron una expansión inesperada.

El avance del salmón Chinook en la Patagonia: ciencia, impacto ambiental y un debate abierto

La historia de su llegada a la región se remonta a la década de 1970, cuando la especie fue introducida en Chile con fines productivos. Desde allí, el salmón comenzó a dispersarse de manera natural por la red hidrográfica patagónica. En un lapso considerado muy breve en términos ecológicos, cruzó la Cordillera de los Andes, se adaptó a nuevos ambientes y logró establecer poblaciones autosustentables en al menos 48 cuencas, entre los paralelos 32° y 55° de latitud sur.

Los estudios genéticos permitieron identificar patrones clave de esa expansión. Entre los hallazgos más relevantes aparece el río Santa Cruz, señalado como un nodo central del proceso. Allí se detectó una alta diversidad genética, lo que sugiere que funciona como un corredor biológico y un punto de redistribución hacia otros sistemas fluviales. Desde esa cuenca, la especie avanzó hacia ríos del interior patagónico, incluido el Limay, donde su presencia comenzó a registrarse con mayor frecuencia en los últimos años.

Desde el punto de vista científico, el caso resulta excepcional. La consolidación de poblaciones viables de salmón Chinook fuera de su rango natural es un fenómeno poco común a escala global y solo se observa en contadas regiones del hemisferio sur. En la Patagonia, la combinación de baja presión de depredadores, ríos extensos y ambientes relativamente poco intervenidos creó un escenario propicio para su establecimiento.

Sin embargo, el avance del Chinook no es neutro para los ecosistemas locales. Su llegada implica cambios físicos y biológicos significativos. Durante el período reproductivo, los ejemplares adultos construyen nidos en el lecho de los ríos, removiendo sedimentos y alterando la estructura del fondo. Esa modificación afecta la dinámica del agua y las condiciones de hábitat para otras especies acuáticas.

El avance del salmón Chinook en la Patagonia: ciencia, impacto ambiental y un debate abierto

El impacto se intensifica luego del desove. Miles de salmones mueren en los cursos fluviales y sus carcazas liberan grandes cantidades de nutrientes en sistemas que, de manera natural, son pobres en materia orgánica. Este aporte repentino puede modificar la composición de algas, invertebrados y microorganismos, generando desequilibrios en la cadena trófica original.

La presión también se extiende sobre la fauna nativa. Los juveniles de Chinook presentan un comportamiento predador activo y compiten por alimento y espacio con peces autóctonos, como la lamprea patagónica, además de interactuar con otras especies introducidas, como la trucha. A esto se suma el riesgo sanitario: al migrar entre ambientes marinos y continentales, los salmones pueden actuar como vectores de patógenos y contaminantes, trasladándolos a zonas que antes no estaban expuestas.

El avance de la especie abrió, al mismo tiempo, un debate complejo en las comunidades locales. En algunos puntos de la Patagonia, la presencia del Chinook impulsó actividades económicas vinculadas a la pesca recreativa. Localidades ubicadas en la desembocadura de grandes ríos encontraron en este pez un atractivo para pescadores nacionales y extranjeros, con impacto directo en el turismo, la hotelería y los servicios asociados.

El avance del salmón Chinook en la Patagonia: ciencia, impacto ambiental y un debate abierto

En otros lugares, el fenómeno genera tensiones. Durante la temporada de reproducción, la acumulación de peces muertos produce problemas sanitarios, olores persistentes y un deterioro del paisaje, lo que afecta la experiencia turística y exige intervenciones de gestión. Además, la abundancia de ejemplares favorece prácticas de pesca furtiva, lo que suma un componente social al desafío ambiental.

Este escenario plantea un dilema de difícil resolución: controlar la expansión de una especie invasora o aprovecharla como recurso, minimizando sus efectos negativos. Los especialistas coinciden en que no existen soluciones simples ni universales. Cualquier estrategia requiere información sólida, monitoreo permanente y coordinación entre organismos científicos, autoridades y actores locales.

En ese marco, la genética se convirtió en una herramienta central. El análisis del ADN de las poblaciones permite reconstruir rutas de dispersión, identificar focos de expansión y anticipar posibles avances hacia nuevas cuencas. Ese conocimiento resulta clave para diseñar políticas de manejo que contemplen tanto la protección de la biodiversidad como las realidades económicas de la región.

El avance del salmón Chinook en la Patagonia: ciencia, impacto ambiental y un debate abierto

El caso del salmón Chinook expone con claridad los desafíos que enfrentan los ecosistemas patagónicos en un contexto de cambios ambientales y creciente intervención humana. También pone en evidencia cómo decisiones tomadas décadas atrás pueden tener consecuencias duraderas y difíciles de revertir. La Patagonia, con su vasta red de ríos y su alto valor ecológico, se encuentra hoy en el centro de una discusión que trasciende lo local y obliga a repensar la relación entre producción, conservación y ciencia.

El futuro de la especie en la región dependerá de políticas basadas en evidencia y de una mirada integral que considere el funcionamiento de los ecosistemas, las comunidades humanas y la necesidad de preservar los ambientes naturales frente a presiones cada vez mayores. El avance del Chinook ya es un hecho; el desafío ahora es definir cómo convivir con esa realidad sin comprometer el equilibrio de los ríos patagónicos.



Invertí en periodismo de calidad

En Agroempresario trabajamos para acercarte contenidos que agregan valor.
Quiero suscribirme

Todas las Categorías

¡Envianos tus Contenidos!

Difundí tus Ideas, Conocimientos, Experiencias, Opiniones y Proyectos.


¡Juntos el Campo es más fuerte!



















¡Juntos por la eliminación
de las Retenciones!

Te invitamos a contarle a todos los argentinos por qué es bueno eliminar las Retenciones.

¡Sumá tu Stand!

Publicá tu marca en la plataforma líder del agro y aumentá tus ventas hoy.

Recibí los mejores contenidos

Suscribite a nuestro Newsletter y sigamos agregando valor.

Agroempresrio

¡Contenidos que agregan valor!