En El Bolsón, en la provincia de Río Negro, una propuesta de montaña rompe con la lógica del verano patagónico: caminar sobre nieve y llegar hasta un ventisquero activo en pleno enero. La experiencia a la Laguna del Ventisquero, en el Cerro Perito Moreno, volvió a ponerse en marcha con la apertura de la temporada estival del centro de esquí y montaña, que funciona desde esta semana y se extenderá hasta fines de febrero. La actividad está pensada para visitantes que buscan contacto directo con la alta montaña y se consolida como uno de los principales atractivos turísticos de la región durante el verano 2026.
La travesía es organizada por Laderas Cerro Perito Moreno y se desarrolla en jornadas programadas, con cupos limitados y acompañamiento permanente de guías especializados. El recorrido permite acceder a un entorno de hielo permanente, con vistas abiertas a la cordillera y una laguna de origen glaciar, un paisaje poco habitual para esta época del año y uno de los motivos que explica el creciente interés de turistas nacionales.

El circuito comienza en la base del cerro y se estructura en distintas etapas. En primer lugar, los visitantes ascienden mediante dos tramos de telesilla que los llevan hasta los 1.700 metros de altura. Desde ese punto, el paisaje cambia de forma notoria: los bosques quedan atrás y el terreno se vuelve más abierto, con valles amplios y cordones montañosos que dominan el horizonte.
Luego de la subida aérea, el trayecto continúa en vehículos 4x4 especialmente acondicionados para transitar el Plateau del cerro. Ese desplazamiento marca el ingreso a la zona de alta montaña y funciona como transición hacia la etapa central de la experiencia: el trekking guiado. La caminata tiene una duración aproximada de una hora, presenta una dificultad técnica leve y se realiza en grupos reducidos, lo que permite un avance controlado y seguro.
El sendero exige atención y buen estado físico, aunque no requiere experiencia previa en montaña. A lo largo del recorrido, los guías brindan indicaciones sobre el terreno y el entorno natural, mientras el paisaje se transforma progresivamente. La vegetación escasea y aparecen sectores cubiertos de nieve persistente, incluso en los días de temperaturas más altas.

El punto culminante del circuito es el Mirador del Ventisquero, ubicado en una antecumbre del cerro. Desde allí se observa el frente de hielo, con tonalidades blancas y azules que varían según la luz y el estado del cielo. En ese sector, los visitantes pueden avanzar hasta el borde de una pequeña laguna de color verde esmeralda, formada al pie del ventisquero. El contraste entre el hielo, el agua y el entorno rocoso define una de las postales más impactantes del verano en la comarca andina.
Además de la travesía al ventisquero, la apertura del centro de montaña amplió la oferta de actividades estivales en el Cerro Perito Moreno. Desde el Plateau se puede acceder a vuelos de bautismo en parapente, una alternativa que suma una perspectiva aérea de la región y atrae tanto a turistas como a residentes.
Para quienes prefieren propuestas de menor exigencia física, el complejo ofrece el acceso panorámico a la parte alta del cerro mediante telesillas, sin necesidad de realizar caminatas prolongadas. Esta opción es elegida por familias y grupos que priorizan las vistas y el paseo tranquilo, con posibilidad de recorrer miradores naturales y senderos de baja dificultad.
La propuesta se completa con una oferta gastronómica pensada para acompañar la experiencia de montaña. A los 1.700 metros funciona A-Gusto, el restaurante y confitería del cerro, donde se sirven platos simples, minutas y bebidas, con vistas abiertas a los valles y a la cordillera. El espacio se consolidó como un punto de descanso y encuentro durante la jornada, especialmente para quienes acceden a la montaña sin realizar actividades intensivas.
En la base del cerro y en sectores intermedios, el complejo suma otras alternativas recreativas. El parque aéreo, con puentes colgantes y tirolesas, está orientado principalmente al público infantil y juvenil. Las cabalgatas, en tanto, recorren senderos de baja montaña y se internan en áreas de paisaje abierto, sin necesidad de ascender a grandes alturas. Estas actividades se desarrollan en el área de La Balconada, uno de los puntos de acceso al cerro.

La temporada de verano encuentra a El Bolsón con expectativas positivas en materia turística. Si bien el contexto nacional plantea desafíos para el sector, desde el área de Turismo local señalan que se mantienen las consultas y las reservas, con precios considerados accesibles en comparación con otros destinos patagónicos. Según datos oficiales, el costo promedio de alojamiento ronda los 20.000 pesos por persona y por noche, una cifra que sostiene la competitividad del destino.
La localidad cumple además un rol estratégico como centro de distribución dentro de la comarca andina. Muchos visitantes eligen alojarse en El Bolsón y desde allí recorrer atractivos ubicados a pocos kilómetros, como lagos, ríos, refugios de montaña y áreas naturales protegidas. En ese esquema, el Cerro Perito Moreno se posiciona como uno de los puntos clave de la oferta estival.

Caminar sobre nieve en pleno verano, frente a un ventisquero activo, se transformó así en una de las experiencias distintivas de la temporada. En un entorno donde el tiempo parece transcurrir a otro ritmo, la combinación de montaña, hielo y paisaje patagónico redefine la idea del verano y refuerza el atractivo de El Bolsón como destino turístico durante todo el año.