El Gobierno de Misiones, a través del Ministerio del Agro y la Producción, avanzó durante 2025 en una política integral orientada a la restauración de los agroecosistemas yerbateros, con el objetivo de fortalecer la sustentabilidad ambiental, mejorar la competitividad del sector y acompañar a productores y trabajadores rurales en la transición hacia sistemas productivos más resilientes. La iniciativa se desarrolla en toda la provincia y cobra relevancia por su impacto directo en uno de los pilares económicos, sociales y culturales de Misiones: la producción de yerba mate.
El eje central de esta estrategia es el Programa de Asistencia Técnica para el Manejo y Restauración de Agroecosistemas Yerbateros, que durante el último año desplegó capacitaciones y acciones territoriales en articulación con el Instituto Misionero del Suelo. A lo largo de 2025, el programa alcanzó a 400 productores y 20 técnicos en 15 municipios, entre ellos Eldorado, Comandante Andresito, San Pedro, San Vicente, El Soberbio, Dos de Mayo, Salto Encantado, Aristóbulo del Valle, Campo Grande, Los Helechos, Colonia Alberdi, Apóstoles, Santa María, Concepción de la Sierra y Azara.
Las capacitaciones abordaron contenidos clave para el manejo sustentable de los yerbales, con una mirada integral que incluye la sistematización y preparación de suelos, la plantación, el uso de cubiertas verdes, la arborización, la cosecha y el manejo poscosecha, el manejo integrado de plagas, la elaboración de compost y el mantenimiento de caminos rurales. En varias de estas instancias se sumó la entrega de árboles nativos, producidos en Biofábrica Misiones, como parte de las acciones concretas para promover la restauración ambiental y la diversificación productiva.
Desde el Ministerio del Agro y la Producción se destacó que el programa integra producción y conservación como dos dimensiones inseparables. En ese sentido, el ministro Facundo López Sartori afirmó que la propuesta “integra producción y conservación, porque entendemos que la sostenibilidad tiene una relación directa con el aumento en la competitividad del sector”, subrayando que cuidar el ambiente no es un límite al desarrollo, sino una condición para sostenerlo en el tiempo.
La subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Imbrogno, remarcó el rol de la asistencia técnica continua como herramienta clave para el cambio productivo. Según explicó, las capacitaciones permiten acompañar a productores y técnicos en la incorporación de prácticas sustentables, fortaleciendo la transición hacia sistemas agroforestales más diversificados y resilientes, capaces de adaptarse mejor a las variaciones climáticas y a las exigencias de los mercados.
Como parte de las acciones desarrolladas en 2025, el programa también incluyó capacitaciones en Agrotech destinadas a técnicos del Ministerio del Agro y la Producción. Estas instancias buscaron incorporar herramientas tecnológicas aplicadas al acompañamiento técnico, la gestión territorial y la toma de decisiones, fortaleciendo la capacidad del Estado para brindar asistencia eficiente y de calidad en el territorio.

La articulación interinstitucional fue otro de los pilares de la política yerbatera durante el año. El Ministerio participó en las Jornadas de Agua y Suelo, organizadas junto a la Universidad Nacional del Alto Uruguay (UNAU) y el municipio de San Vicente, donde se trabajaron contenidos vinculados a la conservación del suelo y el manejo del agua en sistemas yerbateros, dos factores clave para la sostenibilidad de la actividad.
En el marco de la 47ª Fiesta Nacional e Internacional de la Yerba Mate, la cartera agraria también tuvo una participación activa en distintas actividades orientadas a poner en valor el trabajo y la innovación en la cadena productiva. En la ciudad de Apóstoles se llevó a cabo la segunda edición del Concurso de Cosecha de Yerba Mate, una iniciativa que destacó la destreza, el conocimiento y la experiencia de los tareferos y tareferas, actores fundamentales del sistema yerbatero.
El concurso reunió a 60 trabajadores y trabajadoras de distintas localidades, quienes demostraron técnicas de cosecha, eficiencia y cuidado de la planta, priorizando prácticas que contribuyen a la sustentabilidad del cultivo y a la calidad de la materia prima. La actividad fue organizada de manera conjunta por el Ministerio del Agro y la Producción, el municipio de Apóstoles, la comisión organizadora de la fiesta, el INTA y el INYM, reflejando el trabajo coordinado entre distintos niveles institucionales.
En ese mismo contexto se desarrolló la Jornada Tecnológica de la Yerba Mate, donde se presentaron avances y experiencias vinculadas al manejo sustentable de los yerbales, la innovación tecnológica aplicada a la producción y la mejora de la calidad productiva. Allí se expuso la evolución de la producción orgánica en Misiones y se presentó la Check List Orgánica “¿Qué tan cerca estás de certificar tu producción?”, una herramienta diseñada para que los productores puedan realizar un autodiagnóstico de sus establecimientos.
Esta lista de verificación permite identificar el grado de cumplimiento de los requisitos establecidos por la Norma Orgánica Argentina y reconocer los principales aspectos a mejorar para avanzar hacia la certificación. Se trata de un primer paso para agregar valor, acceder a mercados diferenciados y fortalecer la sustentabilidad ambiental, social y económica del sistema productivo.
Durante el tradicional almuerzo de la familia yerbatera, también se realizó una nueva entrega de la Orden del Mate, un reconocimiento al compromiso con la actividad. En esta oportunidad, fueron distinguidos el establecimiento Anna Park, dedicado a la producción, elaboración y comercialización de yerba mate orgánica, y la bioquímica Ana Eugenia Thea, investigadora especializada en calidad e inocuidad de la yerba mate.
El programa provincial se apoya en un enfoque integral que vincula producción, ambiente y trabajo. La incorporación de árboles y cubiertas verdes, junto con la sistematización de suelos y caminos, permite mejorar la regulación del microclima, reducir temperaturas extremas y heladas, disminuir el estrés hídrico y favorecer una mayor estabilidad productiva. Al mismo tiempo, estas prácticas protegen el suelo frente a la erosión, mejoran su estructura, la infiltración de agua y el contenido de materia orgánica.
El aumento de la biodiversidad también contribuye a reducir la presión de plagas y enfermedades, disminuyendo la dependencia de insumos externos y fortaleciendo la conectividad del paisaje, la captura de carbono y la mitigación del cambio climático. A su vez, el impacto positivo se traslada a las condiciones laborales, con más sombra, menor exposición al sol, reducción del estrés térmico durante la cosecha y un entorno de trabajo más saludable y seguro.
En esa línea, el coordinador del Instituto Misionero del Suelo, Guillermo Reutemann, señaló que “la restauración de los agroecosistemas yerbateros mejora la estructura del suelo, reduce la erosión y permite sostener la productividad en el tiempo, cuidando el ambiente y a los trabajadores”.
De este modo, Misiones consolida una política pública de largo plazo que acompaña al sector yerbatero con una mirada territorial, integral y sustentable, fortaleciendo uno de los principales ejes productivos e identitarios de la provincia y proyectándolo hacia un futuro con mayor equilibrio entre desarrollo económico y cuidado del ambiente.