Chile cerró 2025 con el mayor nivel de exportaciones de su historia, al alcanzar USD 107.004 millones, un crecimiento interanual del 7,9% que consolidó al comercio exterior como uno de los principales motores de su economía. El hito se registró a lo largo del último año en todo el territorio chileno y resulta relevante por su impacto directo en el empleo, la logística y la diversificación productiva, en un contexto internacional atravesado por la volatilidad económica y la reconfiguración de las cadenas globales de suministro.
Según informó Infobae, a partir del Informe de Comercio Exterior de Chile elaborado por la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI) con datos del Banco Central de Chile y del Servicio Nacional de Aduanas, el intercambio comercial total del país —que incluye exportaciones e importaciones— alcanzó en 2025 los USD 199.667 millones, lo que representó un incremento del 8,9% respecto del año anterior. Dentro de ese total, las ventas al exterior marcaron un récord absoluto desde que existen registros oficiales.
El cierre del año fue determinante para consolidar ese desempeño. Durante diciembre, las exportaciones sumaron USD 11.285 millones, el mayor valor mensual de la serie histórica. Este pico operativo tuvo un impacto directo en la planificación y ejecución logística de fin de año, con una presión inédita sobre puertos, pasos fronterizos y sistemas de transporte, que debieron absorber volúmenes excepcionales en plazos acotados.

La minería volvió a posicionarse como el principal pilar del esquema exportador chileno. En 2025, el sector registró envíos por USD 63.253 millones, con una expansión interanual del 12,6%, y explicó el 59,1% del total de las exportaciones de bienes del país. Dentro de este rubro, el cobre fue nuevamente el producto estrella: los concentrados alcanzaron USD 36.278 millones, con una suba del 19,3%, impulsada tanto por mayores precios internacionales como por un aumento de los volúmenes exportados.
Además del cobre, otros productos mineros mostraron desempeños positivos, entre ellos el oro, el concentrado de molibdeno y el carbonato de litio, todos insumos estratégicos para la transición energética y la industria tecnológica global. Estos envíos demandan esquemas logísticos especializados, tanto por su alto valor como por las condiciones específicas de transporte y almacenamiento, lo que refuerza el rol de la logística como factor clave de competitividad.
El sector frutícola también alcanzó niveles históricos. Las exportaciones de frutas sumaron USD 8.630 millones, con un crecimiento del 1,3% frente a 2024. Las cerezas frescas se consolidaron como la principal fruta de exportación, al representar el 39% del total sectorial, con un fuerte destino en los mercados asiáticos. Este desempeño volvió a poner en primer plano la importancia de la logística en frío, la gestión eficiente de tiempos y el cumplimiento estricto de ventanas comerciales.
En paralelo, la industria de alimentos mantuvo su trayectoria ascendente y cerró el año con exportaciones por USD 13.610 millones, lo que implicó un crecimiento del 6,1% interanual. Durante 2025, Chile exportó cerca de 600 tipos distintos de alimentos, incluyendo productos del mar, frutas procesadas, lácteos y otros derivados. Esta diversidad amplió la complejidad de las cadenas de suministro, al combinar distintos formatos de carga, exigencias sanitarias y destinos comerciales.
Dentro de este segmento, los alimentos orgánicos alcanzaron retornos récord por USD 397 millones, con una suba del 19,6%, impulsados por berries, miel, rosa mosqueta y vinos embotellados específicos. La tendencia refleja una mayor demanda internacional por productos diferenciados y con certificaciones ambientales, aunque también implica mayores desafíos logísticos y regulatorios.
La manufactura forestal exportó USD 5.873 millones, con una baja del 8,8% respecto del año anterior. No obstante, esta caída fue parcialmente compensada por el crecimiento de productos con mayor valor agregado, como envases, cartón corrugado y tableros, que requieren procesos industriales más complejos y logística especializada.

Las manufacturas metálicas, maquinarias y equipos de transporte mostraron un desempeño positivo, con exportaciones por USD 2.606 millones y un crecimiento del 14,5%, asociado principalmente a la demanda de la industria minera y a bienes de capital. En contraste, los vinos embotellados registraron ventas por USD 1.298 millones, con una contracción del 3,7%, en un escenario de mayor competencia internacional.
El récord exportador también se reflejó en la estructura empresarial y el empleo. Durante 2025, 8.767 empresas chilenas realizaron exportaciones, un 2,3% más que en 2024 y el mayor número histórico. Más de la mitad correspondió a micro, pequeñas y medianas empresas, lo que amplió la base exportadora y exigió soluciones logísticas más flexibles y adaptadas a distintos niveles de escala.
En conjunto, las empresas exportadoras generaron 1.253.124 puestos de trabajo formales, equivalentes al 13% del empleo nacional. Además, 1.789 firmas exportaron por primera vez, con envíos por USD 480 millones, lo que evidencia el ingreso de nuevos actores a las cadenas de comercio exterior.
Otro rasgo destacado del año fue el avance de los bienes no tradicionales, que representaron el 44% del total exportado. Este segmento alcanzó un récord de USD 47.044 millones, con un crecimiento del 7,1%, impulsado por productos del mar, alimentos procesados y frutos secos como las avellanas.
Finalmente, las exportaciones de servicios sumaron USD 3.190 millones, con una suba del 11,2%, acumulando cinco años consecutivos de crecimiento. Servicios digitales, mantenimiento aeronáutico y soporte informático lideraron el sector, confirmando que el comercio exterior chileno integra cada vez más flujos intangibles de alto valor agregado.
El balance de 2025 confirma que Chile no solo exportó más, sino que avanzó en diversificación productiva, ampliación de la base empresarial y generación de empleo, con la logística como eje transversal para sostener la competitividad en un escenario global cada vez más exigente.