El ministro del Interior, Diego Santilli, obtuvo este lunes el respaldo político del gobernador de Chaco, Leandro Zdero, para acompañar la reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional, durante una reunión oficial realizada en la Casa de Gobierno de Resistencia. El encuentro, que tuvo lugar el 12 de enero de 2026, resulta relevante porque el oficialismo busca asegurar apoyos provinciales clave de cara al tratamiento legislativo del proyecto en el Congreso y porque expone, además, las tensiones y demandas que las provincias plantean a la Nación en paralelo a esa negociación. La información fue difundida originalmente por Infobae.
La reunión comenzó antes del mediodía y contó también con la participación del secretario de Interior, Gustavo Coria, y de varios funcionarios del gabinete chaqueño. Tras el encuentro, Santilli y Zdero brindaron una conferencia de prensa en la que ambos dejaron definiciones políticas sobre la reforma y sobre la relación entre la provincia y el Gobierno nacional.
Zdero expresó su respaldo explícito al proyecto oficial y afirmó que “esta reforma es una herramienta central para recuperar competitividad y generar empleo formal. Permite adecuar normas pensadas para otra realidad productiva”. La declaración marca una señal política significativa, ya que el Gobierno necesita construir consensos más allá de su propia fuerza para avanzar con los cambios en el régimen laboral.
Uno de los aspectos que el gobernador destacó fue la reducción de las contribuciones patronales contemplada en la iniciativa. “Pasar de un 18 o 20 a un 5 % significa una posibilidad concreta de tomar nuevos trabajadores y sostener los empleos existentes”, sostuvo. En la misma línea, agregó: “Necesitamos reglas que acompañen a quienes quieren invertir y producir, incorporando flexibilidad, capacitación y modernización”. Las definiciones buscan instalar la idea de que la reforma no solo apunta a modificar normas laborales, sino también a mejorar las condiciones estructurales para el desarrollo económico provincial.
Durante el encuentro, Zdero también aprovechó para plantear una agenda de reclamos ante la Nación. Uno de los puntos centrales fue la situación financiera de la provincia. “Necesitamos una reprogramación de una deuda que ahoga todos los días a los sectores, para poder encaminar el trabajo conjunto”, afirmó el mandatario chaqueño, aludiendo a los pasivos heredados de gestiones anteriores y a las dificultades que enfrenta la administración provincial para sostener sus cuentas.
El gobernador además puso sobre la mesa la necesidad de avanzar con obras de infraestructura consideradas estratégicas para el desarrollo regional. Entre ellas, mencionó el segundo acueducto del norte, una obra que contó con financiamiento nacional por unos 80 mil millones de pesos, y la interconexión con la provincia de Corrientes, vinculada al fortalecimiento de los puertos de Barranqueras y Las Palmas. “Pensar el sendero Chaco-Corrientes para nosotros significa más desarrollo, más integración y más oportunidades”, sostuvo.
Santilli, por su parte, buscó reforzar el mensaje político del Gobierno en torno a la centralidad del empleo privado. Tras la reunión, señaló que existen “profundas coincidencias con el Gobernador para generar empleo privado genuino, que es la base para ordenar las cuentas públicas”. En otra definición de fuerte contenido político, agregó: “La relación entre Chaco y la Nación resulta clave para impulsar un cambio estructural en la matriz productiva. Nadie puede seguir dependiendo de transferencias o endeudamiento para cubrir los desequilibrios”.
El ministro vinculó de manera directa la reforma laboral con la estrategia económica general del Gobierno. “La reforma laboral y el nuevo esquema productivo forman parte de una misma estrategia. Sin empleo privado no hay desarrollo posible. Y sin desarrollo no se resuelve el problema de la deuda. Chaco tiene recursos y capacidad. Pero necesita un marco moderno y una relación madura con la Nación para ponerlos en valor”, afirmó. De esta manera, buscó presentar el proyecto no solo como una iniciativa legislativa, sino como parte de un cambio más amplio en el modelo económico.

En otro tramo de sus declaraciones, Santilli también se refirió a la situación heredada por la actual gestión provincial y sostuvo: “La herencia (que recibió Zdero) es pesadísima y el perfil de deuda que le dejaron es muy fuerte”. La frase apunta a reforzar el alineamiento político con el gobernador y a marcar una narrativa común sobre las responsabilidades de administraciones anteriores.
Más allá del encuentro institucional, la visita de Santilli se produce en un contexto político particular en Chaco. Zdero fue aliado electoral de La Libertad Avanza tanto en las elecciones provinciales como en las nacionales, pero ese entendimiento no derivó en una alianza política orgánica. De hecho, los legisladores nacionales electos por cada espacio han mantenido posiciones diferenciadas en el Congreso.
Esa distancia quedó expuesta durante el debate del Presupuesto 2026, cuando el diputado Eduardo Cipolini, cercano al gobernador, se abstuvo en una votación clave y facilitó la caída del capítulo 11 del proyecto. Ese episodio generó malestar en la Casa Rosada y llevó al oficialismo a recalcular su estrategia parlamentaria, en particular respecto del tratamiento de la reforma laboral.
En ese escenario, el Gobierno apunta ahora a asegurar apoyos en el Senado, donde el Chaco tiene tres representantes. Según trascendió en ámbitos políticos, el oficialismo da por asegurado el voto del senador Juan Cruz Godoy, de La Libertad Avanza, y busca sumar al menos uno más, con especial atención en la posición de la radical Silvana Schneider, ex vicegobernadora de Zdero. La construcción de ese respaldo resulta clave para que el proyecto avance en la Cámara alta.
La reunión en Resistencia también tuvo una dimensión institucional más amplia. Participaron funcionarios centrales del gabinete provincial, como el secretario de Gabinete, Livio Gutiérrez; la secretaria general de la Gobernación, Carolina Meiriño; y el ministro de Gobierno, Justicia, Trabajo y Derechos Humanos, Julio Ferro. La presencia de estos actores refuerza la idea de que el encuentro no fue solo protocolar, sino parte de una negociación política más profunda.
Para el Gobierno nacional, la gira de Santilli por las provincias forma parte de una estrategia para construir consensos federales alrededor de su agenda de reformas. La reforma laboral, en particular, aparece como una de las iniciativas más sensibles, ya que despierta resistencias en sectores sindicales y políticos, pero al mismo tiempo es presentada por el oficialismo como una condición necesaria para mejorar la competitividad y fomentar el empleo formal.
El respaldo público de un gobernador como Zdero, en una provincia con dificultades estructurales de empleo y desarrollo, tiene un valor simbólico y político. Refuerza el argumento oficial de que los cambios propuestos no solo responden a una visión ideológica, sino también a demandas concretas de gobernadores que buscan herramientas para dinamizar sus economías.
Al mismo tiempo, el encuentro dejó en evidencia que el apoyo político no es incondicional. Los reclamos por deudas, obras e infraestructura muestran que la negociación entre Nación y provincias se construye sobre un delicado equilibrio de intereses, donde el respaldo legislativo convive con demandas concretas de recursos y gestión.
En ese marco, la visita de Santilli a Chaco no solo sirvió para sumar un pronunciamiento favorable a la reforma laboral, sino también para exhibir el estado actual de la relación entre el Gobierno nacional y los gobernadores aliados: una relación atravesada por coincidencias estratégicas, pero también por tensiones propias del federalismo argentino.