MidOcean Energy evalúa incorporarse al proyecto Argentina LNG, la iniciativa de gas natural licuado encabezada por YPF, tras mantener esta semana reuniones en Buenos Aires con autoridades del Gobierno nacional, incluido el presidente Javier Milei. La posible participación de la compañía en el emprendimiento, valuado en alrededor de US$20.000 millones, resulta relevante porque podría fortalecer el financiamiento y acelerar el desarrollo de una de las apuestas energéticas más ambiciosas del país.
La empresa, fundada por EIG Partners y especializada en inversiones vinculadas al gas natural licuado, mantiene conversaciones preliminares para integrarse al proyecto, según fuentes con conocimiento del proceso. Las tratativas aún se encuentran en una etapa temprana y no existe garantía de que deriven en un acuerdo definitivo, aunque el interés marca un nuevo respaldo internacional a la iniciativa impulsada por la petrolera estatal.
El proyecto Argentina LNG es liderado por YPF junto a la italiana Eni, y contempla la construcción de al menos dos buques de licuefacción flotantes con capacidad conjunta para producir 12 millones de toneladas anuales de gas natural licuado frente a la costa atlántica. Dentro de la planificación estratégica, los ejecutivos de YPF también analizan la posibilidad de sumar un tercer buque, lo que ampliaría de forma significativa el volumen exportable.
La visita de ejecutivos de MidOcean al país incluyó un encuentro en la Casa Rosada con el presidente Milei. Desde el Gobierno se informó oficialmente que la reunión se centró en analizar oportunidades en el sector energético argentino, aunque no se difundieron detalles específicos sobre el contenido de las conversaciones ni sobre el eventual rol de la compañía en el proyecto.

MidOcean cuenta con un perfil internacional consolidado dentro de la industria del GNL. En la actualidad posee participaciones en plantas de exportación de gas en Australia, Perú y Canadá, y en los últimos meses ha manifestado su intención de ampliar su cartera de activos en mercados con potencial de crecimiento. Entre sus inversores se encuentra Saudi Aramco, uno de los mayores jugadores globales del sector energético, un dato que aporta peso estratégico a cualquier eventual desembarco en Argentina.
La estructura del proyecto Argentina LNG ya despertó interés de otros actores relevantes. En noviembre pasado, el brazo de inversión internacional de Abu Dhabi National Oil Co., conocido como XRG, acordó su ingreso como socio de capital. Sin embargo, hasta el momento no se firmó un acuerdo vinculante, por lo que la composición final del consorcio todavía se encuentra en proceso de definición.
Para YPF, la incorporación de nuevos socios internacionales resulta clave para consolidar el esquema financiero y operativo de la iniciativa. El desarrollo de infraestructura de GNL a gran escala requiere inversiones multimillonarias, contratos de largo plazo y respaldo técnico especializado, factores que suelen impulsarse mediante alianzas con compañías con experiencia global.
El proyecto también se vincula directamente con el potencial de Vaca Muerta, el principal yacimiento no convencional del país y uno de los más importantes del mundo. La posibilidad de exportar gas natural licuado permitiría transformar el excedente de producción en una fuente sostenida de divisas, reducir la vulnerabilidad externa y posicionar a Argentina como proveedor relevante en el mercado energético internacional.
En el sector privado se observa que el interés de compañías extranjeras por Argentina LNG refleja un cambio de percepción sobre el clima de negocios local, en particular tras la señal enviada por el Gobierno de priorizar la apertura a la inversión y la estabilidad regulatoria en áreas estratégicas como la energía. No obstante, también se reconoce que el cierre de acuerdos de esta magnitud depende de factores adicionales, como la evolución del marco macroeconómico, la seguridad jurídica y la capacidad del país para ofrecer reglas previsibles a largo plazo.

Desde el punto de vista económico, la exportación de GNL aparece como uno de los pocos proyectos capaces de generar un flujo estructural de dólares durante las próximas décadas. De concretarse plenamente, la iniciativa podría impulsar empleo calificado, desarrollo tecnológico, encadenamientos productivos y una mayor integración de Argentina en los mercados globales de energía.
Aunque las negociaciones con MidOcean recién comienzan y no existe una definición formal, el solo hecho de que una compañía internacional con presencia en varios continentes evalúe sumarse al proyecto refuerza la centralidad de Argentina LNG dentro de la agenda energética. Para YPF y para el Gobierno, cada nuevo interesado representa no solo una oportunidad financiera, sino también una señal política y económica hacia el exterior: el país busca consolidarse como un actor confiable y competitivo en el negocio global del gas natural licuado.