La provincia avanza en la preparación de proyectos viales con el objetivo de acceder a financiamiento internacional destinado a mejorar la infraestructura de rutas y caminos. El gobernador Rogelio Frigerio mantuvo una reunión de trabajo con el director administrador de Vialidad provincial, Exequiel Donda, en la que analizaron aspectos técnicos vinculados a la estructuración de las propuestas y revisaron el estado actual del organismo. El encuentro se realizó esta semana en el ámbito del Gobierno provincial y cobra relevancia en un contexto donde la planificación de obras de largo plazo se vuelve clave para garantizar conectividad y ordenamiento territorial.
Durante la reunión se abordaron los avances en la elaboración de documentación técnica, uno de los requisitos centrales para poder calificar en líneas de crédito de organismos internacionales. Según explicaron desde Vialidad, el foco está puesto en cumplir con estándares de calidad, tiempos de presentación y criterios de evaluación que exigen este tipo de financiamientos. La estrategia apunta a consolidar una cartera de iniciativas sólidas, con estudios previos y proyecciones claras, que permitan sostener una política de infraestructura más allá de la coyuntura.
Donda remarcó que el trabajo técnico es determinante en esta etapa. “Estamos trabajando en los proyectos y en los tiempos que exige este tipo de financiamiento”, señaló, y sostuvo que la infraestructura vial es una prioridad para la gestión. En esa línea, destacó la importancia de avanzar con propuestas bien estructuradas, capaces de responder a las demandas de evaluación de los organismos internacionales y, al mismo tiempo, alineadas con las necesidades reales del territorio provincial.
El funcionario también expresó su expectativa de que la provincia logre calificar con las iniciativas que actualmente se están diseñando. “Tenemos la confianza de que vamos a calificar en los proyectos que se están preparando, que son importantes para toda la provincia. Los caminos son clave para la conectividad”, afirmó. La planificación contempla no solo grandes rutas troncales, sino también corredores secundarios y caminos rurales, que cumplen un rol central en la integración regional.
Uno de los ejes destacados de la agenda de Vialidad provincial es la modernización de sus herramientas de trabajo. En ese marco, se confirmó que se proyecta la incorporación de la tecnología BIM (Building Information Modeling), un sistema que permite mejorar la planificación, el diseño y la gestión integral de proyectos de infraestructura. La utilización de esta metodología facilita un control más preciso de los costos, los tiempos de ejecución y el mantenimiento futuro de las obras, además de ofrecer mayor transparencia en cada etapa del proceso.
La implementación de BIM se inscribe en una política más amplia que incluye la capacitación permanente de los equipos técnicos y la incorporación de nuevas tecnologías aplicadas a la gestión vial. Según explicó Donda, el objetivo es fortalecer la capacidad operativa del organismo para responder de manera más eficiente ante problemas de transitabilidad y para acompañar con mayor solvencia los desafíos que implican las obras de gran escala.
Otro aspecto central que surgió del encuentro fue la necesidad de consolidar una mirada estratégica a largo plazo. “El desafío es dejar atrás la urgencia y planificar los próximos 10 años: qué rutas construir, cómo sostener su mantenimiento y qué inversión requiere cada una, incluyendo los caminos rurales”, expresó el titular de Vialidad. Esa visión de mediano y largo plazo es la que se busca reflejar en los proyectos que se presentarán ante organismos internacionales, que suelen valorar especialmente la coherencia de las políticas públicas y la sustentabilidad de las inversiones.
La planificación a diez años implica no solo definir prioridades de obra, sino también establecer criterios técnicos para la conservación de la red existente. En muchas provincias, el deterioro de los caminos responde a la falta de mantenimiento sostenido y a la ausencia de una estrategia integral. En este sentido, la intención oficial es avanzar hacia un modelo más previsible, con programación de intervenciones, evaluación periódica del estado de las rutas y uso eficiente de los recursos disponibles.
La articulación con gobiernos locales es otro de los puntos que forma parte de esta agenda. Desde Vialidad provincial señalaron que se está fortaleciendo el trabajo conjunto con municipios y comunas para identificar necesidades concretas y mejorar la respuesta ante situaciones críticas. Esta coordinación permite que los proyectos tengan un anclaje territorial más preciso y que contemplen las particularidades de cada región.
El interés por acceder a financiamiento internacional se enmarca en una tendencia que se observa en distintas jurisdicciones del país. Este tipo de créditos suele ofrecer plazos más largos y condiciones más favorables que otras fuentes de financiamiento, pero exige también un alto nivel de profesionalismo en la formulación de proyectos. Por ese motivo, la etapa actual de preparación técnica es considerada decisiva por las autoridades provinciales.
En el entorno del gobernador Frigerio destacaron el mensaje transmitido a los equipos técnicos durante el encuentro, centrado en la responsabilidad y la continuidad del trabajo. La premisa es avanzar paso a paso, con rigurosidad técnica, para lograr que los proyectos no solo sean aprobados, sino que luego puedan ejecutarse de manera ordenada y eficiente.
La reunión con Vialidad provincial se suma a otras instancias de trabajo que el Ejecutivo viene impulsando con distintos organismos del Estado para fortalecer la planificación de políticas públicas. En el caso de la infraestructura vial, el desafío es doble: por un lado, responder a las demandas actuales de conectividad; por otro, sentar las bases de una red de rutas y caminos que pueda sostenerse en el tiempo.
Con la preparación de proyectos orientados a obtener financiamiento internacional, la provincia busca posicionarse con una agenda clara en materia de infraestructura. La apuesta por la planificación técnica, la incorporación de nuevas herramientas de gestión y la mirada de largo plazo configuran los ejes centrales de esta etapa, en la que cada avance en la estructuración de propuestas representa un paso más hacia un sistema vial más ordenado y previsible.