Bahía Creek, ubicada en el departamento Adolfo Alsina de Río Negro, se consolida como un destino exclusivo para quienes buscan desconexión, contacto con la naturaleza y playas prácticamente desiertas. El balneario, a poco más de 130 kilómetros de Viedma, destaca por sus extensas playas de arena firme, acantilados suaves y aguas cristalinas, ofreciendo un entorno virgen que contrasta con los centros turísticos tradicionales. Según informó Revista Gente, su población estable durante gran parte del año no supera la decena de habitantes, lo que explica la tranquilidad que caracteriza al lugar.
El balneario se sitúa al inicio del Golfo San Matías, un punto estratégico donde el paisaje patagónico comienza a transformarse, combinando médanos suaves, acantilados descendentes y un mar de aguas claras. Esta combinación natural crea una bahía serena, ideal para caminatas prolongadas frente al mar o para quienes buscan experiencias de relajación y contemplación sin estímulos externos.
Entre julio y septiembre, los visitantes pueden observar especies marinas desde la costa, sin necesidad de embarcaciones o infraestructura turística. Ballenas francas australes, toninas overas, lobos marinos y aves locales forman parte del repertorio natural que convierte a Bahía Creek en un destino privilegiado para la fotografía de naturaleza y el ecoturismo responsable.
“El avistaje de fauna marina desde la costa es algo único. No hay aglomeraciones ni estructuras que interfieran con el entorno, y eso permite que la experiencia sea completamente natural”, explicó Revista Gente en su cobertura del lugar.
Además de la observación de animales, se pueden realizar actividades recreativas de bajo impacto como kayak o paddle surf, siempre respetando la conservación del ecosistema. La propuesta de alojamiento se adapta a este perfil: predominan campings, hostels y domos con servicios básicos, diseñados para quienes valoran la vida al aire libre y el aislamiento por sobre la comodidad urbana. La ausencia de estación de servicio y de señal telefónica permanente exige planificación previa, pero refuerza la posibilidad de desconectar completamente.

Llegar a Bahía Creek es parte del viaje y requiere de coordinación. Desde Viedma, el acceso principal es por la Ruta Provincial N°1, conocida como la Ruta de los Acantilados, que combina tramos asfaltados y de ripio hasta la costa. Otra alternativa es la Ruta Provincial N°51, de ripio y tránsito más rural, que atraviesa el interior de Río Negro. No existe transporte público regular, por lo que se recomienda coordinar remis o transfer y llevar provisiones, agua y combustible suficientes.
Bahía Creek se distingue de otros destinos patagónicos por la ausencia de centros comerciales, urbanizaciones o grandes complejos turísticos. Este perfil mantiene la integridad del paisaje y permite disfrutar de playas amplias y casi desiertas, donde la marea, la luz y el viento transforman el escenario durante el día, ofreciendo un panorama siempre cambiante y único.
Según el informe de Revista Gente, el entorno invita a actividades sencillas: caminar, sentarse frente al mar, disfrutar del silencio o practicar pesca deportiva, una de las opciones más elegidas por los visitantes. La combinación de estas experiencias convierte a Bahía Creek en un destino que prioriza la calidad del contacto con la naturaleza sobre el confort urbano.
El lugar mantiene la esencia de la Patagonia más salvaje. La disposición de los acantilados que descienden suavemente hacia la bahía y la amplitud de sus playas permiten observar la región en su estado más natural. La relación del visitante con el espacio se define por el respeto al medioambiente, lo que lo convierte en un ejemplo de turismo sostenible.
Para los que buscan experiencias completas, la región también ofrece la posibilidad de combinar fotografía, avistaje de fauna, actividades acuáticas y caminatas, todo dentro de un entorno donde el paisaje dicta el ritmo de las actividades. Esta propuesta se diferencia de destinos turísticos más concurridos, donde el contacto con la naturaleza está mediado por servicios masivos o multitudes.

Bahía Creek se presenta como una alternativa única para el turismo de naturaleza en Argentina. Su ubicación estratégica en el Golfo San Matías, la belleza de sus playas, los acantilados y médanos que marcan la costa, y la posibilidad de observar fauna marina en libertad, hacen de este balneario un destino ideal para quienes buscan desconexión, silencio y experiencias auténticas. La planificación y el respeto por el entorno son claves para disfrutar plenamente de un rincón que aún conserva la esencia de la Patagonia virgen, según informó Revista Gente.