La provincia de Córdoba volverá esta semana al mercado internacional de deuda con el objetivo de captar alrededor de u$s500 millones, en una operación que se lanzará en Nueva York, tendrá vencimiento en 2035 y apunta a conseguir una tasa inferior al 9% anual. La colocación cuenta con el aval del Gobierno nacional y se apoya en un contexto financiero más favorable, marcado por la baja del riesgo país y un mayor apetito de los inversores por activos argentinos, según informó Ámbito.
La operación, que se activará este martes, forma parte de un road show internacional que funcionarios del equipo económico cordobés vienen desarrollando en los últimos días con bancos e inversores institucionales. De acuerdo con fuentes provinciales citadas por el medio, el objetivo central es mejorar el costo de financiamiento respecto de emisiones anteriores y extender los plazos de vencimiento, aprovechando la ventana que abrió la reciente mejora en las condiciones macrofinancieras.
En el entorno del gobernador Martín Llaryora consideran que el escenario actual es propicio para avanzar con una nueva colocación externa. La combinación de menor volatilidad financiera, señales de orden fiscal a nivel nacional y antecedentes recientes exitosos de otras jurisdicciones subnacionales reforzó la decisión de salir nuevamente al mercado, luego de que Córdoba fuera una de las primeras provincias en retomar el financiamiento internacional.

Según estimaciones de Portfolio Personal Inversiones (PPI), la nueva emisión tendría pagos de cupón semestrales y podría incluir un tender offer para recomprar parte de los bonos con vencimiento en 2027, una estrategia que permitiría aliviar compromisos de corto plazo y mejorar el perfil de deuda. En cuanto a la estructura, el mercado espera un esquema de amortización similar al del bono CO32, con un rendimiento que se ubicaría por debajo del 9% anual, en línea con la expectativa oficial.
El regreso de Córdoba al mercado externo se da en un contexto sensiblemente distinto al de años anteriores. En junio de 2025, la provincia había sido la primera en volver a emitir deuda internacional tras un largo período de cierre del crédito externo, cuando colocó u$s725 millones a siete años con una tasa del 9,75%. Aquella operación marcó un punto de inflexión para las provincias, pero se realizó en un escenario de mayor incertidumbre y costos financieros más elevados.
En esta oportunidad, el objetivo es reducir el costo financiero y ganar previsibilidad de largo plazo. Desde el Gobierno provincial destacan que la reciente cancelación de deuda externa por parte de la Nación contribuyó a mejorar la percepción de riesgo y abrió una oportunidad para los distritos con historial crediticio sólido. La autorización del Ministerio de Economía fue un paso clave para avanzar con la colocación, dado que el endeudamiento externo provincial requiere aval nacional.
A diferencia de la emisión de 2025, cuyos fondos estuvieron mayormente destinados a obra pública y refinanciación de pasivos, esta nueva colocación tendría un uso más flexible de los recursos. El dinero ingresaría a rentas generales, aunque el Ejecutivo provincial también analiza destinar parte de los fondos a reperfilar vencimientos de corto plazo, con el objetivo de reducir la presión financiera hasta 2027 y ganar margen de maniobra en un escenario fiscal más exigente.

La estrategia de Córdoba se inscribe en una tendencia más amplia de regreso de los emisores sub-soberanos al mercado internacional. En noviembre, la Ciudad de Buenos Aires colocó u$s600 millones con una tasa del 7,8%, uno de los costos de financiamiento más bajos de su historia crediticia. La operación, estructurada bajo ley inglesa, fue bien recibida por los inversores y reforzó la señal de normalización del crédito externo para las jurisdicciones argentinas.
Un mes después, en diciembre, Santa Fe se convirtió en el tercer distrito en acceder al financiamiento externo, con una emisión por u$s800 millones, a un plazo de nueve años y vencimiento en 2034, con un rendimiento del 8,10%. Estos antecedentes consolidaron la percepción de que existe una ventana de oportunidad para provincias con cuentas relativamente ordenadas y capacidad de pago demostrada.
El buen clima financiero también se refleja en el comportamiento del mercado corporativo. De acuerdo con un informe de Romano Group, desde las elecciones de medio término las emisiones corporativas acumularon cerca de u$s6.900 millones, mientras que los emisores sub-soberanos sumaron otros u$s1.400 millones, totalizando u$s8.300 millones volcados a riesgo argentino. Para los analistas, este flujo confirma que el apetito por activos locales sigue firme y que, de mantenerse la acumulación de reservas, el EMBI podría continuar descendiendo, facilitando el rollover de deuda y reduciendo el riesgo soberano.
Más allá del contexto favorable en los mercados, la decisión de Córdoba también responde a un escenario fiscal desafiante. La coparticipación federal muestra señales de desaceleración y las proyecciones para 2026 anticipan un entorno más exigente para las finanzas provinciales. En ese marco, el Gobierno busca anticiparse y asegurar financiamiento en condiciones relativamente favorables, antes de que un cambio en el contexto internacional o local vuelva a encarecer el acceso al crédito.
En paralelo, la provincia enfrenta tensiones políticas y sociales en el plano interno. En los últimos días, los gremios estatales iniciaron un plan de protestas contra la reforma previsional aprobada a fines de 2025. Las primeras medidas incluyeron manifestaciones en el peaje de la autopista que conecta la capital provincial con Carlos Paz, con participación de sindicatos docentes, judiciales, municipales, de energía y empleados públicos.

El conflicto se profundizó luego de que Caminos de las Sierras presentará una denuncia penal contra las entidades sindicales, lo que derivó en un endurecimiento de las posiciones gremiales y en nuevas reuniones para definir próximas acciones. En ese contexto, los sindicatos reclaman la restitución de fondos previsionales que la Nación adeuda a la Caja de Jubilaciones de Córdoba y exigen la apertura de una mesa de diálogo para revisar el esquema vigente.
Pese a este complejo frente interno, en el Ejecutivo provincial confían en que la salida al mercado internacional permitirá fortalecer la posición financiera de la provincia y dar señales de previsibilidad a los inversores. La colocación, sostienen, no sólo busca cubrir necesidades de financiamiento, sino también consolidar la presencia de Córdoba en el radar de los mercados globales, en un momento en el que el crédito externo vuelve a abrirse de manera selectiva para la Argentina.