Según informó La Nación, en una nota firmada por Javier Fuego Simondet, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, avanza en la construcción de un armado político con proyección nacional a través del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el sello que lanzó como identidad propia dentro del peronismo. Aunque el espacio no habilitó estructuras formales ni armados oficiales fuera del territorio bonaerense, en distintas provincias comenzaron a surgir dirigentes y sectores que se alinean con el kicillofismo, en una estrategia que apunta a consolidar volumen político de cara al escenario electoral de 2027.
El despliegue se maneja con cautela. En el entorno del mandatario bonaerense evitan acelerar definiciones formales, pero reconocen que el MDF funciona como una herramienta de articulación política para diferenciarse del kirchnerismo y ordenar una alternativa propia dentro del peronismo, en un contexto de fragmentación y reconfiguración interna.
La proyección nacional de Kicillof fue uno de los ejes abordados en una reunión informal realizada la semana pasada en Villa Gesell, donde el gobernador encabezó un encuentro con intendentes de la región costera y del conurbano bonaerense. Allí se debatió la necesidad de fortalecer el MDF como plataforma política y avanzar en la construcción de una opción con alcance federal, de acuerdo con lo consignado por el diario nacional.
Desde el círculo de mayor confianza del gobernador aclararon que, por ahora, no existe una decisión de formalizar el espacio en las provincias. “Por el momento, no hay ninguna filial. El MDF no habilitó personerías aún; sí dejamos que desarrolle su camino todo aquel que se sienta interpelado”, señalaron fuentes cercanas a Kicillof, citadas por La Nación.
A pesar de esa definición, el kicillofismo comenzó a sumar respaldos en distintos distritos. Uno de los casos más visibles fue Jujuy, donde a mediados de diciembre se inauguró una sede del MDF en la capital provincial con la participación de la ministra de las Mujeres bonaerense, Estela Díaz. El desembarco generó tensiones tanto en el peronismo local como dentro del propio kicillofismo, aunque dejó en evidencia el alcance territorial del espacio.

En Corrientes, el MDF encontró un aliado en Martín Barrionuevo, dirigente peronista que fue candidato a vicegobernador en las últimas elecciones provinciales. “Estamos aportando a esa construcción en Corrientes, con la mayoría de los intendentes y legisladores peronistas”, afirmó Barrionuevo en declaraciones reproducidas por La Nación.
También en Chubut comenzaron a aparecer señales de acercamiento. Allí confluyen sectores del peronismo provincial vinculados al Nuevo Espacio Peronista, referenciado en el exministro de Agricultura Norberto Yauhar, y dirigentes sindicales como Alfredo “Negro” Beliz. Según fuentes del peronismo chubutense, el diálogo con el kicillofismo se canaliza a través de la jefa de asesores del gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez.
El armado se replica, de manera incipiente, en San Juan y Chaco. En el distrito cuyano aparece como interlocutor el dirigente de la Juventud Peronista Juan Pablo Gómez, mientras que en Chaco se destacan los vínculos con el diputado provincial Sebastián Benítez Molas y con el exministro de Economía Santiago Pérez Pons.
Además, Kicillof mantiene vínculos políticos con gobernadores como Ricardo Quintela (La Rioja) y Sergio Ziliotto (La Pampa), lo que amplía su red de relaciones federales sin necesidad de formalizar aún un armado nacional.

Durante 2024, parte de este despliegue fue impulsado por Andrés “Cuervo” Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, a través de encuentros denominados “charlas compañeras”, realizados en ciudades como Paraná, Rosario y Santa Fe.
El avance del Movimiento Derecho al Futuro refleja una estrategia gradual: ampliar presencia y alianzas en el interior, marcar diferencias con el kirchnerismo y construir volumen político sin acelerar definiciones formales, en un escenario donde el peronismo busca reordenarse de cara al próximo ciclo electoral.