El proyecto Parque Solar Guaymallén, impulsado por el municipio de Guaymallén, en la provincia de Mendoza, avanza en su etapa clave de definición: 18 empresas, de alcance nacional e internacional, manifestaron interés formal en participar de su construcción y ya realizaron la primera visita técnica al predio donde se emplazará el complejo. La iniciativa, que tendrá una potencia instalada de 5,4 megavatios, se desarrollará sobre un terreno de diez hectáreas y busca transformar un antiguo basural en una fuente estratégica de energía limpia destinada a cubrir la demanda de los servicios municipales, incluido el alumbrado público.
El recorrido por el terreno se realizó en los últimos días y contó no solo con la presencia de representantes de las empresas interesadas, sino también de funcionarios del Municipio de Guaymallén, de la Empresa Mendocina de Energía (Emesa) y del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE). Según el cronograma oficial, una segunda visita técnica está prevista para el 20 de febrero, como parte del proceso previo a la presentación de ofertas.
El Parque Solar Guaymallén se proyecta como una de las iniciativas más relevantes en materia de energías renovables a nivel municipal en Mendoza. La obra permitirá reconvertir un predio ubicado en la zona de Puente de Hierro, históricamente utilizado como basural, en un espacio productivo vinculado a la transición energética.
Con una capacidad de generación de 5,4 MW, el parque está diseñado para cubrir una parte sustancial del consumo energético del municipio, especialmente el alumbrado público y otros servicios esenciales. De este modo, se busca reducir costos operativos, disminuir la dependencia de la red eléctrica tradicional y avanzar en el cumplimiento de objetivos ambientales vinculados a la reducción de emisiones.
El proyecto fue anunciado oficialmente el 30 de septiembre del año pasado, en un acto encabezado por el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, lo que le otorgó respaldo político e institucional desde su origen. Posteriormente, el 15 de octubre, el intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, firmó un acuerdo con el gerente general de Emesa, Mauricio Pinti, mediante el cual se estableció que la empresa provincial será la encargada de llevar adelante las tareas necesarias para la puesta en marcha del parque solar.
De acuerdo con el convenio firmado, Emesa tendrá a su cargo la ejecución integral del proyecto, desde la etapa de licitación hasta la finalización de la obra. Una vez concluida la construcción, el parque solar será entregado a la Municipalidad de Guaymallén, que quedará a cargo de su operación.
En ese marco, Emesa ya lanzó el concurso público para la construcción del parque y habilitó la consulta de los pliegos licitatorios desde el 30 de diciembre. El proceso contempla un período de consultas técnicas y administrativas por parte de las empresas interesadas, seguido de la presentación y apertura de ofertas, prevista para el 18 de marzo de 2026.

Desde el municipio se informó que las consultas formales deben canalizarse a través del correo electrónico habilitado por Emesa, con el objetivo de garantizar transparencia y trazabilidad en el proceso. La elevada cantidad de empresas interesadas es leída por las autoridades como una señal positiva del atractivo técnico y económico del proyecto.
Hasta el momento, 18 compañías participaron de la primera visita al predio y manifestaron su intención de competir por la obra. El listado incluye firmas especializadas en energía solar, ingeniería, provisión de equipos y construcción de infraestructura energética, con presencia tanto en Argentina como en otros países de la región.
Entre las empresas interesadas se encuentra Power China LTD, filial local de una corporación multinacional china, lo que le otorga al proceso una dimensión internacional. La participación de este tipo de compañías refuerza el perfil del proyecto y su potencial para atraer inversiones de gran escala en el sector de energías renovables.
También forman parte del grupo empresas con trayectoria en desarrollos solares, provisión de estructuras, inversores, sistemas eléctricos y obras electromecánicas, lo que anticipa un proceso competitivo y con múltiples propuestas técnicas.
Uno de los ejes centrales del Parque Solar Guaymallén es su impacto ambiental y urbano. La reconversión de un antiguo basural en una planta de generación de energía limpia representa un cambio estructural en el uso del suelo y una mejora significativa para el entorno.
Además del aporte energético, el proyecto busca generar externalidades positivas para la comunidad, como la puesta en valor de una zona degradada, la creación de empleo durante la etapa de construcción y la incorporación de infraestructura moderna vinculada a la sustentabilidad.
Desde el municipio destacan que la iniciativa se alinea con una estrategia más amplia de desarrollo sostenible, que incluye eficiencia energética, reducción del impacto ambiental y modernización de los servicios públicos.
Emesa cuenta con experiencia previa en el desarrollo de proyectos de energía solar en la provincia. Entre los antecedentes se encuentran el Parque Solar PASIP, en Palmira, el Parque Solar Godoy Cruz y el Parque Solar El Quemado, actualmente en construcción y ejecutado por YPF Luz.
Estos desarrollos posicionaron a Mendoza como una de las provincias con mayor dinamismo en materia de energías renovables, especialmente en generación solar fotovoltaica. El Parque Solar Guaymallén se suma a esa red de iniciativas, con la particularidad de estar orientado principalmente al abastecimiento de servicios municipales.
Con la segunda visita técnica programada para febrero y la apertura de sobres prevista para marzo, el proyecto entra en una fase decisiva. A partir de allí, Emesa evaluará las propuestas recibidas y avanzará con la adjudicación de la obra, dando inicio al cronograma de construcción.
Si se cumplen los plazos previstos, el Parque Solar Guaymallén podría comenzar a aportar energía al sistema municipal en el corto plazo, consolidándose como un hito en la política energética local y como un ejemplo de articulación entre el Estado y el sector privado para el desarrollo de infraestructura sustentable.