Mauricio Macri volverá a la escena pública argentina el próximo 5 de marzo, cuando participe del Foro PescAR 2026 en Puerto Madryn, en un contexto marcado por la reorganización interna del PRO y la discusión estratégica sobre su posicionamiento frente al gobierno de Javier Milei y de cara a las elecciones presidenciales de 2027. El regreso del expresidente resulta relevante porque coincide con un momento de redefinición política del partido que fundó y lideró durante más de una década, hoy atravesado por tensiones internas y una pérdida de peso parlamentario.
La reaparición de Macri se producirá tras varios meses de baja exposición pública en el país. En ese período, el exmandatario mantuvo una agenda centrada en actividades académicas en el exterior, encuentros virtuales con la conducción del PRO y un seguimiento a distancia de la coyuntura política local. Su participación en el foro patagónico será uno de los primeros gestos visibles de su retorno al debate público nacional.
El evento en Puerto Madryn, enfocado en la industria pesquera y el desarrollo productivo, le permitirá a Macri retomar contacto con sectores empresariales y dirigentes políticos en un escenario distinto al estrictamente partidario. Sin embargo, en el PRO interpretan su presencia como una señal política, en momentos en que el partido atraviesa un proceso de reinvención discursiva y organizativa.
El regreso del expresidente se da pocos días después de que la conducción del PRO anunciara cambios en su estructura interna. La designación de Fernando De Andreis como secretario general marcó el inicio de una etapa que busca ordenar el funcionamiento del partido a nivel nacional y provincial, fortalecer el control territorial y contener a los dirigentes que permanecen dentro del espacio.
Al presentar esta nueva etapa, De Andreis reconoció que parte del discurso histórico del PRO quedó asociado a fórmulas del pasado. En ese marco, sostuvo que su desafío será “crear un equipo nacional y trabajar en la reinvención del partido”. En declaraciones difundidas por el propio espacio, advirtió que “la voz del PRO muchas veces, apegada a fórmulas que fueron eficaces, suena como la voz de alguien desactualizado”, y remarcó que “el futuro del PRO está adelante, no atrás”.
Las definiciones del nuevo secretario general se inscriben en un debate más amplio sobre la identidad del PRO y su relación con La Libertad Avanza, el espacio que lidera Milei y que absorbió a parte del electorado y de los cuadros políticos que históricamente respondían al macrismo. Tras las últimas elecciones, el PRO sufrió una reducción significativa de su representación parlamentaria, tanto por los resultados en las urnas como por las fugas de dirigentes hacia el oficialismo libertario.
En ese escenario, Macri volvió a manifestar su intención de que el PRO mantenga autonomía política y aspire a presentar un candidato propio en 2027. Esa postura convive con miradas divergentes dentro del partido: mientras algunos sectores plantean la necesidad de una alianza estratégica con el gobierno para no quedar relegados, otros advierten sobre el riesgo de diluir la identidad del PRO en un proyecto ajeno.
La reorganización partidaria apunta, en ese sentido, a ordenar el mapa interno y evitar nuevas deserciones. De Andreis tendrá a su cargo la articulación entre la conducción nacional y los distritos, con el objetivo de fortalecer las estructuras provinciales y recuperar presencia territorial, un activo que el PRO supo construir durante los años de gestión y que hoy aparece debilitado.
La vuelta de Macri al país y su participación en actividades públicas ocurre, además, en un contexto político y económico complejo. El gobierno de Milei avanza con reformas estructurales que generan apoyos y resistencias, y el PRO se mueve entre el respaldo parlamentario a algunas iniciativas oficiales y la necesidad de marcar diferencias para no perder perfil propio.
En ese equilibrio delicado, la figura del expresidente vuelve a cobrar centralidad. Para sus aliados, Macri conserva capacidad de ordenamiento interno y liderazgo simbólico. Para sus críticos, su retorno expone las dificultades del PRO para renovar completamente su dirigencia y su mensaje. El propio De Andreis buscó correrse de esa dicotomía al plantear que la reinvención del partido no implica negar su historia, sino actualizar su propuesta política.
El Foro PescAR 2026 funcionará así como un primer escenario de observación del nuevo rol que Macri busca asumir. Lejos, por ahora, de una candidatura explícita, su presencia pública reaviva el debate sobre el lugar que ocupará en los próximos años y sobre el camino que elegirá el PRO en un sistema político reconfigurado.
Con la mirada puesta en 2027, el partido enfrenta el desafío de redefinir su identidad, reconstruir su base territorial y decidir si competirá con una propuesta propia o si buscará acuerdos más amplios. En ese proceso, el regreso de Mauricio Macri no es un dato menor: marca el inicio de una etapa en la que el fundador del PRO vuelve a escena, en medio de una discusión clave sobre el futuro del espacio político que lideró y que hoy intenta reinventarse, según reconstruyó " El Economista" a partir de fuentes partidarias y del entorno del expresidente.
Tengo la alegría y el honor de asumir desde hoy como Secretario General del PRO, adquiriendo la responsabilidad de crear un equipo nacional y trabajar en la reinvención del partido.
— Fernando de Andreis (@deAndreis) January 16, 2026
Soy consciente de que los cambios que necesitamos requieren creatividad, valentía, entusiasmo,… https://t.co/j0dyD6VyMt