Los gobernadores de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Córdoba, Martín Llaryora, coincidieron este fin de semana en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, donde protagonizaron una foto política con mensaje incluido hacia el Gobierno nacional. El encuentro se dio en la previa de la primera noche del tradicional evento cultural cordobés y fue relevante por el contenido de las declaraciones: ambos mandatarios defendieron el rol productivo del interior del país, reivindicaron el trabajo y la cultura como motores de desarrollo y expresaron críticas indirectas a la administración del presidente Javier Milei, en un contexto de debate abierto sobre el federalismo, los recursos y la obra pública.
La presencia conjunta de Pullaro y Llaryora en Cosquín no fue casual. El gobernador santafesino viajó a Córdoba para acompañar a la delegación de su provincia, que rindió homenaje a los 240 años del nacimiento del brigadier Estanislao López, figura central en la historia santafesina y referente del federalismo argentino. En ese marco, ambos mandatarios aprovecharon la visibilidad del festival para plantear una agenda común vinculada a la producción, el empleo y la identidad cultural del interior.

Durante su paso por el predio de Cosquín, Pullaro subrayó que Santa Fe y Córdoba comparten un perfil de gestión orientado al equilibrio fiscal y al impulso de la economía real. “Santa Fe y Córdoba son provincias equilibradas, que cuidan los recursos, y son provincias que traccionan y que empujan”, afirmó el gobernador santafesino, según sus declaraciones públicas en el festival. En la misma línea, sostuvo que ambas jurisdicciones “creen en el trabajo, en la producción y eso es lo que vamos a defender”.
El mensaje incluyó una definición que fue leída como una crítica implícita al Gobierno nacional. “Si desde el Gobierno Nacional se mirara más a este interior que se esfuerza todos los días, a la Argentina le iría mejor”, expresó Pullaro en Cosquín. El mandatario reforzó esa idea al remarcar que las provincias que gobiernan no demandan asistencialismo. “Somos provincias que no esperan planes, lo que piden es trabajo”, agregó, siempre en declaraciones realizadas en el marco del festival.
Las palabras del gobernador de Santa Fe se inscriben en una estrategia política más amplia de varios mandatarios provinciales que, sin romper el diálogo institucional con la Casa Rosada, buscan marcar límites frente al ajuste, la paralización de obras públicas y la discusión por los fondos coparticipables. En ese sentido, Pullaro aclaró que mantiene canales abiertos con la Nación. “Siempre mantuve una buena relación con el presidente Javier Milei. Nos hemos comunicado en varias oportunidades y siempre que nos convocaron estuvimos”, señaló, al ser consultado sobre el vínculo con el Ejecutivo nacional.

El eje federal también estuvo presente en la referencia histórica que Pullaro hizo durante la visita. El gobernador destacó que la delegación santafesina llegó a Cosquín para “mostrar la vida, los valores, los principios y las ideas del brigadier Estanislao López, que fundó la provincia de Santa Fe y que representó una concepción profunda del federalismo”. La mención no fue menor en un contexto político en el que las provincias reclaman mayor autonomía y previsibilidad en el reparto de recursos.
Por su parte, el gobernador cordobés Martín Llaryora puso el acento en el impacto económico y social de los festivales populares, y defendió el rol del Estado provincial en la promoción de la cultura y la infraestructura. “La defensa de la cultura y de nuestros festivales genera muchísimo trabajo. Gobernar también es generar empleo”, afirmó Llaryora, una frase que repite como síntesis de su gestión y que volvió a expresar en Cosquín, de acuerdo con declaraciones difundidas durante el evento.
El mandatario cordobés también aprovechó la ocasión para destacar las obras viales realizadas en su provincia y su relación con el desarrollo turístico. “Hoy venir a Cosquín, a Jesús María y a otros festivales con las autovías terminadas mejora la seguridad vial y los tiempos de traslado”, señaló. La referencia a la infraestructura no fue casual: Córdoba es una de las provincias que más énfasis ha puesto en la continuidad de obras públicas con financiamiento propio, aun en un escenario nacional de recortes.
La foto entre Pullaro y Llaryora tuvo además un componente político transversal. Uno es dirigente de la Unión Cívica Radical y el otro del peronismo, pero ambos coinciden en una posición común frente a la Casa Rosada en temas clave como la defensa de la producción regional, el federalismo fiscal y la necesidad de sostener la actividad económica en el interior. Esa convergencia, al menos coyuntural, busca fortalecer la voz de las provincias frente a un Gobierno nacional que impulsa una fuerte centralización de decisiones y un ajuste del gasto.
El Festival de Cosquín, ícono del folklore argentino, volvió así a funcionar como una vidriera que excede lo cultural. Con miles de asistentes y una fuerte carga simbólica, el evento se convirtió en escenario de un mensaje político que apuntó a revalorizar al interior productivo, la cultura como generadora de empleo y la necesidad de un federalismo más equilibrado. Sin confrontaciones directas, pero con definiciones claras, los gobernadores de Santa Fe y Córdoba dejaron planteada una agenda que promete seguir presente en la relación entre las provincias y el Gobierno nacional en los próximos meses, según consignó Infocampo.