Nubank, el mayor banco digital de América Latina, confirmó que volverá a operar en la Argentina en 2026, luego de casi siete años de ausencia, con una inversión estimada en US$474 millones a desembolsar en los próximos cinco años y un plan estratégico que apunta a competir de manera directa con Mercado Pago, Ualá y otras billeteras líderes del mercado local. El regreso incluirá la apertura de un hub tecnológico en la Ciudad de Buenos Aires, desde donde se prestarán servicios para toda la región, en un contexto de mayor estabilidad macroeconómica y creciente competencia fintech.
La decisión fue comunicada oficialmente por la compañía fundada en Brasil y responde a la necesidad de consolidar su presencia regional, aprovechar el talento argentino en desarrollo de software y producto, y posicionarse en uno de los mercados financieros digitales más dinámicos de América Latina. Según información publicada por medios brasileños, el nuevo centro en Buenos Aires funcionará como un polo de exportación de servicios para dar soporte a más de 127 millones de clientes que Nubank tiene actualmente en Brasil, México y Colombia.
El retorno marca un giro relevante en la estrategia del holding, que durante los últimos años había priorizado la expansión en México y Colombia, al tiempo que reducía su presencia física en otros países. Ahora, con un cambio en su política laboral, la empresa busca reforzar el trabajo presencial periódico mediante oficinas en ciudades consideradas clave para la colaboración entre equipos.
Si bien aún no hay una fecha definida para la inauguración del hub ni para el inicio de las operaciones comerciales en la Argentina, desde la compañía reconocen que el objetivo es avanzar de manera gradual. En una primera etapa, Nubank competiría como billetera digital, con foco en pagos, cuentas remuneradas y experiencia de usuario, y recién en una segunda fase evaluaría retomar el camino hacia la licencia bancaria otorgada por el Banco Central.
En los mercados donde ya opera como banco pleno, Nubank dejó de ser una fintech tradicional para convertirse en un actor dominante. En Brasil, por ejemplo, se transformó en el segundo banco con más clientes, superando incluso a entidades históricas como Bradesco. Allí ofrece una cartera integral de productos que incluye cuentas de ahorro con rendimientos competitivos, tarjetas de crédito, préstamos personales, inversiones, seguros y servicios premium como Nubank Ultravioleta, con beneficios de cashback y acceso a salas VIP.
Sin embargo, fuentes del sector aclaran que ese ecosistema completo no desembarcará de inmediato en la Argentina. La estrategia inicial estaría más alineada con el modelo de billetera, en competencia directa con Mercado Pago, Ualá y Personal Pay, en un mercado donde la batalla por las tasas de interés, la facilidad de uso de las apps y la atención al cliente se volvió central.
Uno de los puntos que más destacan los analistas es el diferencial histórico de Nubank en experiencia de usuario. La estabilidad de su aplicación y la atención al cliente figuran entre los principales activos de la marca, en un contexto local donde las apps bancarias tradicionales suelen recibir críticas por su lentitud o fallas técnicas.
El regreso de Nubank también revive el recuerdo de su primer intento fallido en la Argentina. En 2019, la compañía había abierto una oficina en Buenos Aires con apenas 12 empleados, pero cerró la operación poco tiempo después para concentrarse en otros mercados. En aquel entonces, Nubank no llegó a cumplir la promesa de invertir $2.000 millones y crear 300 empleos, compromiso asumido durante el gobierno de Mauricio Macri para desarrollar un hub de servicios.
A comienzos de 2025, las versiones sobre un posible retorno cobraron fuerza luego de que ejecutivos del grupo admitieran públicamente su interés, condicionado a una mejora del escenario macroeconómico. Incluso el presidente Javier Milei amplificó esas declaraciones desde su cuenta de X, al compartir una nota de Bloomberg que señalaba que Nubank reconsideraba su regreso si mejoraban las condiciones económicas del país.
En ese contexto, también trascendieron negociaciones para la posible compra de Brubank, el banco digital más grande de la Argentina, operación que le hubiera permitido a Nubank acceder de forma inmediata a una licencia bancaria local y a una base de unos cuatro millones de usuarios. Aunque el holding llegó a realizar una due diligence, las conversaciones no prosperaron por la falta de confianza en la estabilidad económica de ese momento.
El escenario actual es diferente. Nubank llega a 2026 con una mayor solidez financiera, ingresos netos en fuerte crecimiento y una valuación de mercado que, según estimaciones del sector, podría superar los US$100.000 millones hacia fines de este año. La compañía opera bajo la razón social Nu Holdings Ltd, que cotiza en la Bolsa de Nueva York, y tiene como CEO a David Vélez, uno de sus fundadores junto con Cristina Junqueira y Edward Wible.
El desembarco se dará en un mercado mucho más competitivo que el de 2019. Además de Mercado Pago y Ualá, el ecosistema local sumó nuevos jugadores de peso. El caso más reciente es el de Revolut, el banco digital más grande de Europa, que ingresó a la región tras adquirir Cetelem, una filial de BNP Paribas, y ya inició su proceso regulatorio ante el Banco Central argentino.
Mercado Pago aparece como el principal rival a vencer. La plataforma de Mercado Libre consolidó una red de pagos con QR dominante, avanzó con fuerza en tarjetas de crédito y lanzó cuentas remuneradas sin tope, con el objetivo de convertirse en la cuenta principal de los usuarios. Ualá, por su parte, fortaleció su posición tras obtener licencia bancaria propia a través de Uilo, y apuesta en 2026 a expandir el crédito y los productos de inversión.
En este contexto, especialistas del sector señalan que Nubank podría apelar a su “arma secreta”: la hiperpersonalización basada en inteligencia artificial, para ofrecer créditos a medida y eliminar comisiones de mantenimiento, una estrategia que ya le dio resultados en otros mercados.
El regreso del banco digital brasileño se produce así en una etapa de consolidación del sistema financiero, donde las fronteras entre bancos tradicionales y fintech son cada vez más difusas. Con más competencia, mayores inversiones y un consumidor cada vez más exigente, la vuelta de Nubank —tal como destacó iProUP— promete reconfigurar el mapa financiero argentino a partir de 2026.