El Gobierno nacional resolvió declarar la Emergencia Ígnea mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) ante el avance de los incendios forestales en el sur del país, que ya consumieron decenas de miles de hectáreas y generaron un impacto ambiental, social y productivo de magnitud. La medida, que se formalizará en las próximas horas, alcanza a Chubut, Río Negro, Neuquén, Santa Cruz y La Pampa, y busca agilizar recursos, reforzar el combate del fuego y asistir a las provincias afectadas en un contexto de condiciones climáticas extremas.
La decisión fue consensuada en una reunión de la Mesa Política realizada en la Casa Rosada y responde a la urgencia que impone la rápida expansión de los focos activos. Según estimaciones oficiales y reportes provinciales, el fuego habría afectado alrededor de 45.000 hectáreas, con focos que continúan activos y complican las tareas de control por la combinación de sequía prolongada, altas temperaturas y vientos intensos.
Además del daño ambiental, los incendios provocaron pérdidas productivas significativas. En distintas zonas rurales se registraron afectaciones en cultivos, pasturas naturales y forrajeras, insumos clave para la actividad ganadera. Productores denunciaron la quema de alambrados, corrales, galpones y maquinaria, lo que profundiza el impacto económico sobre los establecimientos alcanzados por el fuego y compromete la continuidad de la producción.

En el sector ganadero, el avance de las llamas derivó en mortalidad de animales, evacuaciones preventivas de rodeos y escasez de agua y alimento para bovinos, ovinos y caprinos. En algunos casos, la pérdida total de pastizales obligó a traslados de emergencia, con costos adicionales y riesgos sanitarios asociados al estrés animal. Las autoridades provinciales evalúan el alcance del daño, que podría extenderse a lo largo de la próxima campaña productiva.
Desde el Ejecutivo explicaron que la vía del DNU se adoptó por la urgencia operativa que exige la situación, ya que el tratamiento de una ley en el Congreso podría demandar semanas. El decreto permitirá incrementar partidas presupuestarias, agilizar compras y contrataciones, reforzar la logística y mejorar la coordinación entre la Nación, las provincias y los municipios para el despliegue de brigadistas, medios aéreos y recursos críticos.
En paralelo, el Gobierno autorizó transferencias de fondos extraordinarios para atender la crisis. Entre las principales partidas se destacan más de 100.000 millones de pesos destinados a equipamiento, insumos y apoyo a los Bomberos Voluntarios de todo el país. Asimismo, la provincia de Chubut ya recibió Aportes del Tesoro Nacional por 4.000 millones de pesos para cubrir costos inmediatos vinculados al combate del fuego y la asistencia a las comunidades afectadas.
La decisión llega luego del reclamo de los gobernadores patagónicos, quienes habían solicitado formalmente la declaración de la emergencia ígnea y su inclusión en el temario de las sesiones extraordinarias del Congreso. Si bien el DNU habilita una respuesta inmediata, persiste la expectativa de que el tema sea debatido y respaldado legislativamente en las próximas semanas para ampliar herramientas y previsibilidad en la gestión de la crisis.
Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando en el territorio con el objetivo de contener los focos activos y evitar el avance del fuego sobre zonas pobladas, áreas productivas y parques naturales. Las autoridades advirtieron que, de mantenerse las condiciones meteorológicas adversas, el riesgo seguirá siendo elevado y las consecuencias podrían prolongarse en el tiempo, tanto en el plano ambiental como en el productivo y ganadero.
En ese marco, desde Nación y las provincias reiteraron los pedidos de prevención y el uso responsable del fuego, al tiempo que reforzaron los protocolos de alerta temprana. La Emergencia Ígnea apunta, en lo inmediato, a ordenar la respuesta, acelerar la llegada de recursos y mitigar el impacto de una temporada que ya se ubica entre las más complejas de los últimos años en el sur argentino.