Ante un escenario climático adverso y un nivel extremo en el Índice de Peligro de Incendios, el Gobierno de Misiones convocó este viernes en Posadas a una mesa interinstitucional para coordinar acciones preventivas, fortalecer la respuesta operativa y reducir el riesgo de incendios forestales y rurales, en un contexto marcado por el déficit de lluvias y las altas temperaturas previstas para el resto del verano.
La Mesa de Coordinación Preventiva de Incendios 2026 fue organizada por el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables y reunió a autoridades del Gabinete provincial, organismos vinculados al manejo del fuego, áreas de protección civil y representantes de fuerzas de seguridad y bomberos. El objetivo fue analizar el panorama climático, identificar zonas críticas y definir estrategias conjuntas para proteger a la población, las infraestructuras estratégicas y los ecosistemas.
El encuentro fue encabezado por el ministro de Ecología, Martín Recamán, junto a los subsecretarios Lucas Russo y Facundo Ringa, y contó con la participación de funcionarios provinciales y nacionales vinculados al manejo del fuego. Durante la jornada se compartieron datos técnicos actualizados que confirman la persistencia de un escenario de riesgo elevado durante enero, febrero y el resto del período estival.

Según los informes presentados, Misiones alcanzó el nivel extremo de peligrosidad el lunes 26 de enero y las proyecciones indican que las condiciones críticas podrían mantenerse de forma sostenida. El déficit de precipitaciones, combinado con temperaturas elevadas y alta radiación solar, incrementa la vulnerabilidad del monte nativo, los sistemas productivos forestales y las áreas rurales.
Las autoridades identificaron las zonas con mayor nivel de riesgo. En el sur provincial, especialmente en áreas de pastizales de Posadas y Apóstoles, el peligro es máximo debido a temperaturas superiores a los 38 grados y a la menor cobertura vegetal. En la zona centro, que incluye localidades como Oberá y Aristóbulo del Valle, el riesgo es crítico por la acumulación de material seco en áreas forestales productivas. En el norte, particularmente en Iguazú y San Pedro, el índice se mantiene entre alto y extremo, con monitoreo permanente ante posibles focos ígneos generados por tormentas secas.
En relación con el comportamiento climático esperado, los especialistas señalaron la influencia de un evento débil del fenómeno La Niña, que actúa como factor amplificador del riesgo. La atmósfera no logrará acumular suficiente humedad para generar lluvias generalizadas, lo que incrementa la probabilidad de incendios. Incluso ante precipitaciones aisladas, el índice de peligro podría descender solo de manera transitoria y volver a niveles extremos en menos de 48 horas.
En ese contexto, Recamán subrayó la importancia de reforzar las acciones preventivas y el compromiso institucional. “La prevención es una tarea colectiva y requiere del involucramiento de todos”, afirmó, al destacar que el Estado provincial trabaja de manera permanente en monitoreo, planificación y fortalecimiento de la capacidad de combate del fuego, pero que la participación responsable de la comunidad es decisiva para reducir los riesgos.
Por su parte, el director de Alerta Temprana y Manejo del Fuego, Luis Chemes, advirtió que durante febrero se mantendrán condiciones de riesgo entre muy alto y extremo, lo que obliga a sostener espacios de coordinación y planificación. Además, destacó el impacto de las políticas de concientización implementadas en los últimos años. “Misiones tiene un privilegio que la distingue del resto de las provincias: si en Misiones no se prende fuego, no habrá incendios forestales”, señaló. Según datos oficiales, desde 2022 los incendios forestales y rurales se redujeron en más del 50%.
La mesa de trabajo permitió definir líneas de acción prioritarias para el período crítico. Entre ellas, se resolvió intensificar los patrullajes y monitoreos en zonas de mayor riesgo, fortalecer la coordinación interinstitucional, y profundizar las campañas de concientización dirigidas a la población. También se acordó reforzar los protocolos de respuesta ante emergencias y optimizar la articulación entre los equipos de intervención.
Las autoridades reiteraron el llamado a extremar los cuidados, evitar cualquier tipo de quema y denunciar de inmediato la presencia de focos de incendio. En un contexto de vulnerabilidad ambiental creciente, la prevención se consolida como un eje central de la política pública provincial, con el objetivo de reducir el impacto de los incendios sobre los recursos naturales, la producción y la seguridad de las comunidades.