Los gobernadores del Norte Grande reclamaron cambios en el capítulo fiscal de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, al advertir que las modificaciones previstas podrían afectar los recursos coparticipables de las provincias. El planteo fue realizado esta semana, en una reunión en la Casa de Salta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con el ministro del Interior, Diego Santilli, y tuvo como eje la necesidad de asegurar mecanismos de compensación que permitan sostener el funcionamiento del Estado provincial y la prestación de servicios esenciales.
Del encuentro participaron los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), quienes analizaron el impacto que podrían tener las modificaciones al Impuesto a las Ganancias sobre los ingresos provinciales. Los mandatarios coincidieron en que cualquier reforma estructural debe contemplar la realidad fiscal de las provincias y preservar la equidad del sistema federal.
En ese marco, Jaldo destacó la voluntad de las provincias de acompañar el proceso de reformas, aunque advirtió sobre las limitaciones financieras actuales. “Nuestra voluntad, decisión y predisposición es seguir ayudando a la Nación. Ahora, el gobierno nacional también tiene que empezar a cumplir con las provincias, porque nosotros ya no tenemos margen”, expresó el gobernador, según consignaron fuentes oficiales. Además, señaló que la caída del consumo y de la recaudación del IVA, sumada a una eventual reducción de alícuotas, podría profundizar las dificultades económicas.
Los gobernadores subrayaron la importancia de construir un esquema fiscal previsible que permita sostener las políticas públicas, fortalecer las economías regionales y garantizar el desarrollo del Norte argentino. En esa línea, remarcaron que el diálogo institucional entre Nación y provincias es clave para alcanzar consensos que aseguren estabilidad financiera y un crecimiento equilibrado en todo el país.