El Gobierno provincial, a través de los ministerios de Obras, Infraestructura y Transporte Público y del Interior, avanza con una serie de intervenciones viales en distintos puntos del territorio en el marco del Plan de Recuperación de Caminos del Interior, una política orientada a mejorar la transitabilidad, fortalecer la conectividad territorial y garantizar condiciones seguras de circulación en la red vial secundaria y terciaria. Las tareas se desarrollan en rutas estratégicas que cumplen un rol clave para la integración social y el movimiento productivo de las comunidades del interior.
Las obras están a cargo del Ministerio de Obras, Infraestructura y Transporte Público, conducido por Marcelo Nazur, y se ejecutan a través de Vialidad Provincial, bajo la dirección de Pablo Díaz, en articulación con el Ministerio del Interior. El plan contempla trabajos de mantenimiento, recuperación y prevención en tramos que presentan desgaste por el uso intensivo y por el impacto de factores climáticos, con el objetivo de sostener la infraestructura vial en condiciones adecuadas durante todo el año.
Entre las intervenciones recientes se destacan las realizadas sobre la Ruta Provincial 306, en el tramo correspondiente a Nueva España, donde se ejecutaron tareas de repaso de calzada para mejorar la superficie de rodamiento. En la Ruta Provincial 327, en los tramos Los Pereyra y Arcadia – Gastona, los equipos avanzaron con un doble repaso de calzada, aporte y distribución de material, además del reacondicionamiento integral del camino, especialmente en sectores afectados por procesos de erosión que comprometían la circulación.
También se llevaron adelante trabajos sobre la Ruta Provincial 349, en el tramo León Rougés – Los Costillas, donde se realizó el perfilado de la calzada en sectores específicos con el fin de restablecer las condiciones de tránsito. En tanto, en la Ruta Provincial 308, en el tramo El Corralito, se desarrollaron intervenciones más complejas que incluyeron retiro de derrumbes, repaso de calzada, reconstitución del camino y tareas de desmalezado, acciones fundamentales para garantizar la seguridad vial en una zona de alta vulnerabilidad geográfica.
Otra obra relevante se ejecutó sobre la Ruta Provincial 325, en el tramo del puente Paso La Lechera, que conecta las localidades de Monteros y Simoca. Allí se realizaron trabajos de encauce y protección del estribo, con aporte de material y medidas preventivas frente a procesos de erosión, con el objetivo de resguardar la infraestructura vial y asegurar la continuidad del tránsito en un corredor de alto uso local y regional.
En la Ruta Provincial 334, en el tramo Palancho – San Francisco, las cuadrillas concretaron tareas de reconstitución del camino, orientadas a restablecer condiciones adecuadas de circulación y a mejorar la conectividad entre comunidades rurales. Estas acciones permiten reducir tiempos de traslado, facilitar el acceso a servicios esenciales y acompañar la dinámica productiva de la zona.

Por último, se desarrollaron trabajos de mantenimiento y conservación sobre la Ruta Provincial 307, que incluyeron desmalezado mecánico y manual, limpieza de cunetas y tareas de grillado y acopio de material en distintos sectores, como el río Zerda y canteras de la región. Estas labores cumplen un rol preventivo clave para evitar el deterioro de la calzada, mejorar el escurrimiento del agua y reforzar la seguridad vial, especialmente en períodos de lluvias intensas.
Desde el área de Obras Públicas destacaron que el Plan de Recuperación de Caminos del Interior forma parte de una estrategia sostenida de fortalecimiento de la infraestructura vial, concebida como una herramienta central para el desarrollo productivo, la integración social y el ordenamiento territorial. La mejora de rutas secundarias y terciarias impacta de manera directa en actividades como la agricultura, la ganadería, el comercio y el transporte, además de facilitar el acceso de las poblaciones rurales a centros urbanos, educativos y sanitarios.
Con estas intervenciones, el Gobierno provincial busca sostener una red vial más segura y eficiente, adaptada a las necesidades del interior y alineada con una visión de desarrollo equilibrado, donde la infraestructura cumple un rol estratégico para acompañar el crecimiento económico y mejorar la calidad de vida de las comunidades.