Emiratos Árabes Unidos completó la primera etapa de un megaproyecto que permitirá almacenar agua desalinizada en reservas subterráneas, asegurando el suministro para su población y economía en una región donde no existen ríos ni lagos naturales. La iniciativa busca proteger el futuro hídrico del país ante el impacto del cambio climático y la creciente demanda, según informaron autoridades locales.
El proyecto de Aquifer Storage and Recovery (ASR) consiste en inyectar agua tratada en acuíferos profundos mediante pozos, creando reservas invisibles y protegidas que pueden ser utilizadas en emergencias o picos de consumo. Los acuíferos funcionan como filtros naturales y mantienen la temperatura constante, evitando pérdidas por evaporación y asegurando la calidad del agua frente a contaminación externa.
Además del almacenamiento en acuíferos, el gobierno construyó depósitos subterráneos excavados y revestidos, capaces de contener millones de litros de agua, lo que refuerza la seguridad y la estabilidad del suministro en uno de los entornos más hostiles del planeta.
En el desierto de Emiratos, donde las temperaturas superan los 45 °C, mantener agua en superficie es ineficiente. La evaporación en embalses abiertos puede alcanzar metros de agua al año, mientras que bajo tierra, la pérdida es prácticamente nula. La ubicación subterránea también protege las reservas frente a sabotajes, accidentes o catástrofes naturales, convirtiendo el sistema en un banco estratégico de agua potable.
Aunque la iniciativa asegura el suministro hídrico, su ejecución requiere tecnología avanzada, energía constante y grandes inversiones económicas. Desalinizar agua, transportarla y almacenarla a cientos de kilómetros del mar es un proceso complejo que solo países con capacidad financiera y tecnológica pueden asumir. Sin embargo, para Emiratos, el costo de no garantizar agua potable sería aún mayor, dada su dependencia casi total de fuentes desalinizadas.
El proyecto refleja un cambio de prioridades: mientras el petróleo ha definido históricamente la riqueza del país, el agua se convierte en recurso estratégico para la sostenibilidad y seguridad nacional. Autoridades de Dubai Electricity and Water Authority (DEWA) aseguraron que la reserva subterránea permitirá enfrentar posibles emergencias, manteniendo estable el suministro para hogares, industrias y agricultura.
Emiratos no es el único país que invierte en soluciones innovadoras para la escasez de agua. Estados Unidos, Israel y Australia han desarrollado plantas de desalinización y almacenamiento estratégicas para sostener ciudades y sistemas agrícolas frente a sequías prolongadas. Sin embargo, la escala y tecnología aplicada en Emiratos lo posicionan como un referente mundial en gestión hídrica en zonas áridas.
Con esta iniciativa, el país del Golfo demuestra que la transición del petróleo al agua es posible mediante planificación, inversión y tecnología, y marca un ejemplo para otras naciones con recursos limitados de agua dulce natural.