El Gobierno de la Provincia desplegó un operativo de inspección y monitoreo permanente en la ribera del Río Dulce, tras la crecida del cauce, con el objetivo de evaluar su comportamiento, prevenir contingencias y garantizar la seguridad de las comunidades. Las tareas fueron encabezadas por el Ministerio de Obras, Servicios Públicos y Agua y se realizaron el 30 de enero de 2026 en sectores estratégicos de la zona ribereña, lo que resulta relevante por el impacto potencial sobre la infraestructura y la población.

El operativo fue liderado por el ministro Aldo Hid, junto al secretario Jorge Zuain, el subsecretario del Agua Sergio Zaltz y el director de Obras Sanitarias Guillermo Rivero, quienes recorrieron distintos puntos para verificar el nivel del agua y analizar las condiciones generales del entorno. Durante la inspección, las autoridades reunieron información actualizada sobre el estado del río y evaluaron posibles escenarios de riesgo.
Desde la cartera provincial se informó que continuará el seguimiento constante de la situación, con acciones de control y prevención reforzadas, en cumplimiento de las indicaciones del gobernador Elías Suárez. El enfoque principal es resguardar la seguridad de la población y preservar la infraestructura hídrica, en un contexto marcado por la variabilidad climática y el aumento del caudal del río.