El economista estadounidense Robin Brooks, actual analista de la Brookings Institution, volvió a cuestionar la política cambiaria del gobierno de Javier Milei con un mensaje publicado el viernes en la red social X, en el que sostuvo que el intento de vincular el peso al dólar “nunca ha funcionado” en la Argentina. Sus declaraciones se conocieron en un contexto de baja del dólar oficial a mínimos de los últimos cinco meses y renovaron el cruce con el equipo económico, que defendió la estrategia y relativizó la influencia del analista.
Brooks, exfuncionario del FMI y ex economista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), planteó que la búsqueda de credibilidad y estabilidad mediante la fijación o ancla cambiaria es una fórmula que el país intentó reiteradamente sin éxito. “Desde que tengo memoria, Argentina ha intentado ganar credibilidad y estabilidad vinculando el peso al dólar. El éxito de esta estrategia, en todos los años que se ha intentado, es nulo. Nunca ha funcionado. Ni una sola vez. Sigue igual...”, escribió.
El mensaje fue difundido horas después de que el mercado cambiario registrara una nueva baja del tipo de cambio mayorista, en una rueda con un volumen operado de USD 475,7 millones en el segmento de contado. Ese nivel de actividad habilitó margen para eventuales compras de divisas por parte del Banco Central, sin alterar la tendencia descendente de la cotización.
Al cierre de la semana, el dólar mayorista retrocedió 13 pesos, o 0,9%, hasta los $1.376, su nivel más bajo desde el 14 de octubre. En febrero acumula una caída de 71 pesos (4,9%), mientras que en lo que va del primer tramo de 2026 la baja es de 79 pesos (5,4%). En la última semana, el retroceso fue de 23,50 pesos (1,7%). Con un techo de bandas cambiarias fijado en $1.595,93, la cotización quedó a 219,93 pesos, equivalente a 16% de ese límite, el rango más amplio desde julio de 2025.

No es la primera vez que Robin Brooks cuestiona la estrategia oficial. Sus intervenciones anteriores generaron respuestas públicas del ministro de Economía, Luis Caputo, del entonces secretario de Finanzas, Pablo Quirno, y del actual secretario de Política Económica, José Luis Daza.
Caputo rechazó en otras oportunidades las críticas y objetó que en algunos medios se presentara a Brooks como un “gurú”, minimizando el impacto real de sus comentarios en el mercado. Desde el Palacio de Hacienda sostienen que el análisis del economista no contempla los cambios introducidos en la administración de la política monetaria ni el nuevo esquema de bandas cambiarias.
Daza, por su parte, afirmó en enero que Brooks estaba “100% equivocado” en su diagnóstico sobre la dinámica del tipo de cambio. La postura oficial enfatiza que el actual programa económico combina disciplina fiscal, acumulación de reservas y reducción de la emisión, en un intento por consolidar una baja sostenida de la inflación y fortalecer la estabilidad financiera.
El intercambio se produce en un escenario donde el Gobierno celebra la apreciación del peso en el mercado oficial, mientras persisten tensiones en los segmentos financieros y paralelos. La brecha cambiaria se mantiene elevada y el comportamiento de los dólares bursátiles continúa bajo seguimiento de los operadores.

En su planteo, Brooks vinculó la actual estrategia con experiencias pasadas como la convertibilidad y otros regímenes de estabilización basados en la fijación cambiaria. Según su visión, esos esquemas no lograron construir confianza duradera ni evitar episodios de volatilidad y salida de capitales.
El economista sostuvo que la economía argentina necesita resolver problemas estructurales e institucionales para alcanzar estabilidad genuina, más allá de la herramienta cambiaria elegida. En análisis previos, advirtió que la reciente salida de fondos del país fue una de las más significativas de las últimas dos décadas, superando incluso registros de crisis anteriores.
En paralelo, distintos medios señalaron que la baja del dólar oficial coincidió con episodios de volatilidad financiera y presión sobre las reservas internacionales. Ese contexto alimentó el debate sobre la sostenibilidad del esquema y el margen de maniobra del Banco Central.
Desde el Gobierno, sin embargo, destacan que la reducción del tipo de cambio oficial y la desaceleración inflacionaria forman parte de una estrategia integral orientada a recomponer expectativas. Funcionarios sostienen que la consolidación fiscal y la normalización del mercado de cambios son pilares del programa y que las críticas externas no alteran el rumbo definido.
Brooks se consolidó en los últimos meses como una de las voces internacionales más críticas del rumbo económico argentino. Sus mensajes suelen ser replicados por medios y analistas locales, generando repercusiones inmediatas en el debate público.
El cruce expone dos miradas contrapuestas sobre la viabilidad del ancla cambiaria como instrumento para estabilizar la economía. Para el analista de la Brookings Institution, la historia demuestra que el vínculo rígido entre peso y dólar no resolvió los problemas de fondo. Para el equipo económico de Javier Milei, en cambio, el contexto actual difiere de experiencias anteriores y el programa en marcha apunta a construir una estabilidad sostenible.
Mientras el dólar oficial opera en valores mínimos recientes y el mercado evalúa la evolución de las reservas y la brecha cambiaria, la discusión sobre la estrategia cambiaria seguirá en el centro de la agenda. En un escenario de expectativas sensibles y antecedentes complejos, la cuestión de la credibilidad y estabilidad continúa siendo el eje de un debate que combina historia económica, política monetaria y confianza de los inversores, un tema que también viene siendo analizado por distintos medios especializados como Infobae.