El economista Fausto Spotorno afirmó este martes que la serie de bajas puntuales del dólar en Argentina en un contexto de alta inflación no es sostenible y “en algún momento se corrige”, advirtiendo sobre las tensiones acumuladas en el mercado cambiario, las limitaciones de la política monetaria actual y las restricciones que impiden canalizar el ahorro en dólares hacia inversiones productivas, según información publicada por Infobae.
En diálogo con Infobae al Regreso, el director del Centro de Estudios Económicos de la consultora OJF señaló que mientras la inflación se mantenga en niveles de 2% a 3% mensual y el tipo de cambio se mantenga “estable”, se genera una presión acumulativa que tarde o temprano obliga a una corrección del dólar. “No soy pro devaluador, pero si la inflación va a 2%-3% mensual y el dólar está estable, a medida que pasan los meses, tarde o temprano se corrige”, sostuvo.
Spotorno explicó que la lógica del mercado cambiario argentino está marcada por un patrón donde “el dólar sube por escalones y los precios suben de forma continua”, en contraste con un tipo de cambio que permanece fijo por largos períodos antes de experimentar saltos bruscos. Esta dinámica, afirmó, está vinculada con las tensiones derivadas de los elevados índices inflacionarios combinados con la presencia de restricciones cambiarias y controles de divisas.
“En Argentina, el dólar sube por escalones y los precios suben de forma continua”, planteó Spotorno, y advirtió que esta lógica se mantendrá mientras persista el actual escenario de inflación y restricciones sobre la demanda y oferta de divisas.
El economista señaló que la magnitud de la corrección del tipo de cambio dependerá de la confianza que logre generar el Gobierno y de la entrada de divisas al país: “Si la economía genera confianza y entran dólares, la corrección será menor. Si la economía genera desconfianza, la corrección será mayor”.

En su análisis, Spotorno también se refirió al comportamiento del riesgo país, que este lunes superó los 537 puntos básicos, y lo vinculó con las distorsiones acumuladas en la economía argentina y la dificultad para atraer inversiones.
“Si uno mira la economía con ojos optimistas, está claro que el proceso de transformación va a requerir inversiones. Argentina viene de años de haber generado distorsiones en la economía. Cuando las distorsiones se empiezan a levantar, algunos negocios empiezan a tener problemas”, explicó el economista, destacando que la transición económica implicará tanto ajustes como la creación de nuevas oportunidades, aunque en un contexto de “falta de confianza y trabas vigentes”.
Spotorno mencionó, por ejemplo, que aunque el Gobierno busca mejorar el clima de negocios con reformas, como la laboral, aún persisten restricciones cambiarias y un cepo que genera dudas entre potenciales inversores internacionales: “La gran pregunta de los inversores es ‘por qué no puedo mover mi plata fácilmente en la Argentina’”.
Otro punto central del análisis de Spotorno fue la situación de las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) y el limitado margen para incrementarlas de forma sostenida. El economista explicó que el bajo superávit fiscal total —estimado en torno al 0,2% del PBI— limita la capacidad de crecimiento de las arcas del Tesoro, que también debe afrontar pagos de intereses de deuda.
“El superávit fiscal total son 0,2% del PBI. Es lo único que va a poder comprar el Tesoro, que son unos USD 1.500 millones. El Tesoro está comprando más que eso porque tiene que pagar intereses de deuda”, detalló.
Spotorno argumentó que la única vía sostenible para incrementar reservas es que el Banco Central pueda comprar dólares y que exista una demanda de pesos suficientemente fuerte como para que esos pesos no presionen al alza los precios: “La única forma de salir de eso es que el BCRA empiece a comprar dólares y que haya una demanda de pesos suficiente para que esos pesos que emita no se vayan a la inflación”.
Sobre la política monetaria, el economista la describió como un “gran enredo”, debido a las restricciones que enfrenta el Gobierno para utilizarla como herramienta de reactivación sin generar efectos secundarios inmediatos sobre las tasas de interés o la inflación.
“Es un enredo total, una sábana súper corta: si compra reservas, se le van los pesos; si toma de vuelta los pesos, suben las tasas”, señaló, apuntando a las tensiones que surgen entre absorber o inyectar liquidez en una economía con escasa demanda de pesos y alta dolarización de los activos.
Para Spotorno, la solución sostenible a largo plazo pasa por un crecimiento económico genuino que aumente la demanda de pesos y permita al Gobierno y al Banco Central comprar dólares sin generar inflación.
Una de las críticas más marcadas del economista fue hacia las normas que restringen el otorgamiento de crédito en dólares a personas o empresas que no tienen ingresos en esa moneda. Según Spotorno, estas restricciones impiden que el ahorro de los argentinos, mayoritariamente dolarizado, pueda transformarse en financiamiento para el desarrollo de proyectos productivos en el país.
“Si no podemos prestar los dólares, el ahorro de los argentinos —que está en dólares— no va a financiar las inversiones en Argentina. Estamos atrapados en ese dilema y mientras no lo solucionemos, el Gobierno toma deuda en dólares y libera los pesos para los que sí pueden tomar pesos”, afirmó.
En este sentido, el economista sugirió que la solución de fondo será flexibilizar la normativa que limita el crédito en dólares para aquellos que no generan ingresos en esa moneda, permitiendo que el ahorro nacional pueda canalizarse hacia inversiones internas y dinamizar la economía, según informó Infobae.
Las declaraciones de Spotorno se producen en un momento en el que Argentina enfrenta una elevada inflación interna, tensiones cambiarias y restricciones en el mercado de cambios que han llevado a múltiples versiones del tipo de cambio y brechas entre cotizaciones oficiales y paralelas. En este contexto, las expectativas de los agentes económicos sobre la evolución del dólar, la inflación y las políticas públicas se han convertido en factores clave para la toma de decisiones empresariales y financieras.
Además, la discusión sobre cómo canalizar el ahorro de los argentinos hacia inversiones productivas ha estado presente en la agenda económica por años, en medio de un entramado de regulaciones que han limitado la libre movilidad de capitales, la oferta de crédito en moneda extranjera y la confianza de inversores tanto locales como internacionales.
Las afirmaciones de Fausto Spotorno ponen el foco en tensiones estructurales profundas de la economía argentina, marcadas por una inflación elevada, restricciones cambiarias, escasa entrada de divisas y la necesidad de generar un ambiente de confianza que promueva inversiones. Su diagnóstico advierte que mientras no se aborden estos desafíos de manera integral, el riesgo de ajustes bruscos en variables clave como el tipo de cambio y la canalización eficiente del ahorro hacia la inversión productiva seguirá siendo una preocupación central para la economía nacional, según reportó Infobae.