La Corte Suprema de Estados Unidos falló recientemente contra los aranceles que había impuesto la administración de Donald Trump, generando expectativa sobre sus efectos en la economía argentina y en el comercio bilateral. La Cámara de Comercio de Estados Unidos en Argentina (Amcham) destacó que, aunque la decisión judicial modifica el marco general de los tributos, el acuerdo bilateral entre ambos países sigue vigente y sus compromisos principales permanecen activos.
Según el comunicado de Amcham, presidida por Mariana Schoua, titular de Aconcagua Energía Generación, “el fallo judicial, en principio, no debería tener incidencia directa sobre dicho acuerdo, entendemos que quizás amerite algún ajuste adicional”. La entidad remarcó que el acuerdo bilateral aún requiere aprobación legislativa en Argentina y notificación institucional ante el Congreso estadounidense, lo que genera un escenario dinámico que exige seguimiento cercano.
El acuerdo bilateral contempla la eliminación de aranceles recíprocos sobre 1.675 productos y otorga a Argentina el trato de Nación Más Favorecida (NMF). Además, incluye la ampliación del cupo de importación de carne bovina al mercado estadounidense, una excepción estratégica que no se verá afectada por la aplicación de nuevos gravámenes.
No obstante, otros productos exportados por Argentina hacia Estados Unidos podrían enfrentar un recargo temporal del 10% ad valorem bajo la Sección 122 del código estadounidense, aplicado a partir del 24 de febrero de 2026. Este instrumento legal tiene carácter transitorio —hasta 150 días, salvo extensión por ley— y está diseñado para corregir desequilibrios en la balanza de pagos. La medida contempla múltiples excepciones, incluyendo energía, productos agrícolas, farmacéuticos, minerales críticos y bienes aeroespaciales, lo que limita su impacto general.

El presidente de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, Fernando Landa, explicó que la carne bovina argentina queda excluida del nuevo régimen arancelario. “La carne está incluida dentro de una política llamada ‘affordable beef’, orientada a garantizar a los estadounidenses un consumo suficiente y a precios razonables. Por este motivo, la aplicación de la Sección 122 excluye a la carne bovina argentina de los nuevos aranceles”, indicó Landa. La cuota de 80.000 toneladas autorizadas para Argentina se mantiene, asegurando continuidad en uno de los rubros más estratégicos de la exportación nacional.
Para otros productos, el panorama es más incierto. Según Landa, las exportaciones argentinas fuera del rubro cárnico se encuentran afectadas por la Sección 232 y distintos cupos, lo que genera volatilidad y dificulta prever la evolución de la relación comercial con Estados Unidos. La reorganización arancelaria mejora las condiciones de países que previamente enfrentaban cargas mayores, como China, que pasaría de aranceles superiores al 100% a un gravamen combinado cercano al 18%. En paralelo, aliados tradicionales de Estados Unidos, como Reino Unido, la Unión Europea y Japón, pierden parte de los beneficios preferenciales logrados en negociaciones previas.
La medida estadounidense, que inicialmente había impuesto un arancel general del 10% y luego lo elevó al 15%, se convirtió en un eje central de la nueva política comercial de la Casa Blanca, desplazando esquemas previos y generando incertidumbre sobre acuerdos bilaterales vigentes. En este contexto, Amcham insistió en la necesidad de “brindar previsibilidad al comercio y de consolidar marcos institucionales estables que fortalezcan la integración económica entre ambos países”.
Respecto de eventuales reembolsos derivados del fallo judicial, la cámara señaló que su determinación quedará en manos de tribunales inferiores y aplicaría únicamente a los demandantes involucrados que hayan solicitado dicha compensación, limitando el impacto inmediato del fallo sobre el comercio argentino.
El análisis de la entidad estadounidense subraya que, pese al escenario complejo, los compromisos centrales del acuerdo bilateral —eliminación de aranceles para productos estratégicos y ampliación de cuotas— siguen vigentes, ofreciendo un marco de estabilidad relativa frente a la reorganización del comercio internacional impulsada por Washington, según informó Infobae.