Los gobiernos de Brasil y Corea del Sur acordaron este lunes 23 de febrero de 2026 elevar su relación bilateral al nivel de asociación estratégica, durante la cumbre celebrada en Seúl entre el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, y su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva. La decisión representa un salto político y económico respecto a la anterior categoría de asociación de cooperación integral y apunta a profundizar la integración bilateral, ampliar inversiones y reforzar la presencia de ambos países en mercados estratégicos. Además, incluye el compromiso de reactivar las negociaciones comerciales entre el país asiático y el Mercosur.
El anuncio fue formalizado tras la reunión bilateral y quedó plasmado en una declaración conjunta y en la adopción de un Plan de acción cuatrienal Corea del Sur–Brasil, concebido como hoja de ruta integral para los próximos años. Según explicó Lee en conferencia de prensa, el nuevo marco permitirá ampliar la cooperación en política exterior, economía, innovación tecnológica e intercambios ciudadanos.
“Hemos decidido elevar nuestra relación bilateral a una ‘asociación estratégica’”, afirmó el mandatario surcoreano al presentar los resultados del encuentro. Lula, por su parte, subrayó que ambos gobiernos lanzaron un plan con “iniciativas concretas para los próximos tres años”, orientadas a consolidar el vínculo y generar nuevas oportunidades de inversión, comercio y desarrollo industrial.
Uno de los ejes centrales de la cumbre fue el compromiso de retomar las negociaciones para un acuerdo de libre comercio entre Corea del Sur y el Mercosur, paralizadas desde 2021. Lee destacó que Brasil es un actor clave dentro del bloque sudamericano y reiteró la necesidad de reactivar el diálogo comercial. Ambos coincidieron en que los beneficios de la cooperación económica regional deben extenderse a los países vecinos.
Lula confirmó que durante la reunión analizaron “caminos para retomar negociaciones interrumpidas en 2021” en materia de libre comercio. El eventual acuerdo permitiría ampliar mercados para productos agrícolas e industriales, fortalecer las cadenas globales de suministro y atraer nuevas inversiones en sectores estratégicos.
Brasil es actualmente el principal destino de las inversiones surcoreanas en América Latina y, con un intercambio que ronda los 11.000 millones de dólares, Corea del Sur se posiciona como el cuarto socio comercial brasileño en Asia. Para Brasilia, la profundización del vínculo con economías asiáticas forma parte de una estrategia de diversificación de alianzas y expansión exportadora.
En el marco de la visita oficial se firmaron diez memorandos de entendimiento en áreas como pymes, salud, agricultura, espacio, defensa y aviación. El acuerdo de cooperación regulatoria en salud permitirá agilizar procesos y facilitar la entrada de productos, entre ellos los cosméticos surcoreanos, que ya tienen una fuerte presencia en el mercado brasileño.
En el plano agrícola, los gobiernos suscribieron tres instrumentos centrados en seguridad alimentaria, modernización productiva y desarrollo de tecnologías agrícolas de próxima generación. Lula señaló que informó a su par surcoreano que la conclusión de los procedimientos sanitarios para exportar carne bovina brasileña podría beneficiar a los consumidores del país asiático.
La agenda incluyó también cooperación en cadenas de suministro aeronáuticas, transferencia tecnológica y la aspiración de avanzar hacia el codesarrollo de aeronaves civiles de nueva generación. En materia espacial, se destacó el intento de lanzamiento del cohete comercial Hanbit-Nano desde el Centro Espacial de Alcántara, realizado en diciembre pasado. Lee expresó su expectativa de que futuras misiones consoliden la cooperación aeroespacial bilateral.
Además de los aspectos económicos y tecnológicos, la asociación estratégica contempla un impulso a los intercambios educativos, culturales y académicos. Ambos mandatarios acordaron ampliar los programas de movilidad estudiantil, promover la enseñanza del idioma coreano en Brasil y fomentar la coproducción audiovisual.
Lula recordó que Brasil alberga la mayor comunidad de origen coreano en América Latina, estimada en cerca de 50.000 personas. También destacó la creciente presencia del K-pop, las producciones televisivas y la gastronomía surcoreana en el mercado brasileño, como parte de un intercambio cultural cada vez más dinámico.
La visita de Lula a Seúl se inscribe en una estrategia más amplia de reposicionamiento internacional de Brasil y fortalecimiento de vínculos con Asia, considerada un centro neurálgico de la economía mundial. En los últimos años, el mandatario brasileño visitó China, India, Indonesia, Malasia y Vietnam, con el objetivo de ampliar la agenda comercial y diplomática.
Durante su intervención, Lula hizo referencia a la resiliencia institucional y democrática de ambos países frente a intentos de desestabilización política recientes, y remarcó la importancia de consolidar alianzas basadas en el respeto al orden constitucional.
Para Corea del Sur, la elevación del vínculo con Brasil refuerza su estrategia de expansión de alianzas estratégicas fuera de Asia oriental, asegurando acceso a recursos naturales, alimentos y mercados emergentes. Para Brasil, el nuevo estatus consolida su posición como socio prioritario en América Latina y abre una etapa de mayor coordinación política, comercial y tecnológica.
La asociación estratégica acordada en Seúl redefine el marco de la relación bilateral y deja planteado el desafío de traducir los compromisos en resultados tangibles, especialmente en el terreno del libre comercio y la integración productiva. La reanudación efectiva de las negociaciones con el Mercosur será la primera prueba de la voluntad política expresada por ambos gobiernos.