El gobernador Gustavo Sáenz y la presidente ejecutiva del Banco de Desarrollo Fonplata, Luciana Botafogo, supervisaron este martes el avance del nuevo bypass en Campo Quijano, una obra clave para el desarrollo del Corredor Bioceánico-Eje Capricornio y la seguridad vial de la zona. La iniciativa busca desviar el tránsito pesado de camiones del área urbana, al tiempo que potencia la conectividad regional y la integración económica entre Argentina, Brasil, Paraguay y Chile.
El nuevo trazado, que actualmente presenta un avance del 70%, conectará la ruta nacional 51 con la ruta provincial 36, formando un corredor seguro que permitirá redireccionar el tránsito pesado y reducir riesgos para los habitantes y visitantes de la localidad. La segunda etapa del proyecto proyecta extender la vía hasta la ruta provincial 24, alcanzando aproximadamente 12 kilómetros de extensión.

La supervisión de obras se realizó junto a directivos de Fonplata, el ministro de Economía y Servicios Públicos, Roberto Dib Ashur, y la secretaria de Financiamiento y Planificación Financiera, Liliana Corona, según informaron fuentes oficiales de la provincia. Botafogo destacó que la obra forma parte de un programa más amplio de integración regional y desarrollo sostenible, señalando que es fundamental "continuar estrechando lazos en la promoción de la integración física, económica y energética dentro del Mercosur y del Mercosur con sus vecinos".
El proyecto se enmarca en el Programa de Integración Regional y Desarrollo Sostenible, que también incluye obras en el primer tramo de la ruta nacional 51 San Antonio de los Cobres – Mina La Poma, la ruta provincial 24 entre el empalme con la RP 87 y la RN51, así como tareas de agua y saneamiento en localidades de la Puna como Santa Rosa de los Pastos Grandes, Tolar Grande, Salar de Pocitos, Olacapato y San Antonio de los Cobres. Además, se prevé el equipamiento tecnológico de los Puestos de Control de Olacapato, Aunor y Salvador Mazza.

La obra es ejecutada por la Dirección Provincial de Vialidad en convenio con Recursos Energéticos y Mineros de Salta S.A. (REMSa). Se estima que beneficiará directamente a más de 30.000 personas en comunidades rurales y de manera indirecta a los 1,44 millones de habitantes de la provincia, impulsando el desarrollo productivo minero, turístico y social.