La empresa Cannava SE, creada en 2020 como sociedad del Estado en Jujuy, anunció su apertura a capital privado con el objetivo de duplicar su producción hacia 2027 y consolidar su presencia en el mercado internacional de cannabis medicinal, que crece al 14% anual, según detalló el presidente de la firma, Ignacio Bruera, durante un evento organizado por HIT, Ámbito Financiero y El Planteo.
"Hicimos un esfuerzo enorme y muchos no pueden atravesar la barrera de entrada. Para que crezca más, necesitamos capital privado y funcionará como impacto económico regional porque la demanda está, es cuestión de incrementar la oferta", explicó Bruera, quien subrayó que la apertura no implicará una privatización total: "Jujuy no va a retener el control de la empresa, pero sí cláusulas de mantener la visión", afirmó.

El plan de inversión contempla destinar US$ 4 millones para estandarizar los invernaderos, implementar un ciclo de producción adicional anual y aumentar la productividad. Además, la compañía prevé captar hasta US$ 15 millones, cifra que permitiría multiplicar por tres o cuatro la capacidad de producción y consolidar su estrategia de internacionalización.
Cannava opera actualmente como un activo productivo con infraestructura farmacéutica instalada, centrada en cannabis medicinal grado pharma, y cuenta con estándares regulatorios completos bajo ANMAT, GMP, GACP y EMA, además de avanzar hacia la certificación EU-GMP, clave para ingresar a mercados europeos. La compañía ya exporta a países como Alemania, Portugal, Macedonia y Australia, destacando Alemania como mercado estratégico central con contratos de largo plazo.

Bruera destacó que el desarrollo de la empresa estuvo ligado a la transformación productiva del NOA: "El foco en las economías del NOA tiene que ver con la transformación productiva. El cannabis era hacer un upgrade en tecnología y salarios, pero el privado no lo iba hacer de entrada porque el riesgo era muy alto. El Estado tuvo un rol clave y nacimos como sociedad del Estado y ahora nos abrimos a capital privado", señaló. La firma emplea actualmente entre 120 y 140 trabajadores directos y alrededor de 100 más en su cadena de valor, con expectativa de generar más puestos de trabajo y de mayor calidad gracias a este modelo escalable.
En términos de infraestructura, Cannava cuenta con 7.000 m² para procesamiento pharma GMP, 12.500 m² de invernaderos automatizados y 50 hectáreas acondicionadas para cultivo exterior. Su modelo comercial prioriza contratos de suministro a largo plazo, rentabilidad por unidad y generación de ingresos recurrentes vía exportaciones. Según proyecciones financieras para 2026, el punto de equilibrio técnico se alcanzará con 3.560 kg/año, con rentabilidad moderada en 5.000 kg y plena en 7.000 kg, equivalentes a $3.180 millones y $7.600 millones respectivamente.

El recorrido de la compañía implicó seis años de inversiones y validaciones: más de US$ 50 millones destinados a equipamiento especializado, laboratorio certificado por ANMAT, capacitación del personal y desarrollo de genética propia. Bruera resaltó que la integración completa del proceso productivo es un factor diferencial en comparación con otros países productores: "Estamos en todos lados del proceso y por eso es tan valorado internacionalmente, porque no pasa ni siquiera en Uruguay y Colombia. De hecho, Cannava está exportando más que esos dos países", afirmó.
En cuanto a mercado local, el ejecutivo mencionó que existen al menos 100.000 pacientes activos registrados en REPROCANN, con una demanda anual estimada entre 70 y 85 toneladas de flor, lo que representa una oportunidad para formalizar la oferta con trazabilidad y estándares internacionales.
Sobre la estrategia financiera, Bruera evaluó la posibilidad de una emisión de obligaciones negociables, aunque indicó que no es prioridad por el momento: "Como economista lo veo como opción, pero no en este momento. Quizás con capital privado y más fortaleza financiera", sostuvo.
Con esta apertura a inversores privados, Cannava SE busca consolidarse como referente del cannabis medicinal argentino, fortaleciendo la producción local, generando empleo y posicionando al país en un mercado global altamente rentable y regulado.