La provincia de Salta concentra entre el 65% y el 70% de la producción nacional de banana, con 2.784 hectáreas en actividad y rendimientos 10,6% superiores al promedio argentino, según datos oficiales difundidos el 26 de febrero de 2026. El liderazgo salteño se asienta en los departamentos Orán y San Martín, donde alrededor de 60 productores sostienen un sistema que resulta estratégico para el abastecimiento interno de la fruta más consumida del país.
La producción bananera en la Argentina se localiza principalmente en el norte, en un esquema que integran Salta, Jujuy y Formosa. Dentro de ese núcleo, el peso relativo de Salta la posiciona como eje del sistema productivo, con impacto directo en las economías regionales y en la generación de empleo.
El sector demanda un puesto de trabajo directo por hectárea durante todo el año, lo que implica empleo permanente en zonas donde la actividad agroindustrial constituye una de las principales fuentes laborales. Desde el Gobierno provincial sostienen que el impulso a la banana forma parte de una política orientada a fortalecer el empleo formal, mejorar estándares sanitarios y ampliar la participación de la producción local en el mercado interno.
El ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, destacó el potencial de la provincia en el contexto nacional. “Salta lidera la producción nacional de banana y demuestra que el norte argentino tiene capacidad real para impulsar un proceso sostenido de sustitución de importaciones. Con mayor escala productiva y más desarrollo en origen, podemos fortalecer el trabajo y ampliar la participación de nuestras economías regionales en el mercado nacional”, afirmó.
Uno de los factores que explican el desempeño productivo es el clima subtropical del norte salteño, que permite una producción continua a lo largo del año y presenta baja probabilidad de heladas. Esta condición reduce riesgos y otorga mayor previsibilidad al esquema agrícola.
En materia sanitaria, la región se mantiene libre de enfermedades cuarentenarias como la Sigatoka negra, una de las principales amenazas para el cultivo a nivel mundial. Esta situación posibilita sostener estándares fitosanitarios elevados y reducir la necesidad de aplicaciones intensivas de agroquímicos, lo que incide tanto en costos como en calidad final del producto.
La combinación de clima favorable y control sanitario contribuye a explicar los rendimientos superiores al promedio nacional. El diferencial del 10,6% respecto del resto del país refuerza el posicionamiento competitivo de la provincia dentro del mercado interno.
En el plano comercial, la banana producida en Salta llega a los principales centros de consumo en poco más de treinta horas desde la cosecha, lo que permite preservar frescura, sabor y textura. La cercanía relativa con los mercados centrales y la mejora en infraestructura logística resultan claves en un producto altamente perecedero.
En los últimos años, el sector incorporó infraestructura específica como cable carril para el transporte interno del fruto, sistemas de acondicionamiento, empaques habilitados y cámaras de maduración, lo que optimizó los procesos de poscosecha y fortaleció la competitividad frente a la fruta importada.
A nivel país, la banana es la fruta de mayor consumo, con un promedio estimado de 12 kilos por habitante al año. Este dato dimensiona la relevancia económica del cultivo y el potencial de crecimiento para las provincias productoras. El incremento de la oferta local no solo reduce la dependencia externa, sino que también genera valor agregado en origen.
El desarrollo de la cadena bananera se inscribe en una estrategia más amplia de fortalecimiento de las economías regionales, con impacto en empleo, logística y servicios asociados. En departamentos como Orán y San Martín, la actividad moviliza transporte, empaque, comercialización y servicios técnicos, consolidando un entramado productivo con efecto multiplicador.
El desafío hacia adelante pasa por ampliar escala, sostener estándares sanitarios y consolidar mercados internos con fruta nacional. En un contexto de alta demanda y consumo sostenido, la capacidad productiva del norte argentino se presenta como un factor determinante para garantizar abastecimiento y desarrollo regional.
Con una participación que alcanza hasta el 70% del total nacional, Salta reafirma su rol central en la producción de banana y proyecta un esquema orientado a consolidar empleo, eficiencia productiva y mayor integración del norte argentino en la matriz agroalimentaria del país.