La provincia de Entre Ríos volvió este jueves al mercado internacional de capitales tras casi diez años sin emisiones externas y colocó un bono por USD 300 millones, con el objetivo de refinanciar vencimientos vigentes, recomprar o canjear el bono ERF28 y cancelar deuda en pesos de corto plazo, en una operación que busca mejorar la liquidez, extender el perfil de pagos y fortalecer la posición financiera del Tesoro provincial.
La emisión se encuadra dentro de los límites autorizados por la Ley 11.209 de Restauración de la Sostenibilidad de la Deuda Pública Provincial, aprobada por la Legislatura entrerriana. Según informó el gobierno provincial, la operación forma parte de una estrategia integral de administración de pasivos destinada a ordenar el cronograma de vencimientos y reducir la presión financiera de los próximos años.
El nuevo título tiene una vida promedio de seis años y devengará un cupón anual del 9,55%, con pagos de intereses semestrales. El esquema de amortización del capital fue estructurado en tres cuotas finales: un 33,33% en 2031, otro 33,33% en 2032 y el 33,34% restante en 2033. De esta manera, la provincia concentra la devolución del capital en el tramo final, lo que le permite aliviar las obligaciones inmediatas y reducir la carga de vencimientos en el corto plazo.
En términos de rendimiento, el bono se emitió con un spread de 6,18% sobre un título del Tesoro de los Estados Unidos de duración similar, lo que implica una reducción de 50 puntos básicos respecto del margen convalidado por el mercado en la última colocación internacional de Entre Ríos, realizada en 2017. Desde el Ejecutivo provincial interpretaron esa mejora como una señal de mayor confianza relativa en el crédito subnacional argentino y de mejores condiciones de acceso al financiamiento externo.
La colocación no se limita a la obtención de fondos frescos. La provincia lanzó en paralelo una oferta de recompra y/o canje dirigida a los tenedores del bono ERF28, cuyo resultado definitivo se conocerá el próximo 27 de febrero. El objetivo es sustituir ese instrumento por el nuevo título con vencimientos más extensos y condiciones financieras acordes al nuevo escenario de mercado.
Además, parte de los recursos obtenidos se destinará a cancelar obligaciones en moneda local que presentan tasas de interés más elevadas y vencimientos concentrados en el corto plazo. Esos pasivos, según explicaron fuentes oficiales, generaban una presión constante sobre la caja provincial, dado el contexto de alta nominalidad y encarecimiento del financiamiento en pesos.
Desde el punto de vista técnico, la estrategia combina el reemplazo de deuda próxima a vencer por un instrumento de mayor plazo en dólares y tasa fija, junto con la reducción de compromisos en moneda nacional más onerosos. El objetivo central es reordenar el perfil de deuda, ganar previsibilidad fiscal y mejorar la sostenibilidad financiera para los próximos ejercicios.
Con esta operación, Entre Ríos modifica de manera significativa su esquema de vencimientos. Al trasladar parte de sus compromisos hacia los años 2031, 2032 y 2033, la provincia busca descomprimir los servicios de deuda en el corto plazo, lo que implica menores exigencias inmediatas de pago de capital e intereses.
El alivio en el flujo de vencimientos apunta a liberar márgenes de liquidez en el presupuesto, reducir el riesgo de tensiones financieras y fortalecer la capacidad de planificación. En un escenario macroeconómico todavía inestable, las provincias procuran equilibrar sus cuentas públicas, evitar descalces entre ingresos y obligaciones y mejorar su posicionamiento frente a los mercados.
La colocación de Entre Ríos se inscribe en una tendencia más amplia de regreso de las provincias argentinas al crédito externo. Desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei, varias jurisdicciones subnacionales retomaron el acceso al financiamiento internacional. Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también emitieron deuda en dólares en los últimos meses.
En ese contexto, el martes pasado ingresaron a las reservas internacionales del Banco Central unos USD 800 millones provenientes de la colocación realizada por la provincia de Santa Fe en diciembre. Ese movimiento fue leído en el mercado como una señal de reapertura gradual del crédito externo para emisores provinciales, luego de años de virtual cierre.
Para Entre Ríos, el regreso a los mercados internacionales marca un punto de inflexión tras casi una década sin emisiones externas. Según informó Infobae, la administración provincial apuesta a que el nuevo esquema de deuda permita estabilizar su estructura financiera, reducir la carga inmediata de vencimientos, fortalecer la previsibilidad presupuestaria y consolidar la sostenibilidad de las cuentas públicas en el mediano plazo.
La evolución del canje del ERF28, el nivel de adhesión de los inversores y el comportamiento de las variables macroeconómicas terminarán de definir el alcance real de la operación y su impacto en la deuda provincial, de acuerdo con lo consignado por Infobae.