El sector logístico y de transporte en España proyecta un crecimiento del 2,6% en 2026, tras cerrar 2025 con un balance favorable, según informó UNO Logística, la Organización Empresarial de Logística y Transporte de España, durante el encuentro empresarial “Retrospectiva 2025 y perspectiva 2026 en clave logística”. El presidente de la entidad, Francisco Aranda, anticipó que el empleo aumentará entre un 1,8% y un 2,1% este año, lo que consolida a la actividad como un motor clave de la economía española en un contexto de transformación tecnológica y desafíos estructurales.
La previsión confirma el peso creciente de la logística dentro del entramado productivo nacional. En 2025, el empleo logístico creció un 9,54%, por encima del promedio del mercado laboral en España, reforzando su rol como uno de los sectores con mayor capacidad de generación de puestos de trabajo. En un escenario internacional atravesado por la volatilidad económica y la reconfiguración de las cadenas de suministro, el sector logró sostener su dinamismo.
Durante su intervención, Aranda señaló que, pese al escenario positivo, existen factores que pueden limitar la expansión. Entre ellos, mencionó los elevados costos laborales, la rigidez del mercado de trabajo y la presión fiscal, elementos que, según afirmó, impactan en la competitividad empresarial. “Estos factores requieren una reforma que permita flexibilizar el empleo y fomentar un marco regulatorio más adaptado a las necesidades del sector”, sostuvo el directivo. A su juicio, un entorno normativo más flexible favorecería la inversión, la productividad y la creación de empleo sostenible.

Uno de los problemas más sensibles es el ausentismo laboral, que alcanza el 8% en el sector. De acuerdo con los datos difundidos por la organización, esta situación implica la pérdida de más de 100.000 empleos anuales y cerca de 175 millones de horas de trabajo, con impacto directo en la eficiencia operativa, los costos empresariales y las finanzas públicas.
Aranda advirtió que el fenómeno requiere medidas de prevención y control. “Este fenómeno representa una pérdida significativa de horas de trabajo y afecta directamente la competitividad y la sostenibilidad de las empresas”, afirmó. El dirigente planteó que abordar el ausentismo es indispensable para preservar la sostenibilidad económica del sector en el mediano y largo plazo.
A este escenario se suma la escasez de talento especializado, especialmente en perfiles como conductores, técnicos y operadores logísticos. La falta de profesionales cualificados limita la capacidad de adaptación a los avances en digitalización, automatización y sostenibilidad ambiental. Según explicó Aranda, esta carencia compromete la competitividad frente a otros mercados europeos y retrasa nuevas oportunidades de crecimiento profesional.

Para revertir la tendencia, el sector impulsa programas de formación, estrategias de atracción de talento joven y planes de capacitación en herramientas como big data e inteligencia artificial, tecnologías que ya se aplican en la planificación y gestión de la cadena de suministro. Estas innovaciones permitieron mejorar la eficiencia, optimizar procesos y responder con mayor rapidez a los cambios en los hábitos de consumo.
En paralelo, la sostenibilidad se posiciona como otro eje estratégico para 2026. La modernización de flotas, la reducción de emisiones y la digitalización de procesos forman parte de una agenda que busca consolidar un modelo logístico más competitivo y alineado con las exigencias regulatorias europeas.
Aranda también destacó la importancia de fortalecer la colaboración público-privada para garantizar un entorno favorable al desarrollo de la actividad. El objetivo de UNO Logística es promover un empleo estable y de calidad, acompañado por reformas que permitan sostener el crecimiento y mejorar la competitividad del tejido empresarial.
La información fue difundida originalmente por Infobae, que recogió las declaraciones del presidente de la entidad en el marco del encuentro sectorial. Con un crecimiento moderado pero sostenido, la logística encara 2026 como un sector estratégico, aunque condicionado por desafíos estructurales que exigen reformas de largo alcance.