El sector de la construcción en Argentina atraviesa una crisis laboral marcada por la pérdida de 120.000 empleos directos entre mediados de 2023 y mediados de 2024, alertó este jueves Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO), en diálogo con Infobae en Vivo. Según el empresario, la recuperación posterior ha sido mínima y la actividad se mantiene estancada, mientras se espera que la inversión pública retome un rol central en la reactivación del sector.
Weiss destacó que por cada empleo directo generado en la construcción se crea aproximadamente otro empleo indirecto, lo que implicaría que la pérdida total de puestos vinculados al sector podría alcanzar 240.000 personas. "Nosotros perdimos 120.000 puestos de trabajo entre mediados del 2023 y mediados del 2024. Desde ese entonces estamos amesetados y solo hemos recuperado una muy pequeñísima parte de esa pérdida", precisó, según informó Infobae.
Consultado sobre la reciente reforma laboral, Weiss sostuvo que no constituye por sí sola un motor de empleo. "Existe unanimidad en que, por sí sola, no genera empleo. La creación de puestos de trabajo se produce cuando aumenta la actividad y las empresas necesitan ampliar su dotación", señaló. Para el dirigente, si bien una normativa más moderna puede favorecer la formalización laboral, la expansión económica sigue siendo el factor determinante para generar empleo.
En medio de un panorama sectorial complejo, Weiss respaldó el rumbo macroeconómico del Gobierno. Consideró que la estabilidad financiera y la recuperación monetaria son esenciales para que la construcción pueda crecer. "Estamos totalmente de acuerdo en que el rumbo es el adecuado, en que la macroeconomía debe estar ordenada, en que no puede haber emisión y en que tenemos que recuperar la moneda", afirmó. El empresario agregó: "Tenemos que hacer, ni más ni menos, lo que hacen la mayoría de los países del mundo… La macro tiene que estar ordenada; eso es claro".

En su análisis, Weiss planteó que Argentina enfrenta un cambio estructural: la economía ya no opera bajo un esquema inflacionario tradicional, sino que se requiere adaptarse a un sistema económico más ordenado y predecible. "Todos debemos acostumbrarnos a un nuevo sistema económico, que ya no es el inflacionario. El esquema inflacionario nos llevaba a trabajar de una determinada manera; este nos obliga a hacerlo de otra forma", explicó, y advirtió que la transición será desigual entre empresas y trabajadores: "Claramente, algunos se adaptarán con mayor facilidad y rapidez, y otros no tanto".
Un punto central del mensaje de Weiss fue la necesidad de inversión estatal en infraestructura. Señaló que, a nivel internacional, alrededor del 85% de la inversión en infraestructura es financiada por el Estado. "Sin una infraestructura pública sólida, no hay camino posible hacia el desarrollo y el bienestar", enfatizó, subrayando que la construcción depende de decisiones macroeconómicas y del gasto público para mantener la actividad y generar empleo.
El dirigente reconoció que actualmente el Gobierno prioriza la participación privada en obras, pero afirmó que cuando la macro lo permita y exista un superávit fiscal, la inversión pública deberá retomar un rol protagónico. Según Weiss, la combinación de estabilidad macroeconómica, inversión estatal y crecimiento económico será la clave para recomponer los puestos de trabajo perdidos y sostener la actividad del sector.
El sector de la construcción en Argentina ha mostrado signos de estancamiento desde mediados de 2023. La caída de la obra pública y la ralentización de proyectos privados afectaron tanto a trabajadores registrados como a contratistas informales. Según datos de CAMARCO, la pérdida de empleo de 120.000 trabajadores directos entre 2023 y 2024 representa aproximadamente el 10% del total de la fuerza laboral del sector.
Históricamente, la construcción ha sido un indicador sensible del ciclo económico, donde el empleo directo e indirecto refleja el dinamismo de la inversión pública y privada. Weiss recordó que la actividad genera un efecto multiplicador: cada empleo directo genera, en promedio, otro indirecto, lo que amplifica el impacto de las fluctuaciones del sector sobre la economía general.
Frente a esta situación, la Cámara Argentina de la Construcción insiste en que la formalización laboral, la modernización de la normativa y la estabilidad macroeconómica deben complementarse con un fuerte impulso estatal en infraestructura para asegurar el desarrollo sostenido.
En conclusión, Weiss planteó que la recuperación del empleo en construcción depende de la combinación de políticas públicas, expansión económica y adaptación de las empresas al nuevo marco económico. Sin una inversión pública significativa y sostenida, advirtió, el sector podría seguir enfrentando pérdidas de puestos de trabajo y limitaciones en su capacidad de generar desarrollo económico.