La Asociación Forestal Argentina (AFoA) celebró sus 80 años en un contexto global que impulsa la demanda de madera y productos renovables, con una cadena foresto-industrial que genera 100.000 empleos formales y exporta alrededor de US$ 550 millones anuales. El aniversario encuentra al sector con el desafío de escalar en inversión y agregado de valor, apoyado en una base de 53 millones de hectáreas de bosques nativos y 1,3 millones de hectáreas de plantaciones forestales, concentradas en su mayoría en la región Mesopotámica.



La entidad, fundada en 1946, nuclea a industrias, productores, empresas de servicios y profesionales del sector. Según datos difundidos por la propia cámara empresaria, la actividad articula a 13.000 productores y más de 6.000 empresas, con plantaciones de pino y eucalipto que abastecen el 95% de la madera utilizada por la industria local.
El aniversario se da en un escenario internacional marcado por la transición energética y la descarbonización, donde los productos forestales —desde madera para la construcción hasta celulosa, papel, tableros, bioenergía y derivados químicos— ganan protagonismo por su bajo impacto ambiental y carácter renovable. Proyecciones de la consultora finlandesa AFRY estiman que el valor de la industria forestal global crecerá en más de US$ 210 billones entre 2019 y 2035.
“Estos 80 años marcan el rumbo: seguir creciendo, sumar nuevas generaciones y demostrar con hechos el aporte del sector a la Argentina con el desarrollo regional, empleo y una bioeconomía con futuro”, sostuvo Pablo Ruival, presidente de AFoA, al presentar la campaña institucional “80 Años – 80 Ideas para el Futuro”.
Pablo Ruival
Ruival planteó que el desafío es transformar el potencial en inversión y escala industrial. “Para mí, AFoA es un espacio de encuentro, donde el sector dialoga, construye consensos y trabaja con mirada de largo plazo junto a todos los actores de la cadena. De cara al futuro forestoindustrial, el desafío es transformar el potencial en realidad. Eso requiere inversión, innovación, productividad y reglas claras”, afirmó. Y agregó: “Estos 80 años marcan el rumbo. Gracias a quienes fueron parte de este camino. Y a los que vienen: lo mejor empieza ahora”.
Agenda institucional y mercados de carbono
A lo largo de su trayectoria, AFoA impulsó marcos regulatorios, promovió inversiones y fortaleció estándares laborales, como el Programa de Certificación de Competencias Laborales con reconocimiento de la OIT y la FAO. También participó en la creación del Programa de Certificación Forestal (CERFOAR-PEFC) y en espacios como el Consejo Foresto-Industrial Argentino (CONFIAR).
En la actualidad, la entidad integra el Consejo Agroindustrial Argentino y trabaja en iniciativas vinculadas a mercados de carbono, junto con la Mesa Argentina de Carbono, en línea con la creciente valorización de los servicios ambientales.
Impacto regional
El peso territorial es uno de los ejes del sector. En Corrientes, que concentra cerca del 40% de las plantaciones del país, se superan las 500.000 hectáreas forestadas y más de 20.000 empleos directos e indirectos. “De cara al futuro, el desafío es profundizar la integración industrial, agregar valor y fortalecer la competitividad para consolidar un desarrollo federal basado en el manejo sostenible de los recursos”, señaló Pablo Rigal, presidente de la regional Corrientes.

En Entre Ríos, Fernanda Dalla Tea destacó la ventaja comparativa argentina en ciclos productivos más cortos frente a Europa, mientras que en Misiones, Carlos Scarnichia afirmó que el sector aún tiene margen de expansión. En el Delta, Carlos Urionagüena subrayó la capacidad de adaptación de la actividad ante distintos ciclos económicos.
Con inversiones intensivas y horizontes de largo plazo, la foresto-industria enfrenta el reto de mejorar su competitividad en un entorno macroeconómico cambiante. No obstante, desde la entidad sostienen que el sector puede convertirse en uno de los pilares de una estrategia nacional de bioeconomía, con impacto en empleo formal, arraigo territorial y generación de divisas.
A ocho décadas de su fundación, AFoA plantea que el objetivo no es solo celebrar su historia, sino consolidar una plataforma sostenible de desarrollo productivo, ambiental y social de cara a los próximos 20 años.
