El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) convocó a la Mesa Consultiva de la Pesca en Puerto Madryn, provincia de Chubut, donde funcionarios nacionales, autoridades provinciales y representantes del sector privado analizaron este 5 de marzo de 2026 distintos ejes para fortalecer la cadena pesquera argentina. La reunión se centró en mejorar la trazabilidad del sector, simplificar trámites administrativos y avanzar en medidas sanitarias que impactan en las exportaciones, en un contexto en el que la actividad busca optimizar su competitividad en mercados internacionales.
El encuentro fue encabezado por el jefe de Gabinete de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, la presidenta del SENASA y el subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca, junto a representantes del ámbito público y privado vinculados a la actividad pesquera. También participaron delegaciones de las provincias de Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, Río Negro y Buenos Aires, que integran una parte central del entramado productivo marítimo del país.
Durante la jornada se abordaron temas vinculados a la trazabilidad de la cadena pesquera, el estado de los controles sanitarios y las estrategias para agilizar los procesos administrativos que afectan a empresas y exportadores. Según informó el propio organismo, uno de los puntos centrales fue la posibilidad de modificar la Resolución 108, con el objetivo de permitir la habilitación de exportaciones por grupos de países con requisitos sanitarios similares, en lugar de tramitar autorizaciones específicas para cada destino.
Esta modificación busca reducir tiempos burocráticos y facilitar la inserción comercial de los productos pesqueros argentinos, especialmente en mercados donde los estándares sanitarios coinciden. La medida también permitiría simplificar gestiones para empresas exportadoras que actualmente deben completar procedimientos repetitivos para distintos destinos.
Otro de los anuncios destacados fue la puesta en funcionamiento de los laboratorios del SENASA en Mar del Plata, prevista para el mes de abril. Estas instalaciones permitirán ampliar la capacidad de análisis sanitario y de control de productos pesqueros, una herramienta clave para garantizar la calidad de las exportaciones y el cumplimiento de los estándares internacionales.
Además, el organismo se comprometió a avanzar en la reactivación del laboratorio de Comodoro Rivadavia, una instalación estratégica para la región patagónica. En paralelo, se prevé organizar una reunión con laboratorios de la zona con el objetivo de incorporarlos a la red de análisis del SENASA, lo que permitiría fortalecer el sistema de control sanitario a nivel federal.
La agenda del encuentro también incluyó avances en el proyecto de unificación de sistemas informáticos y trámites administrativos entre el SENASA y la Secretaría de Agricultura, una iniciativa destinada a evitar la duplicación de cargas de información que actualmente deben realizar las empresas. De acuerdo con el organismo, esta integración permitiría reducir costos operativos y acelerar los procesos de habilitación y certificación, aspectos clave para la actividad exportadora.
En ese marco, se presentó además un instructivo que establece el procedimiento administrativo integral para la habilitación de establecimientos pesqueros. La iniciativa busca ordenar los requisitos y los pasos necesarios para que plantas procesadoras, frigoríficos y otros establecimientos puedan obtener las autorizaciones correspondientes.
El SENASA informó que ya se encuentra en proceso una instancia de capacitación para las delegaciones regionales, con el objetivo de garantizar la correcta implementación de este nuevo procedimiento en todo el país. La formación de los equipos técnicos busca asegurar criterios uniformes en la aplicación de los controles y en la gestión de trámites.
En materia de comercio exterior, también se comunicó un cambio en los procedimientos vinculados a los controles sanitarios requeridos por Rusia. El organismo anunció que la determinación de radiactividad para ese mercado pasará de un sistema de vigilancia permanente a un esquema de muestreo anual, una modificación que podría simplificar las exigencias para los exportadores argentinos sin afectar los estándares de control.
Otro punto relevante fue el anuncio de un convenio próximo a firmarse con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). El acuerdo permitirá utilizar equipos especializados para el análisis de arsénico, un requisito exigido por la Unión Europea para la importación de determinados productos pesqueros.
La incorporación de estas herramientas de análisis apunta a fortalecer el cumplimiento de los estándares sanitarios internacionales, un aspecto central para la competitividad del sector pesquero argentino, que destina una parte significativa de su producción a mercados externos.
La realización de la Mesa Consultiva en Puerto Madryn, uno de los principales polos pesqueros del país, también tuvo como objetivo reforzar el diálogo entre el Estado y los distintos actores de la cadena productiva. Este tipo de encuentros busca generar consensos técnicos y regulatorios que permitan mejorar el funcionamiento de la actividad, que involucra a flotas pesqueras, plantas de procesamiento, laboratorios, exportadores y organismos de control.
En los últimos años, la industria pesquera argentina ha enfrentado desafíos vinculados a la competitividad internacional, los costos logísticos y las exigencias sanitarias de los mercados de destino. En ese contexto, la coordinación entre organismos públicos y empresas privadas aparece como una herramienta clave para mejorar la eficiencia del sector.
Las autoridades presentes destacaron que la Mesa Consultiva de la Pesca funciona como un espacio institucional para debatir problemáticas comunes y coordinar políticas, con la participación de organismos nacionales, gobiernos provinciales y representantes del sector productivo.
La reunión realizada en Chubut fue el primer encuentro de este tipo organizado por el SENASA en la provincia, y forma parte de una serie de instancias de trabajo destinadas a fortalecer la articulación público-privada de la cadena pesquera.

Con los anuncios realizados y las medidas en análisis, el organismo busca modernizar los sistemas de control, simplificar procesos administrativos y mejorar las condiciones para la exportación de productos pesqueros argentinos, en un escenario internacional cada vez más exigente en materia sanitaria y de calidad.