El transporte ferroviario de carga en Brasil alcanzó en 2025 un récord histórico de movimiento de mercancías, con un incremento del 2,57% respecto a 2024, de acuerdo con datos difundidos por el Ministerio de Transporte. El crecimiento se registró en distintas regiones del país y estuvo impulsado principalmente por el traslado de granos y mineral de hierro hacia los principales puertos de exportación, lo que consolida al sistema ferroviario como un pilar clave de la logística nacional y del comercio exterior brasileño.
El resultado marca el tercer año consecutivo de expansión del tráfico ferroviario, un desempeño que refleja tanto el dinamismo de la actividad económica como las políticas públicas destinadas a fortalecer la infraestructura de transporte. El sistema ferroviario moviliza mercancías destinadas al abastecimiento interno y también productos orientados a los mercados internacionales, por lo que su evolución impacta directamente en la eficiencia de las cadenas logísticas que conectan regiones productivas, centros industriales y terminales portuarias.
En un país de dimensiones continentales, el desarrollo del transporte ferroviario se considera estratégico para mejorar la competitividad logística. El ferrocarril permite trasladar grandes volúmenes de carga a largas distancias, con menores costos operativos, mayor eficiencia energética y menor impacto ambiental en comparación con otros sistemas de transporte.

Uno de los casos más representativos del crecimiento del transporte ferroviario es el flujo de granos provenientes de Mato Grosso, el principal estado productor agrícola de Brasil. Una parte significativa de esa producción se transporta por tren hacia regiones del sudeste y hacia terminales portuarias utilizadas para la exportación.
Este modelo logístico permite reducir el tránsito de camiones en rutas de larga distancia, disminuir la presión sobre la infraestructura vial y reducir las emisiones asociadas al transporte de mercancías. Al mismo tiempo, facilita una mayor capacidad de evacuación de productos agrícolas y minerales, dos sectores fundamentales para la economía brasileña.
La expansión de los corredores ferroviarios también contribuye a mejorar la previsibilidad de las cadenas de suministro. Con rutas más estables y mayor capacidad de carga, tanto exportadores como industrias pueden planificar operaciones con menores riesgos logísticos y mayor eficiencia en el traslado de insumos y productos.
Además, el sistema ferroviario cumple un rol central en la integración territorial del país, conectando zonas productivas del interior con centros industriales y puertos marítimos, lo que facilita la articulación de regiones alejadas de los grandes polos urbanos con los circuitos del comercio internacional.
El crecimiento del transporte ferroviario también se relaciona con cambios en el modelo de gestión de la infraestructura ferroviaria. Actualmente, el Ministerio de Transporte de Brasil administra 14 concesiones ferroviarias activas, mientras impulsa nuevas iniciativas orientadas a ampliar la participación del sector privado en el desarrollo de la red.
Entre las herramientas clave se encuentra la Política Nacional de Concesiones Ferroviarias, un programa diseñado para organizar y ampliar la cartera de proyectos ferroviarios que serán licitados en los próximos años. La iniciativa busca acelerar la expansión del sistema mediante inversiones privadas, bajo criterios de planificación estatal, gobernanza y sostenibilidad.
Para 2026, el gobierno brasileño prevé inversiones cercanas a los 140.000 millones de reales destinadas al desarrollo de nuevas obras ferroviarias. Además, están programadas ocho subastas de concesiones, que forman parte de una estrategia de largo plazo para ampliar la infraestructura logística del país.
En conjunto, el plan apunta a movilizar alrededor de 600.000 millones de reales en inversiones ferroviarias durante los próximos años, con el objetivo de modernizar las vías existentes, desarrollar nuevos corredores de transporte y ampliar la capacidad operativa del sistema ferroviario.

El Ministerio de Transporte también avanza en un nuevo esquema para reactivar tramos ferroviarios subutilizados o inactivos dentro de la red federal. En ese marco, se enviaron a la Agencia Nacional de Transporte Terrestre (ANTT) las directrices para llevar adelante la primera licitación pública de segmentos ferroviarios bajo este modelo.
El primer proyecto que se desarrollará bajo este esquema será el Corredor Minas-Río, una línea considerada estratégica para el sistema logístico brasileño, que actualmente presenta niveles de utilización limitados. La iniciativa busca habilitar su explotación por parte del sector privado y convertirla en un modelo replicable para futuras licitaciones.
Las autoridades estiman que este mecanismo podría facilitar la recuperación de hasta 10.000 kilómetros de vías ferroviarias, ampliando de manera significativa la capacidad logística del país y fortaleciendo la conectividad entre regiones productivas, polos industriales y puertos.
En un contexto marcado por la expansión del comercio agrícola, minero e industrial, el ferrocarril consolida su papel dentro del sistema logístico brasileño. La ampliación de corredores ferroviarios de alta capacidad permite mejorar la conexión entre zonas productivas y puertos de exportación, optimizar los costos de transporte, aumentar la eficiencia en el traslado de grandes volúmenes de carga y reforzar la competitividad internacional de Brasil, según información publicada por Infobae.