La industria de la yerba mate argentina atraviesa una transformación que redefine su posicionamiento en el mercado internacional. Impulsada por exportaciones récord, nuevas marcas, bebidas funcionales y estrategias de marketing digital, la tradicional infusión sudamericana comienza a consolidarse como una categoría global dentro del negocio de bebidas naturales energéticas. Según informó el medio iProfesional, el fenómeno se refleja en cifras históricas de comercio exterior y en la aparición de startups, celebridades e innovaciones de producto que buscan llevar el ritual del mate a nuevos consumidores.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), en 2025 Argentina exportó 57.980.912 kilos de yerba mate, el mayor volumen anual registrado hasta ahora. El salto representó un crecimiento cercano al 32% interanual, impulsado principalmente por la expansión en mercados internacionales como Siria, Chile, Estados Unidos y España.
En paralelo, el consumo interno también mostró dinamismo. Durante el mismo período, los despachos al mercado local superaron los 324 millones de kilos, lo que implicó un aumento de aproximadamente 7,3% respecto del año anterior.
Este desempeño refleja una tendencia más amplia en el mercado global de bebidas. Según estimaciones del sector citadas por iProfesional, el mercado mundial de bebidas elaboradas con yerba mate superó los u$s2.500 millones en 2024 y podría expandirse a una tasa superior al 6% anual hasta 2030. El crecimiento está impulsado principalmente por consumidores jóvenes que buscan alternativas naturales al café o a las bebidas energéticas tradicionales.
Uno de los motores de esta expansión es el crecimiento de las bebidas listas para consumir elaboradas a base de yerba mate, un formato que gana terreno especialmente en Estados Unidos.
Entre los proyectos destacados aparece Mateína, una marca desarrollada con participación del neurocientífico Andrew Huberman, que logró ingresar al catálogo de la cadena de alimentos saludables Whole Foods. El ingreso a esa red comercial representa un paso importante para posicionar el producto dentro del segmento premium de bebidas funcionales.
La bebida se comercializa en latas sin azúcar y contiene aproximadamente 80 miligramos de cafeína por unidad, un nivel comparable al de una taza de café filtrado. Además, incorpora antioxidantes, teobromina y polifenoles, compuestos asociados con beneficios para la concentración y la energía sostenida.
La empresa asegura contar con más de 50.000 consumidores registrados en su comunidad digital, un indicador del interés creciente por productos vinculados al bienestar, la productividad y la alimentación saludable.
El posicionamiento busca instalar a la yerba mate como una alternativa energética natural “sin crash”, capaz de competir en el mercado internacional con bebidas como el matcha, el cold brew o las energéticas orgánicas.
El crecimiento global del mate también está atrayendo nuevos proyectos empresariales, incluso fuera de los países tradicionalmente productores.
Uno de los casos que generó repercusión en el ecosistema emprendedor es SOLLOS Yerba Mate Inc., una startup estadounidense dedicada al desarrollo de bebidas energéticas a base de yerba mate.
La compañía fue constituida en Delaware en diciembre de 2025 y registrada en Florida en enero de 2026, con un capital inicial de u$s1 millón obtenido mediante una colocación privada, según documentación presentada ante reguladores estadounidenses.
Entre los directores de la empresa figura Barron Trump, hijo del presidente estadounidense Donald Trump, junto a otros socios vinculados al ecosistema emprendedor de Florida.
El proyecto se presenta como una marca de bebidas funcionales y de estilo de vida, con ingredientes considerados “limpios” y orientada principalmente a consumidores jóvenes. La empresa planea lanzar su primer producto al mercado en la primavera de 2026, con el objetivo de aprovechar el creciente interés del público norteamericano por la yerba mate como alternativa natural al café.
En paralelo con las iniciativas internacionales, el negocio de la yerba mate también atraviesa una renovación en el ámbito del marketing y la construcción de marca.
En los últimos años comenzaron a surgir marcas nativas digitales, impulsadas por creadores de contenido e influencers que desarrollan comunidades online antes de expandirse hacia el retail tradicional.
Un ejemplo es Cósmico, la marca fundada por los influencers Samantha Trottier y Hernán Regiardo, que comenzó con ventas a través de e-commerce y redes sociales y luego logró ingresar en supermercados y plataformas comerciales.
Este tipo de emprendimientos adopta una lógica diferente a la tradicional del sector: fuerte identidad visual, storytelling cultural, diseño de producto y construcción de comunidad digital.
El fenómeno también se vincula con el auge de las marcas personales impulsadas por celebridades.
Un caso reciente es el lanzamiento de “Alba Nueva”, la marca de yerba mate presentada en 2025 por la modelo y conductora Zaira Nara. El producto se elabora en Misiones, en colaboración con productores locales, y contó con el asesoramiento de una sommelier especializada en blends.
El producto se comercializa en paquetes de 500 gramos, con un precio cercano a $3.400, por encima de muchas marcas masivas del mercado. La estrategia de lanzamiento se apoyó principalmente en redes sociales, donde Nara cuenta con más de 8 millones de seguidores.
Al presentar la iniciativa, la modelo explicó: “El mate es un ritual que me acompaña todos los días… un día me pregunté por qué no hacerlo de la mejor manera posible y compartirlo con quienes me siguen”.
Mientras la yerba mate gana presencia en el escenario internacional, las empresas tradicionales también buscan renovar la categoría con nuevas propuestas de producto.
Una de las compañías más activas en este terreno es Establecimientos Santa Ana, responsable de la marca CBSé, pionera en el desarrollo de yerbas saborizadas.
Recientemente la empresa lanzó dos ediciones limitadas orientadas a consumidores jóvenes: CBSé Chocolate Dubái y CBSé Mango Picante.
La primera combina yerba mate con chocolate y pistacho, inspirada en sabores asociados a Medio Oriente y en tendencias virales de redes sociales. La segunda mezcla mango tropical con un toque picante, una propuesta pensada para quienes buscan experiencias de consumo más intensas.
Según explicó Carolina Valeria, gerente de Marketing y Comunicaciones de la compañía, la estrategia apunta a ampliar el universo del mate hacia nuevas experiencias de consumo. “Estos lanzamientos invitan a la gente a reunirse, a desafiarse y a probar lo nuevo, ampliando el territorio del mate hacia experiencias más sensoriales”, afirmó.
Las presentaciones se comercializan en packs de 250 gramos y forman parte de una estrategia que busca vincular el producto con experimentación, diseño e identidad cultural.
A pesar del crecimiento exportador y del interés creciente en mercados internacionales, el principal desafío para la industria continúa siendo convertir la yerba mate en una marca global consolidada.
La producción sigue concentrada principalmente en las provincias de Misiones y Corrientes, donde se ubican los principales cultivos y molinos del país. Sin embargo, el salto internacional exige algo más que volumen productivo.
El sector enfrenta el reto de desarrollar estrategias globales de branding, innovación en formatos de consumo y nuevos canales de distribución que permitan posicionar al mate como una bebida competitiva frente a otras categorías del mercado wellness.
La tendencia, sin embargo, parece clara. Entre bebidas funcionales, startups tecnológicas, influencers y lanzamientos disruptivos, la yerba mate comienza a recorrer el mismo camino que otras bebidas tradicionales que lograron transformarse en fenómenos globales.
Si esa evolución se consolida, el producto más emblemático de la cultura argentina podría dejar de ser exclusivamente un ritual cotidiano para convertirse en una de las próximas grandes categorías del mercado mundial de bebidas saludables.