La provincia de Misiones avanza con la mayor inversión industrial privada vinculada al bambú en América Latina, un proyecto que comenzará su primera etapa productiva en los próximos días en el Parque Industrial de Apóstoles. La iniciativa, impulsada por la empresa de capitales chinos Wenphoenix SA, apunta a desarrollar una cadena de valor basada en este recurso natural y fue destacada por autoridades de la Organización Internacional del Bambú y el Ratán (INBAR) como una de las apuestas más relevantes del sector en la región.
La evaluación fue realizada por Pablo Jácome Estrella, director regional para América Latina y el Caribe del organismo internacional, tras recorrer las instalaciones de la planta junto a una delegación técnica durante una visita institucional. Según informó el medio especializado ArgentinaForestal.com, el directivo sostuvo que el proyecto constituye “la inversión privada de mayor tamaño y proyección en América Latina destinada a la producción con bambú”.
La planta comenzará su actividad con la fabricación de palillos y escarbadientes, primera fase de un programa industrial más amplio que contempla el aprovechamiento integral del recurso para producir carbón vegetal, muebles y textiles en etapas posteriores.
La instalación de la fábrica representa la primera planta industrial dedicada a productos de bambú en Misiones, con una inversión millonaria que se desarrollará en distintas etapas dentro de un predio de 6.000 metros cuadrados ubicado en el parque industrial de Apóstoles.
Durante la visita técnica participaron representantes de INBAR, investigadores de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM) y funcionarios del municipio. La comitiva fue recibida por el empresario Wenxing Shi, impulsor del proyecto, junto al secretario de Desarrollo Económico e Industria de la municipalidad, Alfredo Rau, y el secretario de Agro y Producción local, Juan Ramón Poterala.
El recorrido permitió observar los últimos trabajos de instalación y prueba de maquinaria, previos al inicio formal de la producción.
Según explicó Rau, la primera etapa industrial se encuentra finalizada y la empresa ya cuenta con equipamiento para comenzar a producir. “Está todo listo para comenzar a operar con las máquinas en los próximos días”, afirmó el funcionario en declaraciones citadas por ArgentinaForestal.com.
La planta no solo contempla la producción inicial de palillos y escarbadientes, sino también una línea de empaquetado propia y un sistema de articulación con programas municipales de reciclaje, lo que incorpora criterios de economía circular al proyecto.
La iniciativa también prevé impactos económicos directos e indirectos en la región, principalmente a través de la generación de empleo, el desarrollo de proveedores y el crecimiento de actividades asociadas a la cadena de suministro.
En su etapa inicial, la planta demandará entre 50 y 100 toneladas diarias de barras de bambú, volumen que abre la posibilidad de ampliar la producción primaria en las chacras de la región.
Desde el municipio consideran que el proyecto podría impulsar una nueva cuenca de productores de bambú en el sur de Misiones, lo que permitiría diversificar la matriz productiva en un contexto donde cultivos tradicionales enfrentan fluctuaciones de mercado.
En ese sentido, Rau señaló que el desarrollo del sector podría convertirse en una alternativa complementaria para los pequeños productores rurales. El funcionario destacó que el bambú presenta buenas condiciones de crecimiento en ciclos de cuatro a cinco años, lo que facilita su incorporación en superficies reducidas.
La visita del representante de INBAR se realizó en el marco de la Semana Internacional del Bambú, una agenda de actividades organizada junto a la Universidad Nacional de Misiones y otras instituciones académicas.
El programa incluye el Seminario Internacional sobre el Bambú como Motor del Desarrollo Verde y la Resiliencia Climática, que se desarrolla en la ciudad de Oberá y reúne a especialistas, investigadores y funcionarios de distintos países.
Durante la reunión institucional realizada en Apóstoles, la delegación internacional también mantuvo un encuentro con la intendente María Eugenia Safrán, con el objetivo de analizar oportunidades de cooperación técnica.
INBAR es una organización intergubernamental creada en 1997 que actualmente reúne a más de 50 países miembros. Su trabajo se orienta a promover el uso sostenible del bambú y el ratán como herramientas de desarrollo rural, resiliencia climática y generación de empleo.
Argentina forma parte de la entidad desde 2006 y participa en distintos programas de cooperación vinculados a la cadena productiva del bambú.
Entre las iniciativas en marcha se encuentra el proyecto Bambú Sur, que busca promover el uso sustentable de este recurso en Argentina, Brasil y Bolivia como estrategia para fortalecer la resiliencia climática de pequeños agricultores.
El programa es financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y contempla acciones de capacitación, asistencia técnica y desarrollo productivo.
En los últimos años, el bambú comenzó a ganar relevancia en la agenda ambiental y económica global debido a su rápido crecimiento, su versatilidad industrial y su capacidad para capturar carbono.
A nivel mundial, el mercado vinculado a este recurso natural genera alrededor de 70.000 millones de dólares anuales, impulsado por su uso en sectores como la construcción, la fabricación de muebles, la producción de papel, textiles, alimentos y materiales compuestos.
En América Latina y el Caribe se estima que existen aproximadamente 15 millones de hectáreas de bambú, distribuidas entre plantaciones y áreas naturales.
Los especialistas consideran que el desarrollo de cadenas de valor vinculadas a esta planta puede contribuir tanto a la diversificación productiva rural como a la transición hacia economías más sostenibles.
En ese contexto, proyectos industriales como el que se desarrolla en Apóstoles buscan posicionar a la región dentro de un mercado global en expansión, donde países asiáticos —especialmente China— han logrado consolidar industrias basadas en el aprovechamiento integral del bambú.
La experiencia de esos países demuestra que el recurso puede transformarse en una plataforma productiva capaz de generar empleo, valor agregado y desarrollo territorial.


El empresario Wenxing Shi, quien residió durante dos décadas en Buenos Aires, eligió instalar su proyecto en Apóstoles luego de realizar un estudio de factibilidad que permitió evaluar la disponibilidad de materia prima en la provincia.

Ese análisis confirmó que el territorio cuenta con condiciones suficientes para garantizar el abastecimiento de bambú durante al menos cinco años, factor clave para el inicio de la inversión.
Mientras la primera fase se enfocará en abastecer el mercado interno, la empresa prevé avanzar posteriormente hacia la exportación de productos elaborados.
En paralelo, el proyecto contempla la instalación de calderas para aprovechar residuos del bambú en la producción de briquetas de carbón vegetal, un combustible que —según explicó el propio empresario— presenta mayor rendimiento calórico que el carbón de madera.
Con la puesta en marcha de la planta, Misiones se posiciona como uno de los principales polos emergentes de la industria del bambú en América Latina, en un contexto donde este recurso gana protagonismo como alternativa productiva y ambiental.