La empresa argentina detrás de las marcas Franuí y Rapanui proyecta un nuevo salto en su expansión internacional y se propone alcanzar 100 millones de unidades vendidas al año, tras consolidar su presencia en 50 países y ampliar su capacidad productiva en Argentina y Europa. Así lo afirmó la CEO Leticia Fenoglio, quien destacó que el crecimiento del grupo se sostiene en una estrategia de reinversión de ganancias, innovación y valor agregado.
Según informó Perfil, la ejecutiva explicó que el grupo familiar mantiene un fuerte proceso de expansión tanto en el mercado local como en el exterior. La compañía cuenta actualmente con tres plantas en Bariloche, dos en Buenos Aires y una en Valencia, España, desde donde abastece a gran parte de los mercados internacionales.
“El 2025 para nosotros fue muy positivo. Fue un año de muchísimo crecimiento en ambas marcas”, afirmó Fenoglio, quien también lidera el proceso de internacionalización de Franuí. En ese período, la empresa amplió su presencia comercial, desarrolló nuevos productos y sumó mercados internacionales.

El producto insignia de la marca, Franuí —frambuesas congeladas bañadas en chocolate—, logró expandirse rápidamente fuera de Argentina. El primer pote vendido en el exterior salió al mercado el 7 de diciembre de 2020 en España, en plena pandemia. Desde entonces, la empresa aceleró su presencia global hasta alcanzar 50 países.
El crecimiento internacional de Franuí estuvo marcado por una decisión clave: abrir una planta productiva en Europa. Fenoglio explicó que producir fuera de Argentina fue determinante para superar los desafíos logísticos de un alimento congelado.
“Desde el primer momento decidimos que para llegar con Franuí al mundo teníamos que tener una planta fuera de Argentina, porque la logística de un producto congelado es muy complicada”, señaló.

La planta de Valencia se convirtió en el centro de distribución para gran parte de los mercados internacionales. Actualmente abastece a 39 países, mientras que desde Argentina se exporta a otros 11 destinos.
La empresa invirtió recientemente 10 millones de euros en la planta española y más de 12 millones de euros en Argentina, con el objetivo de ampliar líneas productivas y aumentar la capacidad de fabricación.
Para 2026, la compañía planea sumar nuevos mercados y alcanzar 60 países, con un crecimiento sostenido de aproximadamente 10 destinos adicionales por año.

A pesar de su expansión global, Fenoglio remarcó que la compañía mantiene la lógica de una empresa familiar, fundada por su padre, Diego Fenoglio, creador de Rapanui y del producto Franuí.
Actualmente, cada uno de los hermanos ocupa roles estratégicos dentro del negocio: Leticia lidera la expansión internacional, Aldo dirige la producción en Bariloche y Julián supervisa las operaciones en Buenos Aires.
El crecimiento de la compañía, explicó la ejecutiva, se explica por una decisión sostenida desde sus inicios: reinvertir todas las utilidades en el negocio.
“Toda ganancia que hemos tenido, se ha reinvertido. Esa es la forma en la que siempre hicimos las cosas y lo seguiremos haciendo”, afirmó.

Esa estrategia permitió duplicar el tamaño de la empresa en los últimos años. Según Fenoglio, la compañía pasó de 800 empleados a más de 1.600 trabajadores, mientras expandía su producción y abría nuevos locales en Argentina.
La empresa también enfrenta una creciente competencia en el segmento de snacks congelados. Sin embargo, Fenoglio remarcó que Franuí fue el producto que creó la categoría.
“Mi padre inventó este producto en 2013, cuando no existía ningún producto igual”, sostuvo.
La CEO aseguró que el principal diferencial de la marca es mantener altos estándares de calidad, incluso en contextos complejos como la reciente crisis internacional del cacao, que elevó los costos de producción.

En ese escenario, la empresa optó en algunos momentos por reducir márgenes antes que trasladar completamente los aumentos a los precios finales.
De cara al futuro, el grupo planea continuar ampliando su capacidad productiva. La planta de Valencia sumará nuevas líneas durante el año y la empresa evalúa la posibilidad de abrir otra fábrica internacional, incluso en Estados Unidos.
El objetivo estratégico es consolidar la presencia global de Franuí y posicionarla como una marca reconocida mundialmente.

“Mi sueño es que Franuí esté en todos los países del mundo como una marca amada de la Patagonia”, concluyó Fenoglio.