La minera anglo-australiana Rio Tinto, la segunda compañía minera más grande del mundo, anunció que planea invertir US$ 8.000 millones en proyectos de litio en Argentina, con el objetivo de expandir su producción y consolidar al país como su principal base global para este mineral estratégico. El anuncio fue realizado por Barbara Fochtman, CEO de la división de litio de la compañía, durante el ciclo NY Sessions, en Nueva York.
Según explicó la ejecutiva, el plan contempla un desembolso inicial de US$ 4.000 millones, al que se sumará una segunda etapa de inversiones por otros US$ 4.000 millones durante los próximos tres años. Parte de ese capital estará destinado a proyectos en la provincia de Salta, donde la compañía prevé destinar unos US$ 2.500 millones.
“Invertiremos en total unos US$ 8.000 millones en Argentina”, afirmó Fochtman durante su participación en el evento, según consignó Forbes. La ejecutiva destacó que para la compañía el país ocupa un rol central en su estrategia de expansión en el negocio del litio.
“Para Rio Tinto, Argentina es la única fuente de litio que va a todo el mundo”, explicó la directiva, en referencia al peso que tienen los proyectos locales dentro del portafolio global de la minera.
El anuncio se produce en un momento en que el litio se consolidó como uno de los recursos más demandados a nivel mundial debido a su papel clave en la transición energética, particularmente en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía.
En ese contexto, Argentina forma parte del denominado “triángulo del litio”, junto con Chile y Bolivia, una región que concentra una porción significativa de las reservas globales de este mineral.
Fochtman sostuvo que el interés de los inversores internacionales por Argentina atraviesa un momento de renovado impulso. “Hay entusiasmo inversor”, aseguró durante el encuentro con empresarios y analistas en Nueva York.
De acuerdo con la ejecutiva, los mercados financieros comenzaron a percibir cambios en el escenario macroeconómico del país. Entre los factores que mencionó se encuentran la normalización de tarifas y la desaceleración del ritmo inflacionario, elementos que, según señaló, influyen en la evaluación de riesgo que realizan los inversores internacionales.
En ese sentido, indicó que la conversación con inversores en Wall Street cambió en los últimos meses. “La pregunta ya no es ‘por qué esta vez sería diferente’, sino cómo acelerar el acceso a los mercados abiertos”, afirmó.
Sin embargo, la directiva advirtió que el crecimiento de la industria minera en Argentina dependerá también de la capacidad del país para resolver cuellos de botella estructurales que afectan a las regiones productoras.
Entre los principales desafíos mencionó la infraestructura crítica necesaria para el desarrollo de los proyectos de litio, especialmente en las zonas de la Puna, donde se concentran gran parte de los salares con potencial productivo.
“Para que este capital se traduzca en exportaciones fluidas, el país debe resolver desafíos de energía, agua y rutas que permitan conectar la Puna con los puertos de salida”, señaló.
Estas limitaciones logísticas son consideradas uno de los principales obstáculos para ampliar la escala de producción minera en el norte argentino, donde las condiciones geográficas implican altos costos de transporte y desarrollo de infraestructura.
Además del aspecto productivo, Fochtman destacó el papel que cumple el capital humano argentino dentro de la estrategia global de la empresa.
La ejecutiva aseguró que el talento técnico local se transformó en un recurso altamente valorado por la compañía. “La idiosincrasia del técnico argentino es hoy un insumo de exportación para la corporación”, afirmó.
Según explicó, la capacidad de adaptación y resolución de problemas que muestran los profesionales formados en el país llevó a la empresa a trasladar ingenieros argentinos a proyectos en Estados Unidos para colaborar con el desarrollo de nuevas operaciones.
Fochtman aseguró que su experiencia de trabajo en distintos países le permitió comparar distintos entornos laborales y destacó especialmente el perfil de los profesionales argentinos.
“Me fijo en algunos de los ingenieros en minas que están saliendo de la Argentina y la determinación que tienen para que las cosas pasen. La capacidad para resolver problemas que tienen los que trabajan en el terreno es simplemente tremenda”, señaló.
La ejecutiva agregó que esa valoración llevó a la empresa a integrar talento argentino en otras operaciones internacionales. “Exportamos talento argentino a Estados Unidos para darnos una mano con unos proyectos, porque estamos súper convencidos de que el talento argentino es muy fuerte en ingeniería”, sostuvo.
El plan de expansión de Rio Tinto también contempla un objetivo de producción de 200.000 toneladas de litio hacia 2028, una meta que refleja el crecimiento previsto para la demanda global del mineral en los próximos años.
La apuesta de la compañía refuerza el posicionamiento de Argentina como uno de los destinos más relevantes para las inversiones mineras vinculadas a la transición energética, en un momento en que gobiernos y empresas buscan asegurar el suministro de minerales críticos.
Durante su participación en el evento, Fochtman también se refirió a su experiencia como mujer al frente de una de las divisiones estratégicas de la compañía, en una industria históricamente dominada por hombres.
La ejecutiva reconoció que su trayectoria profesional estuvo marcada por desafíos personales y culturales. “No fue sencillo… de ninguna manera”, afirmó.
Según explicó, uno de los obstáculos más frecuentes en posiciones de liderazgo es la propia inseguridad que puede surgir en entornos altamente competitivos.
“Muchas veces tenés esa vocecita interna que te dice: ‘¿En serio podés hacer esto?’ Y tenés que asegurarte de apagar esa voz y mandarte”, reflexionó.
Para Fochtman, el liderazgo implica construir confianza tanto en uno mismo como en los equipos de trabajo. “Tenés que sacar esa fuerza de adentro tuyo y mirar tus éxitos. Se trata de qué legado vas a dejar y de apoyar a los equipos para verlos crecer”, concluyó.
Con un plan de inversión que asciende a US$ 8.000 millones y un ambicioso objetivo de producción hacia finales de la década, Rio Tinto apuesta a que Argentina se consolide como un socio estratégico clave en el futuro de la minería global, especialmente en el mercado del litio, considerado uno de los minerales críticos para la transición energética.