Los proyectos de midstream en Vaca Muerta ganan protagonismo tras los anuncios de Oldelval y TGS en el evento Vaca Muerta Insights 2026. Ambas compañías avanzan con obras clave para evacuar petróleo y gas, eliminar cuellos de botella y sostener el crecimiento productivo de la cuenca.
El desarrollo de Vaca Muerta enfrenta un desafío central: la infraestructura. En ese escenario, los proyectos de midstream —transporte y procesamiento de hidrocarburos— se consolidan como el factor determinante para sostener el crecimiento del shale argentino.
Durante Vaca Muerta Insights 2026, los CEO de Oldelval y TGS detallaron avances en dos iniciativas clave: el proyecto Duplicar Norte y la megaobra de NGLs, que en conjunto apuntan a resolver las limitaciones actuales del sistema.
El CEO de Oldelval, Ricardo Hösel, confirmó que Duplicar Norte ya se encuentra en ejecución y será fundamental para ampliar la capacidad de evacuación de crudo.
“El proyecto Duplicar Norte es el hub norte hará crecer la Cuenca. Está en plena construcción. Diseñamos un ducto más grande. Ya para marzo del próximo año ya estará conectada”, señaló.
La obra contempla la ampliación de la red de transporte y la repotenciación de estaciones de bombeo. Según detalló, permitirá llevar la capacidad de evacuación de la cuenca a 1,5 millones de barriles diarios, un salto clave para acompañar el crecimiento de la producción.
Además, Hösel adelantó que el proyecto será presentado para ingresar al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), lo que podría facilitar su financiamiento y acelerar su desarrollo.
En paralelo, TGS anunció un ambicioso proyecto de USD 3.000 millones orientado a resolver uno de los principales cuellos de botella del sistema: el gas asociado al petróleo.
El CEO de la compañía, Oscar Sardi, presentó el proyecto NGLs, que incluye la ampliación de la planta de Tratayén, la construcción de un poliducto de 577 kilómetros hacia Bahía Blanca y nuevas instalaciones de procesamiento y almacenamiento.
La iniciativa permitirá procesar hasta 43 millones de metros cúbicos diarios de gas y producir 2,7 millones de toneladas anuales de subproductos como propano, butano y gasolina natural, destinados a exportación.
Se estima que generará ingresos por USD 1.200 millones anuales desde 2030 y cerca de 19.000 empleos entre directos e indirectos.
El proyecto apunta a resolver un problema estructural: el fuerte crecimiento del gas asociado a la producción petrolera.
Actualmente, este tipo de gas representa más del 30% del total producido en Vaca Muerta y creció más del 40% en el último año. Sin capacidad suficiente de procesamiento, ese volumen limita la expansión del petróleo.
El fenómeno se explica por el cambio en las inversiones de las operadoras, que priorizan las ventanas más rentables del shale, como el petróleo y el gas rico en líquidos, en detrimento del gas seco.
Sin una infraestructura adecuada, alcanzar la meta de 1,5 millones de barriles diarios hacia 2031 resulta inviable, ya que no habría capacidad para tratar y comercializar el gas generado.
El proyecto NGLs ya cuenta con el respaldo inicial de las principales productoras del país, entre ellas YPF, Chevron, Shell, Tecpetrol, Pampa Energía y Vista, que firmaron cartas de intención.
TGS tiene ahora un plazo de 45 días para transformar esos acuerdos en contratos firmes que permitan avanzar con el financiamiento. Además, evalúa abrir el capital mediante un esquema de joint venture.
Las obras comenzarían en el primer semestre de este año y se extenderían hasta 2030, consolidando el perfil exportador de la cuenca neuquina.
El consenso entre los actores del sector es claro: sin inversiones en midstream, el crecimiento de Vaca Muerta encontrará límites.
Los proyectos Duplicar Norte y NGLs aparecen como piezas estratégicas para superar esas restricciones y permitir que la producción de petróleo y gas continúe en expansión.
En un contexto de alta demanda global de energía, la capacidad de Argentina para sostener su crecimiento dependerá, en gran medida, de resolver estos desafíos de infraestructura.